10:26 A.M.
76 Kilómetros al Noreste de la última posición del Escuadrón Star
Dos grupos de cazas volaban a media altitud, dando rondas en círculos sobre los aun flameantes restos de numerosos UCAV, algunos seguían chisporroteando mientras el agua salada entraba por los múltiples agujeros en el fuselaje, otros tantos estaban desapareciendo instantáneamente tras haber sido literalmente separados a la mitad. La experiencia de los pilotos de los Rangers se había impuesto a los números: más de 80 Zeros cayeron contra solo 12 adversarios, todos en no más de 10 minutos.
La ferocidad y violencia del escuadrón Hound fue indiscutible, los guerreros forjados directamente en la batalla eran veteranos experimentados, aguerridos y completamente carentes de temor. Sus poderosas monturas eran directas descendientes de los antiguos MiG-31, con la adición de alerones frontales y el ASMS, se volvieron una peligrosa ave de presa, capaz de lidiar con ágiles y pequeños adversarios a corta distancia, su velocidad les daba la capacidad de interceptar cualquier cosa en el aire algo ideal para su estilo: dar alcance al enemigo aun y en plena huida, como feroces perros de caza. Los 6 miembros eran los mismos desde su formación, ninguna baja en más de 20 años en servicio.
El escuadrón Ascalon, por su parte eran orgullosos y valientes guerreros cuya juventud no les impedía ser de los mejores. Como orgullosos niños del Demonio de Ojos Azules, tenían la misma devoción en su trabajo y alta eficiencia. Apreciaban tanto a su mentora que reaccionaron rápido y sin segundos pensamientos al llamado que hizo por asistencia. Los nuevos F-15X con ASMS eran ideales para estos caballeros del aire por su extrema agilidad y potencia.
- Nido, Aquí Ascalon Uno, misión completa – el calmado tono del líder era solemne –
- Nido, Aquí Hound Uno, requerimos una unidad de reaprovisamiento –una voz hizo temblar la radio –
- Ascalon líder, Aquí Nido, Buen trabajo, regresen a la base. Hound líder, afirmativo, unidad de reaprovisionamiento a las 2 en punto, 20 Kilómetros
- Nido, Ascalon Uno, solicitamos vector hacia ultima localización del escuadrón Star – la calmada voz se mantuvo, aunque con un ligero toque de inconformidad –
- Negativo Ascalon Uno, rellenen combustible y regresen a base para reparaciones. escuadrón Hound servirá como escolta para el vuelo de reaprovisamiento y rescate.
- Nido, Hound Uno, preferiríamos seguir cazando
- Hound Uno, lo siento, pero son los únicos que pueden proveer escolta al grupo.
- Nido, Entendido – el tono de resignación se hizo presente -
La orden no era del todo ilógica: durante la pelea, los miembros del escuadrón Ascalon sufrieron algo de daño serio y un par de fugas. A diferencia de los cazas de entrenamiento, la dureza de los usados para combate permitía a los pilotos ser golpeados y recibir daño, y ser capaces de regresar a casa mientras que el avión tuviera combustible. Por su parte, el escuadrón Hound salio ileso, solo mas combustible y armas y estaban listos para mas pelea, sin embargo la misión de escolta seria su trabajo ahora.
- Nido, Ascalon 4 y 6 pueden regresar a base, el resto cargaremos combustible y buscaremos al escuadrón Star – la calma seguía imperando el tono del líder –
- Ascalon líder, Negativo, cargaran combustible y regresaran a base – la firmeza de tono acompaño la orden –
- Nido, Negativo, buscaremos a los Star – la voz se tornaba menos calmada –
- Ascalon líder, ¡tiene sus ordenes, sígalas! – sonaba imperativamente –
- Nido, ¡Negativo!, ¡Buscaremos a los Star con o sin vector! – el empeño ya era mas que evidente –
- escuadrón Ascalon, ¡No tiene Autoriza…- la voz de la controladora no logro concluir la frase -
- Jess, sabes bien que no vas a detenernos, con o sin órdenes buscaremos a la Capitán Nanoha. – la fuerza contrasto bastante a la calma del líder Ascalon -, ¡NO VAMOS A DEJAR QUE ALGO LE PASE!, ¡ESO ES LO QUE PROMETIMOS! ¡¿RECUERDAS?!
Un breve momento de calma siguió…
- ¡Lo se! – la aflicción se mostró, casi como si el llanto estuviera a punto de brotar el en vez de palabras -, pero…
- ¡SUFICIENTE!, ¡IREMOS A BUSCARLA CON O SIN APOYO! – un sonado botonazo corto la comunicación por la radio –
- ¡ASCALON UNO!, ¡ASCALON UNO! – un inútil intento por parte de joven era lo único en acompañar la estática –
El escuadrón Hound había escuchado todo por la radio, pese a sus deseos de poner algo de orden al asunto, comprendían bien lo que sentían los jóvenes: Nanoha no era solo apreciada por sus niños, muchos mas en los Rangers le tenían afecto por su gentiliza y calidez. Y probablemente ellos también estarían con la misma mentalidad que los chicos del escuadrón Ascalon, pero eran veteranos consumados ya, para ellos seguir ordenes y hacer su trabajo era la manera mas apropiada de honrar a tan prestigiado y querido As en caso de…
- Nah, ella no lo parece, pero es mas dura que cualquiera de nosotros – en pensamiento abordo al líder Hound mientras se enfilaba al convoy que debían escoltar-
10:48 A.M
Algún lugar en el Océano
El suave oleaje la golpeaba junto con la playa mientras que inmóvil permanecía contemplando hacia el cielo. Sus ojos azules ahora visibles sin el casco, se clavaron en lo alto, allá en las ahora lejanas nubes. Había perdido sus alas, había caído. Aquella sensación que nunca había tenido le llenaba el pecho: la derrota.
Por años jamás había probado el sabor de fallar, había sobrevivido batallas cruentas, enseñado a muchos jóvenes, cumplido con las metas que se había fijado, pero, ahora… ahora había fallado en una. Perder sus alas es algo que duele a cualquier piloto, de combate o no, la sensación de saber lo lejos que están las nubes es algo que encoge el corazón a alguien que vivió entre ellas. Dolía, dolía como solo alguien que probó esa gloria podría saber. Pero eso era superfluo, carente de importancia para ella ahora.
Sus niños… sus amados niños, aquellos que se prometió educar, criar y proteger ya no estaban… ni con ella ni volando solos en las nubes. Levanto su mano derecha rumbo a lo alto, como queriendo alcanzar aquella distante alegría que reposaba allá. Saladas lágrimas llenaron sus ojos y parte de su boca, confundiéndose con el sabor del agua marina.
Vividos recuerdos de los recientes eventos danzaron ante ella, como empeñados en darle tormento infinito: presencio la muerte de cinco de sus niños durante el combate, 3 desaparecieron en el aire acompañados por una fugaz e intensa luz, que reflejo su corta y brillante existencia. Dos más encontraron su descanso eterno en el calido mar. No pudo mantener la vista en los más jóvenes y lo último que supo era que Joe los estaba asistiendo mientras se batían con la horda de enemigos. Cuatro y Cinco estuvieron en su vista por buen rato, peleando como lo solo lo harían los veteranos, hasta que dejo de verlos entre el enjambre en el que habían entrado.
Ella había derribado tantos enemigos que dejo la cuenta después del vigésimo. Pero por cada uno que derribo, 3 más aparecían de algún sitio. Poco a poco entendió que era cuestión de tiempo antes de que ella también sucumbiera. Ya no le importaba, derribaría tantos como le fuera posible… no, tantos como se le atravesaran. Entre menos de esos bastardos estuvieran en el aire, más probable que sus niños sobrevivieran. Eso la impulso a seguir peleando hasta la última bala y más.
Realmente no sabía por cuanto había combatido ya, pero su cuerpo ahora resentía el estrés de la pelea, comenzó a reaccionar más lento por el agotamiento y veía que su hora estaba muy cercas. Continuo luchando ya sin munición embistiendo directamente a cuanto blanco encontró, logro hacer que algunos enemigos chocaran entre si con esas acciones, pero ella realmente quería clavarse de lleno en uno de ellos.
Observo un enemigo más. Este si seria el ultimo, el combustible ya no le rendiría para seguir su táctica: cargo contra el y se le pego por unos instantes de maniobras para pronto golpearlo en el fuselaje con su ala derecha. El UCAV realizo una caída directa al mar, despidiendo denso humo en su camino y tras unos segundos, un estallido anuncio la que creyó su última victoria. Su destartalado avión no aguantaría más. Cerrado sus ojos espero por uno segundos a que un enemigo se alineara y terminara su trabajo matándola, Y espero lo que le pareció una eternidad por el golpe mortal. Jamás llego, incrédula y con miedo decidió abrir sus ojos… nada. En un instante el aire estaba limpio, no había nadie, ni enemigos ni sus niños.
Corrigió rápido su avión que iniciaba una caída rumbo al mar. Miro aun incrédula a un lado y otro en búsqueda de que se presentaran nuevamente las oleadas interminables de enemigos. Por más que busco, solo vio cielo y mar azul. De repente un destello atrajo su atención a su derecha.
Casi moría de gusto cuando sus ahora brillantes ojos se notaban por el visor: era uno de sus niños. Con un movimiento de la palanca se dirigió hacia el, esperando que pronto pudiera ver a los demás. Su ya muy castigado caza alcanzo a su pupilo. Su alegría pronto cambio a preocupación y después a pánico nuevamente: aquel pequeño jet estaba brutalmente lastimado: la turbina expiraba algo de humo mientras tosía tratando de impulsar la nave, parte del ala izquierda ya no estaba, el acribillado y chamuscado fuselaje apenas y mostraba algo de los colores que lo pintaron orgullosamente, solo la nariz parecía eso. Entonces contemplo lo más aterrador: la cabina había perdido grandes trozos de cristal, exponiendo el interior junto con el piloto. Nanoha pudo observar, que en los paneles de instrumentos, abundantes manchas de sangre provocaban un leve chisporroteo. Aterrada, puso como pudo su avión a la par del cadete, a quien vagamente pudo reconocer gracias a que su casco ya no estaba: era Cinco, Max el fiel piloto de flanco de Cuatro. Su pelo corto y alborotado había perdido el color azul uniforme y estaba teñido por la sangre. El joven se percato de la presencia de su instructora y con un lento y lastimoso movimiento de su cabeza, volteo hacia ella.
El lado derecho se su rostro estaba seriamente quedado, Nanoha inclusive pudo notar fragmentos del vidrio de la cabina enterrados en la piel. El joven puso una ligera sonrisa a tiempo que sus ojos dejaron salir lagrimas: con la mano izquierda realizo un saludo militar hacia su superior, sus labios articularon inaudibles palabras. Nanoha las comprendió:”Lo Siento”, creyó entender que significaba: Cuatro, Rika también había caído.
El dolor en el pecho se hizo grande, el llanto comenzó a correr nuevamente, pero lo contuvo como pudo y volvió ver a su pupilo para darle instrucciones de alguna forma. El brillo en los ojos del joven se había esfumado, solo mostraban abundantes lagrimas en una mirada vacía, el saludo se perdió cuando la mano se desplomo. Nanoha quedo paralizada al momento que el maltrecho jet se precipito hacia el mar, dando ligeras vueltas hasta tocar la superficie, desintegrándose en otra de las muchas explosiones que habían ocurrido en aquella batalla.
El dolor se volvió insoportable al recordar nuevamente aquello. Llevo su mano hacia su pecho y apretó con fuerza, en un intento de exprimir aquel sufrimiento. Seis de sus niños habían perecido ante ella… los otros probablemente también. No quería pensar en eso, deseaba mantener la esperanza en que hubieran logrado hacer un escape apresurado hacia la seguridad de la base o de la escolta por escuadrones de apoyo… pero la realidad era demasiado cruel como para albergar tan feliz idea. Tan solo una hora antes, sus alegres pupilos estaban puliendo sus habilidades junto a ella, ahora ninguno estaba ahí siquiera para acompañar su dolor. Ahí en aquella desconocida isla a la que había logrado llegar de algún modo: su Thyphoon le había dado todo para salvarla pese a su deseo de muerte, como si aquel viejo compañero digiera que viviera, que aun tenia que hacerlo. Los restos de aquel leal corcel de los aires ahora reposaban bañados por el mar a escasos metros de la playa.
Nanoha movió su mirada del aire rumbo al mar, hacia aquel noble amigo que no la abandono, que ni siquiera lo intento en sus últimos momentos. Sus ojos aun llenos de dolor y lágrimas finalmente entendieron la magnitud del sacrificio que se le había ofrecido. Su antebrazo izquierdo limpio su cara, con presteza se incorporo y puso marcha rumbo al sitio de reposo de su compañero de batalla, librando un pesado caminar entre el oleaje marino.
- Gracias… Lo siento – las tenues palabras las pronuncio al momento que coloco su frente sobre el castigado fuselaje y derramo algunas lagrimas mas en el -.
Una gran esfera luminosa apareció en las alturas, a varios kilómetros de aquella playa. Con un color plateado tan intenso que simplemente opaco la poderosa luz solar. Nanoha solo pudo verla unos instantes antes de que el estruendoso sonido de una explosión acompañando una onda expansiva la forzaran a cubrirse, mientras un agitado mar la bañaba con multitudes de gotas Tras eso, pudo volver a observar aquel sitio: las nubes simplemente se abrieron siguiendo el contorno de aun destellante esfera.
- ¿Pero que rayos fue eso? – el asombro borro cualquier otro pensamiento en la mente de Nanoha -.
10:50 A.M.
Ultima posición conocida del escuadrón Star
El escuadrón Ascalon estaba prisionero, su falta de disciplina y gran obstinación les valió la detención por parte del gran tanquero. El gigantesco cuatrimotor tenia la forma del conocido bombardero B2, pero sus dimensiones eran simplemente imponentes, con mas de 70 metros de envergadura y 40 de largo era capaz de abastecer de combustible y armas a varios cazas a la vez e inclusive hacer reparaciones simples y ligeras gracias a sus bahías que podían albergar cualquier avión de combate disponible en los Rangers. En ellas era donde el escuadrón quedo en custodia tras su clara falta de razón. Sus esfuerzos y llamadas para librase fueron en vano: el gigante no los dejaría ir a otro sitio que no fuera la base. Ese era su trabajo, dar provisiones a los pilotos en pleno aire, reparar lo que pudiera y de ser necesario; llevarlos de regreso a casa.
- ¡Maldición! – el líder Ascalon había dejado de estar tranquilo hace tiempo -, ¡Suéltenos ya!
Su palabras poco le valieron, la orden era que ellos regresaría a la base para reparaciones, y eso harían. Parecía cruel que aquellos en busca de su mentora fueran detenidos de tal manera, pero no estaban en condiciones de hacer nada ahora, ni por sus naves ni por su actitud.
En unos segundos después, el convoy estaba atónito, sus radares mostraron la más gigantesca fuerza enemiga que hubieran visto. Simplemente aparecieron en la pantalla en un pestañeo, los oficiales a cargo del radar perdieron la cuenta después del punto 122 pues se multiplicaron en un instante.
A unos 15 kilómetros de su posición, la enorme horda de enemigos se había colocado a su altura. Era más que evidente su hostilidad cuando comenzaron a abrir fuego con misiles, solo los poderosos sistemas de interferencia de los aviones de guerra electrónica salvaron al grupo de ser golpeado, pero el enjambre ya estaba en camino y solo con 6 escoltas la cosa no seria agradable.
- Escuadrón Hound, posición de combate – no había nada mas que pudiera decir el líder –
- Escuadrón Hound, mantengan su posición – una calmada y seria voz se dejo escuchar –
- ¿¡Eh!?... ¿quien ha dicho eso? – Uno no pareció conforme con esa orden –
- Hound Uno, su trabajo es mantenerse pegado al convoy – una segunda voz sonó, mas vivas que la primera y casi burlona –
- ¡Demonios, dejen esta mierda! – el volátil temperamento de los Hound se presento -, ¿Quién se creen que son?, ¿Eh?, ¡Contesten!
- Hound Uno, ¡SILENCIO!, no tenemos tiempo para estas cosas – la calmada voz se cargo con firmeza -, OK Xo, hay que trabajar…
- No voy a trabajar, no voy a trabajar… – una respuesta cantada -, oh bueno, pido el lado izquierdo.
- Como quieras, pero si te derriban estréllate donde no vea – un tono sarcástico se presento –
- Entendido, déjame eso a mí…
Justo en ese instante, a pocos metros encima del convoy, dos pares de densas estelas blancas rompieron a la derecha, veloces rumbo al grupo enemigo.
- ¡Que fue eso! – el líder Hound vio con incredulidad el movimiento -.
- ¿De donde salio eso?, no había nadie arriba de nosotros
- Al menos yo tampoco vi a nadie.
- Hahahaha… ¡Demonios Jess!, ¡Debiste de haberme dicho de esos dos! – esa risa provino del líder Ascalon -, y yo que perdí mi temple por nada…. Hahahaha…
- Lo siento mucho, pero me dijeron que no mencionara nada… - la voz de aire tan solemne que dirigió las comunicaciones presento un ligero tono de pena -, se supone que están en otra misión y no querían que nadie mas supiera que estaban ahí.
- ¿¡Ahora de quien rayos hablan!? – el líder Hound estaba aun fuera de sus casillas –
- O vamos, sabe bien de quien – fue la respuesta de Ascalon Uno, volviendo poco a poco a su tono serio -, ¿o es que acaso no ha escuchado el nombre de Xo antes?
- ¿Que?, ¿Xo?... ¡oh mierda!, ¿Qué estaba haciendo? – el ahora enterado líder de escuadrón había reflexionado sus actos -, si esos malditos estuvieran de malas, me habrían mandado al fondo del mar…
- Eso no lo dude, pero en este momento parecen mas interesados en derribar enemigos. Quizás no sea tan tarde para los Star… quizás…
Aquellos blancos trazos aparecían como por arte de magia, directo de la nada, del espacio vació delante de ellos. En pocos segundos acortaron distancia con el grupo agresor. Los UCAV solo distinguían los rastros del paso de jets, pero no podía dar con los responsables de ellos. Sus sistemas estaban como locos tratando de encontrar a su enemigo.
- ¿Modo tradicional? – la seria pregunta provino de una bastante iluminada cabina que mostraba todo alrededor de la nave como si el piloto estuviera sentado en pleno aire -.
- Modo tradicional – la afirmación fue inmediata -.
- Je, bien, veamos que tal les sabe un poco de su propia medicina, fuera seguros…
De inmediato, múltiples marcadores aparecieron en los numerosos blancos, arrojando información sobre cada uno. Una pequeña pantalla roja traslucida apareció frente al piloto: “Cañón de 55mm Fijado”. Lo mismo se repetía en la segunda cabina, solo que la pantalla grisácea decía: “Cañón de 37mm Fijado”.
Las estelas blancas desaparecieron, y el su lugar un mar de balas trazadoras de 2 diferentes colores emergían al lado contrario volando inexorablemente rumbo a la formación de UCAV a mas de 2 kilómetros de distancia. Las naves enemigas se percataron del ataque e iniciaron maniobras, pero la densa formación no les permitió maniobrar bien y algunas golpearon con otras. En un instante, aquel torrente de fuego llego a ellas, golpeado y desintegrando decenas con sonoras e intensas explosiones. No había escape a aquello, un solo golpe en algún sitio bastaba para convertir a los UCAV en fuegos artificiales.
Un intenso color identificaba fácilmente el calibre mas pesado, el proyectil mismo parecía al rojo vivo y perforaba sin esfuerzos a mas de un enemigo a su paso, dejando un gigantesco agujero con bordes aun ardientes para después explotaba con brutal fuerza, casi como un misil, cuando golpeaba a un ultimo UCAV. El mas pequeño calibre no era en absoluto débil, su fugaz destello amarillo-anaranjado surcaba entre los adversarios y golpeaba tan duro que arrancaba partes del fuselaje con facilidad. Las victimas de uno u otro impacto, si no desaparecían en el instante, solo permanecían un fugaz momento antes de volverse una bola de fuego tras estallar.
En uno segundos, una enorme cantidad de UCAV cayeron victimas del fuego de las misteriosas naves de los Rangers. El resto de la fuerza, entro en maniobras bruscas para no ser un blanco fácil y a la vez averiguar que era lo que les atacaba.
- Vaya, estos se ven un poco más vivos que los Zeros.
- Se… - el tono de despreocupación era remarcado -, ¿Qué tal si los probamos un poco mas a fondo?
- Preferiría deshacerme de ellos rápido – la respuesta no tardo -, pero su pongo que necesitamos un poco mas de información sobre estas cosas.
- No pareces feliz, deberías… ha pasado rato desde que derribamos algo.
- Creeme que aunque quisiera no puedo. – cierto nivel de preocupación se dejo notar -
- Lo que se esperaba de ti… ¿bueno que dices?
- Mmm… - la duda se notaba –, ¡Que mas da!, 5 minutos para terminar esto.
- ¡Bientos! – el afirmativo coro fue inmediato -, ¡Fuera Camuflaje!
En ese instante, como cuando el agua corre por un vidrio, fueron apareciendo sobre el desorganizado grupo de UCAV las figuras de dos cazas.
El primero de ellos era grande y se imponía con facilidad gracias a su forma; parecida a un Su-37 solo que los timones y alerones traseros no estaban en ángulos rectos, sino inclinados, dando la forma a una X en cuyo centro se hallaban los motores. El cristal de la cabina parecía un panal de abeja y daba la impresión de estar formado de pequeños fragmentos hexagonales azules que no emitían reflejos ocultando bien el interior. En ambos costados del aparato, justo bajo la cabina, se exhibía un logo formado por el relieve de una cabeza de dragón, en cuyo centro se encontraba una aflechada figura semejante a un “A”. El muy robusto fuselaje color negro sólido y con retoques en rojo, junto con la insignia de los Rangers en la alas terminaba el conjunto.
El segundo caza era ligeramente de menores proporciones y tenia la apariencia del viejo F-14 Tomcat. La forma de X en los timones y alerones traseros junto con la cabina de “Panal de Abeja” estaban presentes en el. Justo detrás de la cabina había 4 pequeños alerones mas, también formando una X. Pintado con camuflaje urbano (tonos grises claros y oscuros) junto a su compañero se hacían evidentes en el claro cielo azul. La insignia de lo Rangers se veía acompañada esta vez por un logo de una circunferencia de cuyo centro surgía una gran “X” perforando los bordes. Las siglas “RSF” figuraban en ambos jets.
Por un fugaz momento ambos aparatos quedaron inmóviles. Inmediatamente ambas naves dieron un giro poniendo la cabina en dirección al mar e iniciación un descenso en picada, abriendo fuego con sus cañones sobre cuanto enemigo se cruzo en su camino.
El disperso grupo de UCAV rápidamente se dio cuenta de la ubicación de sus agresores e iniciaron movimientos para ponerlos en la mira, algunos inclusive iniciaron una persecución sobre ellos en su camino al mar.
- Ahí vienen – una increbantable calma se notaba en el tono -.
- Cayeron redonditos – por su parte el tono de esta voz era burlón –.
En la cabina de ambos cazas, los múltiples enemigos que venían detrás ya estaban marcados con el letrero “Misil AH Fijo”.
Los UCAV comenzaron a tomar posición para abrir fuego sobre sus blancos y para el momento en que iban a disparar, múltiples estelas blancas de misiles salieron disparadas de los dos cazas en picada. Solo vieron a los misiles alejarse un poco antes de que estos simplemente se dieran una vuelta de 180º y comenzaran a subir pasando a toda velocidad cerca de los jets que descendían.
Atraídos como lo es el metal por el imán, aquellas infernales armas comenzaron a golpear a sus adversarios, volviéndolos bolas de fuego instantáneamente. En su intento por esquivar tan sorpresivo ataque, algunos de los perseguidores rompieron en bruscas maniobras hacia los lados. Fue inútil, los misiles simplemente igualaron las maniobras y les atraparon en el acto.
Los feroces cazas seguían su alocado descenso al mar, pese a no tener más perseguidores. Muchos UCAV iniciaron entonces un asalto con misiles, en un intento por empatar los marcadores. Los dos pilotos ni siquiera se inmutaron ante la mortal lluvia que les iba a caer; siguieron su camino decididos, como si al final no les aguardara la muerte. Rápidamente, los misiles con sus fulminantes motores coronados por estelas, acortaron distancia con sus blancos, cuyos reflejos ya eran visibles en la superficie del mar. Aun así, no hicieron maniobra alguna para evitar el inminente impacto, ni a sus espaldas ni en su nariz. Su infernal fin parecía no impórtales.
Los primeros misiles pasaron de largo y estallaron en el mar, creando oleajes que se anulaban entre ellos, ambos pilotos ya estaban a escasos centímetros de acompañarles y seguían sin romper la maniobra. La segunda oleada de misiles venia pegada a ellos, pero no titubearon… Dos gigantescas columnas de agua salada engulleron ambos cazas junto con los misiles que les seguían, los cuales pronto hicieron explosión rompiendo en millones de millones de gotas la enorme masa de agua tras unas bolas de fuego, aun vivaces pese al liquido. El sitio, ahora cubierto por escombros de misiles y los múltiples UCAV abatidos, permaneció turbio mientras las delgadas gotas formaron un arco iris, como en memoria de los dos locos pilotos que iban rumbo al fondo del averno.
El severamente diezmado grupo de atacantes sobrevoló la zona, como si en sus fríos e insensibles cuerpos algo les digiera que se aseguraran de haber terminado. Círculos amplios, formados por los sobrevivientes, se paseaban sobre la zona, husmeando, revisando y certificando que los locos humanos estuvieran en el otro mundo. Tras algunos momentos, se convencieron de haber logrado su objetivo y reiniciaron su ataque a su principal blanco.
En el convoy, la totalidad de la tripulación estaba sin aliento, habían visto la mas espectacular batalla en sus vidas, en donde dos solitarios cazas acabaron con la mitad de mas de 120 adversarios usando solo cañones y algunos misiles, todo en no mas de 3 minutos. Pero ahora, los dos pilotos estaban en el otro mundo en un inexplicable cambio de eventos y nuevamente tenían tras ellos a una horda de enemigos:
- Deben de estar bromeando – el líder de Ascalon casi hablaba con mormullos -.
- ¡Si es una jodida broma ya es hora de que termine! – Hound Uno tampoco estaba muy relajado –
- A… Ascalon, Hound, prepárense para combate – la también aturdida controladora rápido trato de poner orden –
- ¡Calmados y manténganse quietos! – la familiar voz los paro en seco –, eso si no desean ser derribados.
- ¿¡Eeeh!? – todas las voces se volvieron una –
Los UCAV comenzaron a formarse, ahora eran ellos los que parecían un jauría de lobos hambrientos, afilando los colmillos para hincárselos a su presa…
Un tenue color rojizo rompía la tétrica oscuridad marina imperante. En medio de aquella ausencia de luz, pequeñas pantallas centrales flotaban mientras, con tenues destellos extras, mostraban las imágenes del convoy y sus atacantes. Pronto, una segunda pantalla lateral apareció: “Misil Longsword S”. Inmediatamente múltiples pantallas brotaban mostrando varios blancos en grupos. Los enemigos se habían formado e iniciaban, con sus motores rigiendo a toda potencia, un confiado acercamiento hacia el convoy.
Sobre la ahora mas calmada superficie del mar, 8 delgadas y alargadas siluetas se comenzaban a hacer notar rápidamente, dejando tras de si burbujeantes trazos en su camino. Instantes después, salían a la superficie en un violento moviendo que levantaba leves columnas de liquido salado, para después despedir una potente llamarada que evaporo gran parte del agua que les siguió. El vapor se confundió con las blancas estelas que emitieron. Rápidos e imparables, los largos e estilizados misiles ascendieron rumbo a sus blancos. En el aire, los UCAV habían rodeado al grupo y se disponían a iniciar su ataque, cuando el primer de los Longsword S golpeo al líder de uno de los grupos… una pulsante esfera plateada pequeña se origino al momento que la explosión engullía; instantáneamente, poderosas hondas de choque acompañadas por plasma incandescente emergieron del núcleo, desintegrando a los UCAVS mas cercanos y despedazando e incinerando a los mas alejados y enseguida barrer los restos como polvo. 7 explosiones mas, con efectos idénticos hicieron eco a pocos kilómetros cercas del convoy. De las numerosas jaurías de enemigos que amenazaron a los Rangers, ahora no había más que solitarios lobos, algunos malheridos.
- ¡¿Qué demonios esta pasando aquí?! – una aturdida voz resonaba entre las expresiones de alivio, sorpresa y duda –
- ¡No tengo idea, pero creo que nos salvamos! – la única respuesta no sonaba mas centrada –
- Ok, niños, siéntense y vean el espectáculo, ¡No osen perdérselo! – la burlona voz fue reconocida enseguida -.
- Ya, ya – la seriedad se presento de nuevo -, deberías de fijarte en lo que haces, vas mas al fondo.
- ¡¿Huh?!, ¡Rayos!
En un vértice de agua, espuma, vapor y fuego, los dos cazas de los RSF brotaron del mar justo debajo de los enemigos sobrevivientes, arrastrando tras de si una densa estela creada por el brutal poder de sus motores a toda marcha.
Golpeando con sus cañones otros adversarios mas en su ascenso, rápido se pusieron muy por arriba de los agresores para entonces estabilizarse al momento que ambos cazas se separaban rompiendo a direcciones contrarias. Algunos enemigos vieron la oportunidad e inmediatamente fueron tras ellos en un intento más de arreglar los marcadores.
3 UCAV se comenzaron a alinear detrás del gran caza negro, dispuestos a todo… un fugaz instante y su presa realizo una maniobra en el cual quedo encabritada reduciendo su velocidad drásticamente. Los rápidos adversarios no pudieron mantenerse detrás y pasaron de largo, apenas librando la colisión. Un movimiento mas y la nariz del Su bajo, alineando el mortal cañón sobre el enemigo central. Como un dragón exhalando un fuego mortal, el caza libero un torrente de balas sobre el desdichado blanco, volviéndolo finos desechos incandescentes tras una serie de luminosas explosiones. Los dos camaradas del caído, rápido llamaron la retira cuando aquella enorme bestia se abalanzó sobre ellos. Maniobraron endemoniados tratando de librase de su perseguidor, pero aquel enorme jet no era torpe e igualaba cada maniobra con presteza y exactitud. Pronto uno de los UCAV quedo directo la línea fuego. Una breve caricia en el gatillo y las mortales balas escarlatas lo borraron de los aires. Inmutable, el cazador pasó sobre los despojos de su reciente presa, jalando en su estela el fuego, humo y desechos incandescentes mientras iba tras el último blanco. Este estaba haciendo cuanta cosa le era posible para escapar, giraba hacia abajo o arriba, de un lado a otro… pero su verdugo estaba detrás, pegado firmemente a el y sin intenciones de dejarle vivir. Un segundo después, en un fatal error, la mira del cañón quedo fijada en el infortunado enemigo. La explosión de su presa poco lucio ante el piloto, pues en el mismo instante en que su enemigo caía, uno mas paso cercas. Un giro y lo alineo para un certero misil… otro menos, pero no había tiempo para contemplar, mas enemigos estaban alrededor… en una incontenible embestida fue tras ellos, con cañón y misiles creando un infernal espectáculo.
Por su parte, el camuflado compañero del RSF estaba danzando con sus enemigos, quienes intentaban desesperadamente acertarle con cañones y misiles. El Tomcat solo bailaba con los mortales ataques, aprovechando los ocasionales encuentros con sus adversarios para darles una rociada de balas, derribándolos con impecable precisión. Pronto los frustrados UCAV decidieron ir por el compañero pensado que seria un blanco más fácil y aprovecharon el momento en que el danzarín enemigo estaba en un ascenso rápido con sus alas plegadas al fuselaje… Grave error, era eso lo que esperaba que hicieran: en un solo movimiento, el caza invirtió instantáneamente su dirección, casi como por arte de magia. Una veloz serie de misiles salieron disparados, dando la impresión de surgir de todas partes del jet. Inexorablemente, los misiles comenzaron a impactar a los desprevenidos adversarios, creando más esferas de fuego en el cielo al momento que los humeantes desechos se enfilaban al mar. Un solitario adversario clamo por seguridad a baja altura al momento de ir en picada. Rápidamente el Ranger le dio alcance y en un breve instante, lo roció con mortal fuego, dejando al condenado desaparecer en el mar tras una columna de agua y desechos acompañada por el humo y vapor.
En un instante, el fuego en el cielo se disipo y de aquella enorme cantidad de enemigos solo quedaron humeantes estelas de denso humo y flameantes desechos, todos en un ralentizado camino rumbo al mar. Ahora solo la imponente figura de los dos cazas en formación figuraba en el azul techo.
- Oye Teox, - una voz con fingida preocupación sonó en la radio -, fueron 6 minutos 45 segundos los que nos tomo terminar con estas cosas…
- ¿Y a quien se le debe eso? – fue la molesta respuesta -, sabes bien quien tiene la culpa de que nos tardáramos tanto.
- Mmm… ¿Bin Laden? – despreocupadamente su compañero le dio el nombre -, ¿Saddam Hussei?
- Si, échale la culpa a los muertos de haces siglos – ya se notaba un enojo mayor en la voz -, ¡CON UN DEMONIO XO! ¿COMO RAYOS SE TE OCURRE UNTAR DE MANTEQUILLA UN PAN MIENTRAS PILOTEAS BAJO EL AGUA?
- Es que… no encontré la mermelada – la excusa sonaba seria -, y me dio hambre ver tanto UCAV, así que necesitaba un bocadillo.
- ¡ESO ES LO DE MENOS! – el tono de voz era mucho mayor -, ¡DE TODAS LA COSAS QUE HAS HECHO, ESTA ES EL COLMO!... Por todos los cielos, ¡UNTARLE MANTEQUILLA A UN PAN!... eso es sacrílego, ¡debiste de haber preguntado si tenía mermelada antes de hacer eso!
- ¡¿Tienes mermelada?! – cierto tono de esperanza surgió -, ¡Dame, dame, dame!
- Ahí te va – la voz acompaño la acción de abrir la cabina y arrojar un frasco -.
- Weee – respuesta que salio al recibir el frasco desde la también abierta cabina -.
El extrañado convoy contemplo todo, desde la más brutal y emocionante batalla aérea en toda su carrera, hasta la virtualmente imposible escena del frasco.
- Oigan, ¿es eso posible? – en desconcertado comentario era de esperarse –
- Bueno, la parte de la violenta batalla contra numerosos enemigos me parece que si… lo de la mermelada… lo dudo.
- Que alguien me diga si esto es una escena sacada de una mala película de ciencia ficción…
Los comentarios de similares características revoloteaban por la radio, mientras que los líderes de escuadrón y la joven controladora aérea no lo veían tan extrañados.
- Bueno eso de la mermelada fue nuevo – Ascalon Uno parecía un poco sorprendido -.
- Había escuchado de algunas cosas descabelladas sobre ellos – Hound Uno se unió -, pero ciertamente, esta se lleva el premio.
- No han visto ni escuchado nada entonces – la calmada voz de Jess dio seguimiento a los comentarios -, si tan solo pudieran darse una idea de todo lo que he visto en sus misiones.
En esos momentos, a algunos kilómetros mas allá del grupo, oscuras saetas salían disparadas del fondo marino rumbo a las alturas, poco tapizando de negro el azul y blanco celeste. En segundos, una nueva formación de enemigos estaba en camino del convoy, una que opacaba a la anterior numéricamente. Esta vez, aquel grupo comenzaba a tomar mayor distancia entre los miembros, como previniendo otra posible masacre.
- Sir, una nueva formación se acerca al convoy – una firme, calmada y calculadora voz femenina resonó dentro de la cabina del Su -.
- Bal, ¿Dónde estabas?, te has perdido de todo el show – el tono de Teox se volvió ligeramente menos serio -.
- Debiste de haber visto como caían – la clara presencia del animado Xo no se hizo esperar -.
- Bueno, estaba analizando unos interesantes hechos, pero pude ver lo suficiente. Como sea, creo que deberían de hacer algo con el grupo enemigo que viene en camino.
- ¿Por qué la base no menciono nada sobre nuevos enemigos? – Teox miraba a su costado izquierdo -, debieron de haberse dado cuenta de ellos como con los anteriores.
- Eso es por que la zona esta bajo un campo de interferencia – la respuesta llego sin demora -, no es la gran cosa, pero el equipo normal es fácilmente afectado por el.
- Ya decía que había algo raro en el área – Xo terminaba con la afamada rebanada de pan -.
- Hmph… tratan de ocultarnos algo – la seriedad de Teox era increbantable –
- Bueno, supongo que iremos a ver que hay, así que dejen termino con esto – Xo volvía a untar mermelada en un pan -, Teox, ¿tienes por ahí capsu o salsa tabasco?... ¿y un bebestible?
- No, la capsu y la salsa me las termine – pensé a lo irracional de sus palabras, seguía serio a muerte -, sobre el bebestible… bueno allá abajo hay mucho, solo piensa que es agua mineral.
- Huh… agua mineral – por un breve momento, cierto aire de seriedad apareció en Xo -, no creo, le faltan las burbujitas… no se puede llamar agua mineral sin las burbujitas. ¡Rayos!, tendré que esperar a que pasemos por un autoservicio o aterricemos.
- Como quieras – fue la cortante respuesta de su compañero -.
- ¿Podría sugerir que hicieran algo con los enemigos que vienen antes de todo eso? – Bal un tanto molesta quería poner a trabajar al dúo -, se acercan rápido y son muchos.
- Mmmm…. Cierto, es hora de una retribución – ahora la voz Teox sonó escalofriante -, va un Greatsword.
- ¡Aguanta!, ¡vas a hacer que tire mi… - apresuradamente Xo trato de exponer su punto de vista –
En ese instante, el Su negro efectuó un giro de tonel mientras que en la parte inferior central de su fuselaje, dos compuertas se abrían revelando la bahía interna para armas. Como el tambor de un revolver, esta giro y presento un gran misil plateado (mas parecido a un pequeño cohete espacial), el cual opacaba fácilmente a los Longsword S en las demás recamaras. Un segundo después, el misil salía disparado rumbo a su blanco, empujado por la gran fuerza de su motor a la vez que dejaba tras de si una gran y densa estela de condensación. Unos breves momentos de sepulcral calma se hicieron mientras el caza volvía a formarse al lado de su compañero. Los UCAV se dieron cuenta muy tarde del ataque, justo cuando el misil estuvo frente a ellos: raudo y veloz, fue directo al líder para explotar en una brillante y gigantesca esfera color pleiteado, engullendo varios enemigos mientras desintegraba al resto, barriéndolos a la vez que separaba las blancas nubes en la periferia. La onda de choque se sintió aun en el convoy, indiscutible muestra del poder de aquella brutal arma.
- ¡Oh genial! – un desdichado tono salio de Xo -, se tiro todo acá dentro, esas manchas no se quitan fácil…
- Sir, hubiera sido buena idea dejar alguno para que nos guiara a su base – Bal algo frustrada entro en la charla -, Que remedio, tendré que buscarla… yo que contaba con un poco de ahorro de trabajo, pero en fin.
- No es necesario ese pesimismo Bal – el aire de satisfacción en Teox se notaba a leguas -, no fui tan serio como hubiera preferido, así que debe de haber algunos de esos UCAV sanos y salvos.
- Sin contar los heridos que deben de seguir en el aire – Xo limpiaba el tablero con un paño mientras escudriñaba los alrededores -, quizás… bueno espero…
- Parece que si hay unos ilesos – Bal comenzó sentir algo de alivio -, hay que…
- Seguirlos y derribarlos – fue la interrupción de Teox -.
- ¡Esperen, dejen término de limpiar! – las manos de Xo parecían hélices mientras trataba de acabar la limpieza –
- Solo les pido que dejen uno lo suficientemente completo como para analizarlo – resignada Bal casi imploro para que le hicieran caso -, seria bueno saber mas sobre ellos… además de como explotan en pedazos.
- ¡Entendido, déjanos eso! – fue la respuesta del par -.
- Si como no…. Oh bueno, mejor preparo lo demás…
11:03 A.M
Algún lugar en el Océano
El joven grupo contemplaba como aquella esfera plateada terminaba por dispensarse después de haber provocado la reciente débil onda de choque que sintieron. Entre las tupidas sombras de la vegetación en el interior de la isla, sus rostros ahora despojados de los cascos para pilotear vagamente se dejaban ver.
- Dia, ¿que crees que sea eso? – la joven de ojos verdes y corto cabello púrpura apretaba con fuerza una arma de fuego con ambas manos -.
- Creo que… refuerzos, quizás… - fue la respuesta de su compañera de serios ojos azules y lacio cabello castaño claro, mientras recargaba una pistola -, como sea, es mejor salir rápido de aquí si no queremos estar en mas aprietos.
- Tienes razón – Rina al momento que ponía una afligida mirada en un joven de pelo negro tumbado en la base de un árbol cercano -, Joe no esta en condiciones para otra pelea.
- Urgghh… no hablen como si ya estuviera muerto – adolorido, Joe se fue incorporando sin soltar su arma -, no me mataron en el aire, ¿Cómo podrían hacerlo en mi terreno?... je... Karol, ya puedes soltarme, no me pienso caer…
- Pe... pero… - la pequeña de cabello corto rosa le miraba con una clara preocupación en sus ojos azules -, por mi cul…
- Vuelvo a escuchar eso y realmente me enojare – la frialdad en la voz de Joe no parecía ser de alguien herido -, no es culpa de ninguno de ustedes, fue mi propia y libre decisión la que me puso así, ¿Entendido?
Un breve instante de total quietud se manifestó mientras las jóvenes, aun con el corazón lleno de preocupación, simplemente sintieron mudamente a las palabras de su hermano.
- Bien, así esta mejor, habrá que esperar a que vuelva Eric para trazar nuestro rumbo lejos de este sitio infernal – brevemente su mirada escudriño el sitio -, prefiero la tierra y el sol de la playa a mas de esas cosas…
- ¡La encontré! – la jubilosa voz de un joven pelirrojo de ojos azules broto mientras el aparecía de entre la maleza -, la playa no esta muy lejos…
Todos asintieron calladamente para inmediatamente ponerse en marcha tras Eric, mientras detrás de ellos quedaban algunos restos metálicos tapizados por agujeros de bala.
76 Kilómetros al Noreste de la última posición del Escuadrón Star
Dos grupos de cazas volaban a media altitud, dando rondas en círculos sobre los aun flameantes restos de numerosos UCAV, algunos seguían chisporroteando mientras el agua salada entraba por los múltiples agujeros en el fuselaje, otros tantos estaban desapareciendo instantáneamente tras haber sido literalmente separados a la mitad. La experiencia de los pilotos de los Rangers se había impuesto a los números: más de 80 Zeros cayeron contra solo 12 adversarios, todos en no más de 10 minutos.
La ferocidad y violencia del escuadrón Hound fue indiscutible, los guerreros forjados directamente en la batalla eran veteranos experimentados, aguerridos y completamente carentes de temor. Sus poderosas monturas eran directas descendientes de los antiguos MiG-31, con la adición de alerones frontales y el ASMS, se volvieron una peligrosa ave de presa, capaz de lidiar con ágiles y pequeños adversarios a corta distancia, su velocidad les daba la capacidad de interceptar cualquier cosa en el aire algo ideal para su estilo: dar alcance al enemigo aun y en plena huida, como feroces perros de caza. Los 6 miembros eran los mismos desde su formación, ninguna baja en más de 20 años en servicio.
El escuadrón Ascalon, por su parte eran orgullosos y valientes guerreros cuya juventud no les impedía ser de los mejores. Como orgullosos niños del Demonio de Ojos Azules, tenían la misma devoción en su trabajo y alta eficiencia. Apreciaban tanto a su mentora que reaccionaron rápido y sin segundos pensamientos al llamado que hizo por asistencia. Los nuevos F-15X con ASMS eran ideales para estos caballeros del aire por su extrema agilidad y potencia.
- Nido, Aquí Ascalon Uno, misión completa – el calmado tono del líder era solemne –
- Nido, Aquí Hound Uno, requerimos una unidad de reaprovisamiento –una voz hizo temblar la radio –
- Ascalon líder, Aquí Nido, Buen trabajo, regresen a la base. Hound líder, afirmativo, unidad de reaprovisionamiento a las 2 en punto, 20 Kilómetros
- Nido, Ascalon Uno, solicitamos vector hacia ultima localización del escuadrón Star – la calmada voz se mantuvo, aunque con un ligero toque de inconformidad –
- Negativo Ascalon Uno, rellenen combustible y regresen a base para reparaciones. escuadrón Hound servirá como escolta para el vuelo de reaprovisamiento y rescate.
- Nido, Hound Uno, preferiríamos seguir cazando
- Hound Uno, lo siento, pero son los únicos que pueden proveer escolta al grupo.
- Nido, Entendido – el tono de resignación se hizo presente -
La orden no era del todo ilógica: durante la pelea, los miembros del escuadrón Ascalon sufrieron algo de daño serio y un par de fugas. A diferencia de los cazas de entrenamiento, la dureza de los usados para combate permitía a los pilotos ser golpeados y recibir daño, y ser capaces de regresar a casa mientras que el avión tuviera combustible. Por su parte, el escuadrón Hound salio ileso, solo mas combustible y armas y estaban listos para mas pelea, sin embargo la misión de escolta seria su trabajo ahora.
- Nido, Ascalon 4 y 6 pueden regresar a base, el resto cargaremos combustible y buscaremos al escuadrón Star – la calma seguía imperando el tono del líder –
- Ascalon líder, Negativo, cargaran combustible y regresaran a base – la firmeza de tono acompaño la orden –
- Nido, Negativo, buscaremos a los Star – la voz se tornaba menos calmada –
- Ascalon líder, ¡tiene sus ordenes, sígalas! – sonaba imperativamente –
- Nido, ¡Negativo!, ¡Buscaremos a los Star con o sin vector! – el empeño ya era mas que evidente –
- escuadrón Ascalon, ¡No tiene Autoriza…- la voz de la controladora no logro concluir la frase -
- Jess, sabes bien que no vas a detenernos, con o sin órdenes buscaremos a la Capitán Nanoha. – la fuerza contrasto bastante a la calma del líder Ascalon -, ¡NO VAMOS A DEJAR QUE ALGO LE PASE!, ¡ESO ES LO QUE PROMETIMOS! ¡¿RECUERDAS?!
Un breve momento de calma siguió…
- ¡Lo se! – la aflicción se mostró, casi como si el llanto estuviera a punto de brotar el en vez de palabras -, pero…
- ¡SUFICIENTE!, ¡IREMOS A BUSCARLA CON O SIN APOYO! – un sonado botonazo corto la comunicación por la radio –
- ¡ASCALON UNO!, ¡ASCALON UNO! – un inútil intento por parte de joven era lo único en acompañar la estática –
El escuadrón Hound había escuchado todo por la radio, pese a sus deseos de poner algo de orden al asunto, comprendían bien lo que sentían los jóvenes: Nanoha no era solo apreciada por sus niños, muchos mas en los Rangers le tenían afecto por su gentiliza y calidez. Y probablemente ellos también estarían con la misma mentalidad que los chicos del escuadrón Ascalon, pero eran veteranos consumados ya, para ellos seguir ordenes y hacer su trabajo era la manera mas apropiada de honrar a tan prestigiado y querido As en caso de…
- Nah, ella no lo parece, pero es mas dura que cualquiera de nosotros – en pensamiento abordo al líder Hound mientras se enfilaba al convoy que debían escoltar-
10:48 A.M
Algún lugar en el Océano
El suave oleaje la golpeaba junto con la playa mientras que inmóvil permanecía contemplando hacia el cielo. Sus ojos azules ahora visibles sin el casco, se clavaron en lo alto, allá en las ahora lejanas nubes. Había perdido sus alas, había caído. Aquella sensación que nunca había tenido le llenaba el pecho: la derrota.
Por años jamás había probado el sabor de fallar, había sobrevivido batallas cruentas, enseñado a muchos jóvenes, cumplido con las metas que se había fijado, pero, ahora… ahora había fallado en una. Perder sus alas es algo que duele a cualquier piloto, de combate o no, la sensación de saber lo lejos que están las nubes es algo que encoge el corazón a alguien que vivió entre ellas. Dolía, dolía como solo alguien que probó esa gloria podría saber. Pero eso era superfluo, carente de importancia para ella ahora.
Sus niños… sus amados niños, aquellos que se prometió educar, criar y proteger ya no estaban… ni con ella ni volando solos en las nubes. Levanto su mano derecha rumbo a lo alto, como queriendo alcanzar aquella distante alegría que reposaba allá. Saladas lágrimas llenaron sus ojos y parte de su boca, confundiéndose con el sabor del agua marina.
Vividos recuerdos de los recientes eventos danzaron ante ella, como empeñados en darle tormento infinito: presencio la muerte de cinco de sus niños durante el combate, 3 desaparecieron en el aire acompañados por una fugaz e intensa luz, que reflejo su corta y brillante existencia. Dos más encontraron su descanso eterno en el calido mar. No pudo mantener la vista en los más jóvenes y lo último que supo era que Joe los estaba asistiendo mientras se batían con la horda de enemigos. Cuatro y Cinco estuvieron en su vista por buen rato, peleando como lo solo lo harían los veteranos, hasta que dejo de verlos entre el enjambre en el que habían entrado.
Ella había derribado tantos enemigos que dejo la cuenta después del vigésimo. Pero por cada uno que derribo, 3 más aparecían de algún sitio. Poco a poco entendió que era cuestión de tiempo antes de que ella también sucumbiera. Ya no le importaba, derribaría tantos como le fuera posible… no, tantos como se le atravesaran. Entre menos de esos bastardos estuvieran en el aire, más probable que sus niños sobrevivieran. Eso la impulso a seguir peleando hasta la última bala y más.
Realmente no sabía por cuanto había combatido ya, pero su cuerpo ahora resentía el estrés de la pelea, comenzó a reaccionar más lento por el agotamiento y veía que su hora estaba muy cercas. Continuo luchando ya sin munición embistiendo directamente a cuanto blanco encontró, logro hacer que algunos enemigos chocaran entre si con esas acciones, pero ella realmente quería clavarse de lleno en uno de ellos.
Observo un enemigo más. Este si seria el ultimo, el combustible ya no le rendiría para seguir su táctica: cargo contra el y se le pego por unos instantes de maniobras para pronto golpearlo en el fuselaje con su ala derecha. El UCAV realizo una caída directa al mar, despidiendo denso humo en su camino y tras unos segundos, un estallido anuncio la que creyó su última victoria. Su destartalado avión no aguantaría más. Cerrado sus ojos espero por uno segundos a que un enemigo se alineara y terminara su trabajo matándola, Y espero lo que le pareció una eternidad por el golpe mortal. Jamás llego, incrédula y con miedo decidió abrir sus ojos… nada. En un instante el aire estaba limpio, no había nadie, ni enemigos ni sus niños.
Corrigió rápido su avión que iniciaba una caída rumbo al mar. Miro aun incrédula a un lado y otro en búsqueda de que se presentaran nuevamente las oleadas interminables de enemigos. Por más que busco, solo vio cielo y mar azul. De repente un destello atrajo su atención a su derecha.
Casi moría de gusto cuando sus ahora brillantes ojos se notaban por el visor: era uno de sus niños. Con un movimiento de la palanca se dirigió hacia el, esperando que pronto pudiera ver a los demás. Su ya muy castigado caza alcanzo a su pupilo. Su alegría pronto cambio a preocupación y después a pánico nuevamente: aquel pequeño jet estaba brutalmente lastimado: la turbina expiraba algo de humo mientras tosía tratando de impulsar la nave, parte del ala izquierda ya no estaba, el acribillado y chamuscado fuselaje apenas y mostraba algo de los colores que lo pintaron orgullosamente, solo la nariz parecía eso. Entonces contemplo lo más aterrador: la cabina había perdido grandes trozos de cristal, exponiendo el interior junto con el piloto. Nanoha pudo observar, que en los paneles de instrumentos, abundantes manchas de sangre provocaban un leve chisporroteo. Aterrada, puso como pudo su avión a la par del cadete, a quien vagamente pudo reconocer gracias a que su casco ya no estaba: era Cinco, Max el fiel piloto de flanco de Cuatro. Su pelo corto y alborotado había perdido el color azul uniforme y estaba teñido por la sangre. El joven se percato de la presencia de su instructora y con un lento y lastimoso movimiento de su cabeza, volteo hacia ella.
El lado derecho se su rostro estaba seriamente quedado, Nanoha inclusive pudo notar fragmentos del vidrio de la cabina enterrados en la piel. El joven puso una ligera sonrisa a tiempo que sus ojos dejaron salir lagrimas: con la mano izquierda realizo un saludo militar hacia su superior, sus labios articularon inaudibles palabras. Nanoha las comprendió:”Lo Siento”, creyó entender que significaba: Cuatro, Rika también había caído.
El dolor en el pecho se hizo grande, el llanto comenzó a correr nuevamente, pero lo contuvo como pudo y volvió ver a su pupilo para darle instrucciones de alguna forma. El brillo en los ojos del joven se había esfumado, solo mostraban abundantes lagrimas en una mirada vacía, el saludo se perdió cuando la mano se desplomo. Nanoha quedo paralizada al momento que el maltrecho jet se precipito hacia el mar, dando ligeras vueltas hasta tocar la superficie, desintegrándose en otra de las muchas explosiones que habían ocurrido en aquella batalla.
El dolor se volvió insoportable al recordar nuevamente aquello. Llevo su mano hacia su pecho y apretó con fuerza, en un intento de exprimir aquel sufrimiento. Seis de sus niños habían perecido ante ella… los otros probablemente también. No quería pensar en eso, deseaba mantener la esperanza en que hubieran logrado hacer un escape apresurado hacia la seguridad de la base o de la escolta por escuadrones de apoyo… pero la realidad era demasiado cruel como para albergar tan feliz idea. Tan solo una hora antes, sus alegres pupilos estaban puliendo sus habilidades junto a ella, ahora ninguno estaba ahí siquiera para acompañar su dolor. Ahí en aquella desconocida isla a la que había logrado llegar de algún modo: su Thyphoon le había dado todo para salvarla pese a su deseo de muerte, como si aquel viejo compañero digiera que viviera, que aun tenia que hacerlo. Los restos de aquel leal corcel de los aires ahora reposaban bañados por el mar a escasos metros de la playa.
Nanoha movió su mirada del aire rumbo al mar, hacia aquel noble amigo que no la abandono, que ni siquiera lo intento en sus últimos momentos. Sus ojos aun llenos de dolor y lágrimas finalmente entendieron la magnitud del sacrificio que se le había ofrecido. Su antebrazo izquierdo limpio su cara, con presteza se incorporo y puso marcha rumbo al sitio de reposo de su compañero de batalla, librando un pesado caminar entre el oleaje marino.
- Gracias… Lo siento – las tenues palabras las pronuncio al momento que coloco su frente sobre el castigado fuselaje y derramo algunas lagrimas mas en el -.
Una gran esfera luminosa apareció en las alturas, a varios kilómetros de aquella playa. Con un color plateado tan intenso que simplemente opaco la poderosa luz solar. Nanoha solo pudo verla unos instantes antes de que el estruendoso sonido de una explosión acompañando una onda expansiva la forzaran a cubrirse, mientras un agitado mar la bañaba con multitudes de gotas Tras eso, pudo volver a observar aquel sitio: las nubes simplemente se abrieron siguiendo el contorno de aun destellante esfera.
- ¿Pero que rayos fue eso? – el asombro borro cualquier otro pensamiento en la mente de Nanoha -.
10:50 A.M.
Ultima posición conocida del escuadrón Star
El escuadrón Ascalon estaba prisionero, su falta de disciplina y gran obstinación les valió la detención por parte del gran tanquero. El gigantesco cuatrimotor tenia la forma del conocido bombardero B2, pero sus dimensiones eran simplemente imponentes, con mas de 70 metros de envergadura y 40 de largo era capaz de abastecer de combustible y armas a varios cazas a la vez e inclusive hacer reparaciones simples y ligeras gracias a sus bahías que podían albergar cualquier avión de combate disponible en los Rangers. En ellas era donde el escuadrón quedo en custodia tras su clara falta de razón. Sus esfuerzos y llamadas para librase fueron en vano: el gigante no los dejaría ir a otro sitio que no fuera la base. Ese era su trabajo, dar provisiones a los pilotos en pleno aire, reparar lo que pudiera y de ser necesario; llevarlos de regreso a casa.
- ¡Maldición! – el líder Ascalon había dejado de estar tranquilo hace tiempo -, ¡Suéltenos ya!
Su palabras poco le valieron, la orden era que ellos regresaría a la base para reparaciones, y eso harían. Parecía cruel que aquellos en busca de su mentora fueran detenidos de tal manera, pero no estaban en condiciones de hacer nada ahora, ni por sus naves ni por su actitud.
En unos segundos después, el convoy estaba atónito, sus radares mostraron la más gigantesca fuerza enemiga que hubieran visto. Simplemente aparecieron en la pantalla en un pestañeo, los oficiales a cargo del radar perdieron la cuenta después del punto 122 pues se multiplicaron en un instante.
A unos 15 kilómetros de su posición, la enorme horda de enemigos se había colocado a su altura. Era más que evidente su hostilidad cuando comenzaron a abrir fuego con misiles, solo los poderosos sistemas de interferencia de los aviones de guerra electrónica salvaron al grupo de ser golpeado, pero el enjambre ya estaba en camino y solo con 6 escoltas la cosa no seria agradable.
- Escuadrón Hound, posición de combate – no había nada mas que pudiera decir el líder –
- Escuadrón Hound, mantengan su posición – una calmada y seria voz se dejo escuchar –
- ¿¡Eh!?... ¿quien ha dicho eso? – Uno no pareció conforme con esa orden –
- Hound Uno, su trabajo es mantenerse pegado al convoy – una segunda voz sonó, mas vivas que la primera y casi burlona –
- ¡Demonios, dejen esta mierda! – el volátil temperamento de los Hound se presento -, ¿Quién se creen que son?, ¿Eh?, ¡Contesten!
- Hound Uno, ¡SILENCIO!, no tenemos tiempo para estas cosas – la calmada voz se cargo con firmeza -, OK Xo, hay que trabajar…
- No voy a trabajar, no voy a trabajar… – una respuesta cantada -, oh bueno, pido el lado izquierdo.
- Como quieras, pero si te derriban estréllate donde no vea – un tono sarcástico se presento –
- Entendido, déjame eso a mí…
Justo en ese instante, a pocos metros encima del convoy, dos pares de densas estelas blancas rompieron a la derecha, veloces rumbo al grupo enemigo.
- ¡Que fue eso! – el líder Hound vio con incredulidad el movimiento -.
- ¿De donde salio eso?, no había nadie arriba de nosotros
- Al menos yo tampoco vi a nadie.
- Hahahaha… ¡Demonios Jess!, ¡Debiste de haberme dicho de esos dos! – esa risa provino del líder Ascalon -, y yo que perdí mi temple por nada…. Hahahaha…
- Lo siento mucho, pero me dijeron que no mencionara nada… - la voz de aire tan solemne que dirigió las comunicaciones presento un ligero tono de pena -, se supone que están en otra misión y no querían que nadie mas supiera que estaban ahí.
- ¿¡Ahora de quien rayos hablan!? – el líder Hound estaba aun fuera de sus casillas –
- O vamos, sabe bien de quien – fue la respuesta de Ascalon Uno, volviendo poco a poco a su tono serio -, ¿o es que acaso no ha escuchado el nombre de Xo antes?
- ¿Que?, ¿Xo?... ¡oh mierda!, ¿Qué estaba haciendo? – el ahora enterado líder de escuadrón había reflexionado sus actos -, si esos malditos estuvieran de malas, me habrían mandado al fondo del mar…
- Eso no lo dude, pero en este momento parecen mas interesados en derribar enemigos. Quizás no sea tan tarde para los Star… quizás…
Aquellos blancos trazos aparecían como por arte de magia, directo de la nada, del espacio vació delante de ellos. En pocos segundos acortaron distancia con el grupo agresor. Los UCAV solo distinguían los rastros del paso de jets, pero no podía dar con los responsables de ellos. Sus sistemas estaban como locos tratando de encontrar a su enemigo.
- ¿Modo tradicional? – la seria pregunta provino de una bastante iluminada cabina que mostraba todo alrededor de la nave como si el piloto estuviera sentado en pleno aire -.
- Modo tradicional – la afirmación fue inmediata -.
- Je, bien, veamos que tal les sabe un poco de su propia medicina, fuera seguros…
De inmediato, múltiples marcadores aparecieron en los numerosos blancos, arrojando información sobre cada uno. Una pequeña pantalla roja traslucida apareció frente al piloto: “Cañón de 55mm Fijado”. Lo mismo se repetía en la segunda cabina, solo que la pantalla grisácea decía: “Cañón de 37mm Fijado”.
Las estelas blancas desaparecieron, y el su lugar un mar de balas trazadoras de 2 diferentes colores emergían al lado contrario volando inexorablemente rumbo a la formación de UCAV a mas de 2 kilómetros de distancia. Las naves enemigas se percataron del ataque e iniciaron maniobras, pero la densa formación no les permitió maniobrar bien y algunas golpearon con otras. En un instante, aquel torrente de fuego llego a ellas, golpeado y desintegrando decenas con sonoras e intensas explosiones. No había escape a aquello, un solo golpe en algún sitio bastaba para convertir a los UCAV en fuegos artificiales.
Un intenso color identificaba fácilmente el calibre mas pesado, el proyectil mismo parecía al rojo vivo y perforaba sin esfuerzos a mas de un enemigo a su paso, dejando un gigantesco agujero con bordes aun ardientes para después explotaba con brutal fuerza, casi como un misil, cuando golpeaba a un ultimo UCAV. El mas pequeño calibre no era en absoluto débil, su fugaz destello amarillo-anaranjado surcaba entre los adversarios y golpeaba tan duro que arrancaba partes del fuselaje con facilidad. Las victimas de uno u otro impacto, si no desaparecían en el instante, solo permanecían un fugaz momento antes de volverse una bola de fuego tras estallar.
En uno segundos, una enorme cantidad de UCAV cayeron victimas del fuego de las misteriosas naves de los Rangers. El resto de la fuerza, entro en maniobras bruscas para no ser un blanco fácil y a la vez averiguar que era lo que les atacaba.
- Vaya, estos se ven un poco más vivos que los Zeros.
- Se… - el tono de despreocupación era remarcado -, ¿Qué tal si los probamos un poco mas a fondo?
- Preferiría deshacerme de ellos rápido – la respuesta no tardo -, pero su pongo que necesitamos un poco mas de información sobre estas cosas.
- No pareces feliz, deberías… ha pasado rato desde que derribamos algo.
- Creeme que aunque quisiera no puedo. – cierto nivel de preocupación se dejo notar -
- Lo que se esperaba de ti… ¿bueno que dices?
- Mmm… - la duda se notaba –, ¡Que mas da!, 5 minutos para terminar esto.
- ¡Bientos! – el afirmativo coro fue inmediato -, ¡Fuera Camuflaje!
En ese instante, como cuando el agua corre por un vidrio, fueron apareciendo sobre el desorganizado grupo de UCAV las figuras de dos cazas.
El primero de ellos era grande y se imponía con facilidad gracias a su forma; parecida a un Su-37 solo que los timones y alerones traseros no estaban en ángulos rectos, sino inclinados, dando la forma a una X en cuyo centro se hallaban los motores. El cristal de la cabina parecía un panal de abeja y daba la impresión de estar formado de pequeños fragmentos hexagonales azules que no emitían reflejos ocultando bien el interior. En ambos costados del aparato, justo bajo la cabina, se exhibía un logo formado por el relieve de una cabeza de dragón, en cuyo centro se encontraba una aflechada figura semejante a un “A”. El muy robusto fuselaje color negro sólido y con retoques en rojo, junto con la insignia de los Rangers en la alas terminaba el conjunto.
El segundo caza era ligeramente de menores proporciones y tenia la apariencia del viejo F-14 Tomcat. La forma de X en los timones y alerones traseros junto con la cabina de “Panal de Abeja” estaban presentes en el. Justo detrás de la cabina había 4 pequeños alerones mas, también formando una X. Pintado con camuflaje urbano (tonos grises claros y oscuros) junto a su compañero se hacían evidentes en el claro cielo azul. La insignia de lo Rangers se veía acompañada esta vez por un logo de una circunferencia de cuyo centro surgía una gran “X” perforando los bordes. Las siglas “RSF” figuraban en ambos jets.
Por un fugaz momento ambos aparatos quedaron inmóviles. Inmediatamente ambas naves dieron un giro poniendo la cabina en dirección al mar e iniciación un descenso en picada, abriendo fuego con sus cañones sobre cuanto enemigo se cruzo en su camino.
El disperso grupo de UCAV rápidamente se dio cuenta de la ubicación de sus agresores e iniciaron movimientos para ponerlos en la mira, algunos inclusive iniciaron una persecución sobre ellos en su camino al mar.
- Ahí vienen – una increbantable calma se notaba en el tono -.
- Cayeron redonditos – por su parte el tono de esta voz era burlón –.
En la cabina de ambos cazas, los múltiples enemigos que venían detrás ya estaban marcados con el letrero “Misil AH Fijo”.
Los UCAV comenzaron a tomar posición para abrir fuego sobre sus blancos y para el momento en que iban a disparar, múltiples estelas blancas de misiles salieron disparadas de los dos cazas en picada. Solo vieron a los misiles alejarse un poco antes de que estos simplemente se dieran una vuelta de 180º y comenzaran a subir pasando a toda velocidad cerca de los jets que descendían.
Atraídos como lo es el metal por el imán, aquellas infernales armas comenzaron a golpear a sus adversarios, volviéndolos bolas de fuego instantáneamente. En su intento por esquivar tan sorpresivo ataque, algunos de los perseguidores rompieron en bruscas maniobras hacia los lados. Fue inútil, los misiles simplemente igualaron las maniobras y les atraparon en el acto.
Los feroces cazas seguían su alocado descenso al mar, pese a no tener más perseguidores. Muchos UCAV iniciaron entonces un asalto con misiles, en un intento por empatar los marcadores. Los dos pilotos ni siquiera se inmutaron ante la mortal lluvia que les iba a caer; siguieron su camino decididos, como si al final no les aguardara la muerte. Rápidamente, los misiles con sus fulminantes motores coronados por estelas, acortaron distancia con sus blancos, cuyos reflejos ya eran visibles en la superficie del mar. Aun así, no hicieron maniobra alguna para evitar el inminente impacto, ni a sus espaldas ni en su nariz. Su infernal fin parecía no impórtales.
Los primeros misiles pasaron de largo y estallaron en el mar, creando oleajes que se anulaban entre ellos, ambos pilotos ya estaban a escasos centímetros de acompañarles y seguían sin romper la maniobra. La segunda oleada de misiles venia pegada a ellos, pero no titubearon… Dos gigantescas columnas de agua salada engulleron ambos cazas junto con los misiles que les seguían, los cuales pronto hicieron explosión rompiendo en millones de millones de gotas la enorme masa de agua tras unas bolas de fuego, aun vivaces pese al liquido. El sitio, ahora cubierto por escombros de misiles y los múltiples UCAV abatidos, permaneció turbio mientras las delgadas gotas formaron un arco iris, como en memoria de los dos locos pilotos que iban rumbo al fondo del averno.
El severamente diezmado grupo de atacantes sobrevoló la zona, como si en sus fríos e insensibles cuerpos algo les digiera que se aseguraran de haber terminado. Círculos amplios, formados por los sobrevivientes, se paseaban sobre la zona, husmeando, revisando y certificando que los locos humanos estuvieran en el otro mundo. Tras algunos momentos, se convencieron de haber logrado su objetivo y reiniciaron su ataque a su principal blanco.
En el convoy, la totalidad de la tripulación estaba sin aliento, habían visto la mas espectacular batalla en sus vidas, en donde dos solitarios cazas acabaron con la mitad de mas de 120 adversarios usando solo cañones y algunos misiles, todo en no mas de 3 minutos. Pero ahora, los dos pilotos estaban en el otro mundo en un inexplicable cambio de eventos y nuevamente tenían tras ellos a una horda de enemigos:
- Deben de estar bromeando – el líder de Ascalon casi hablaba con mormullos -.
- ¡Si es una jodida broma ya es hora de que termine! – Hound Uno tampoco estaba muy relajado –
- A… Ascalon, Hound, prepárense para combate – la también aturdida controladora rápido trato de poner orden –
- ¡Calmados y manténganse quietos! – la familiar voz los paro en seco –, eso si no desean ser derribados.
- ¿¡Eeeh!? – todas las voces se volvieron una –
Los UCAV comenzaron a formarse, ahora eran ellos los que parecían un jauría de lobos hambrientos, afilando los colmillos para hincárselos a su presa…
Un tenue color rojizo rompía la tétrica oscuridad marina imperante. En medio de aquella ausencia de luz, pequeñas pantallas centrales flotaban mientras, con tenues destellos extras, mostraban las imágenes del convoy y sus atacantes. Pronto, una segunda pantalla lateral apareció: “Misil Longsword S”. Inmediatamente múltiples pantallas brotaban mostrando varios blancos en grupos. Los enemigos se habían formado e iniciaban, con sus motores rigiendo a toda potencia, un confiado acercamiento hacia el convoy.
Sobre la ahora mas calmada superficie del mar, 8 delgadas y alargadas siluetas se comenzaban a hacer notar rápidamente, dejando tras de si burbujeantes trazos en su camino. Instantes después, salían a la superficie en un violento moviendo que levantaba leves columnas de liquido salado, para después despedir una potente llamarada que evaporo gran parte del agua que les siguió. El vapor se confundió con las blancas estelas que emitieron. Rápidos e imparables, los largos e estilizados misiles ascendieron rumbo a sus blancos. En el aire, los UCAV habían rodeado al grupo y se disponían a iniciar su ataque, cuando el primer de los Longsword S golpeo al líder de uno de los grupos… una pulsante esfera plateada pequeña se origino al momento que la explosión engullía; instantáneamente, poderosas hondas de choque acompañadas por plasma incandescente emergieron del núcleo, desintegrando a los UCAVS mas cercanos y despedazando e incinerando a los mas alejados y enseguida barrer los restos como polvo. 7 explosiones mas, con efectos idénticos hicieron eco a pocos kilómetros cercas del convoy. De las numerosas jaurías de enemigos que amenazaron a los Rangers, ahora no había más que solitarios lobos, algunos malheridos.
- ¡¿Qué demonios esta pasando aquí?! – una aturdida voz resonaba entre las expresiones de alivio, sorpresa y duda –
- ¡No tengo idea, pero creo que nos salvamos! – la única respuesta no sonaba mas centrada –
- Ok, niños, siéntense y vean el espectáculo, ¡No osen perdérselo! – la burlona voz fue reconocida enseguida -.
- Ya, ya – la seriedad se presento de nuevo -, deberías de fijarte en lo que haces, vas mas al fondo.
- ¡¿Huh?!, ¡Rayos!
En un vértice de agua, espuma, vapor y fuego, los dos cazas de los RSF brotaron del mar justo debajo de los enemigos sobrevivientes, arrastrando tras de si una densa estela creada por el brutal poder de sus motores a toda marcha.
Golpeando con sus cañones otros adversarios mas en su ascenso, rápido se pusieron muy por arriba de los agresores para entonces estabilizarse al momento que ambos cazas se separaban rompiendo a direcciones contrarias. Algunos enemigos vieron la oportunidad e inmediatamente fueron tras ellos en un intento más de arreglar los marcadores.
3 UCAV se comenzaron a alinear detrás del gran caza negro, dispuestos a todo… un fugaz instante y su presa realizo una maniobra en el cual quedo encabritada reduciendo su velocidad drásticamente. Los rápidos adversarios no pudieron mantenerse detrás y pasaron de largo, apenas librando la colisión. Un movimiento mas y la nariz del Su bajo, alineando el mortal cañón sobre el enemigo central. Como un dragón exhalando un fuego mortal, el caza libero un torrente de balas sobre el desdichado blanco, volviéndolo finos desechos incandescentes tras una serie de luminosas explosiones. Los dos camaradas del caído, rápido llamaron la retira cuando aquella enorme bestia se abalanzó sobre ellos. Maniobraron endemoniados tratando de librase de su perseguidor, pero aquel enorme jet no era torpe e igualaba cada maniobra con presteza y exactitud. Pronto uno de los UCAV quedo directo la línea fuego. Una breve caricia en el gatillo y las mortales balas escarlatas lo borraron de los aires. Inmutable, el cazador pasó sobre los despojos de su reciente presa, jalando en su estela el fuego, humo y desechos incandescentes mientras iba tras el último blanco. Este estaba haciendo cuanta cosa le era posible para escapar, giraba hacia abajo o arriba, de un lado a otro… pero su verdugo estaba detrás, pegado firmemente a el y sin intenciones de dejarle vivir. Un segundo después, en un fatal error, la mira del cañón quedo fijada en el infortunado enemigo. La explosión de su presa poco lucio ante el piloto, pues en el mismo instante en que su enemigo caía, uno mas paso cercas. Un giro y lo alineo para un certero misil… otro menos, pero no había tiempo para contemplar, mas enemigos estaban alrededor… en una incontenible embestida fue tras ellos, con cañón y misiles creando un infernal espectáculo.
Por su parte, el camuflado compañero del RSF estaba danzando con sus enemigos, quienes intentaban desesperadamente acertarle con cañones y misiles. El Tomcat solo bailaba con los mortales ataques, aprovechando los ocasionales encuentros con sus adversarios para darles una rociada de balas, derribándolos con impecable precisión. Pronto los frustrados UCAV decidieron ir por el compañero pensado que seria un blanco más fácil y aprovecharon el momento en que el danzarín enemigo estaba en un ascenso rápido con sus alas plegadas al fuselaje… Grave error, era eso lo que esperaba que hicieran: en un solo movimiento, el caza invirtió instantáneamente su dirección, casi como por arte de magia. Una veloz serie de misiles salieron disparados, dando la impresión de surgir de todas partes del jet. Inexorablemente, los misiles comenzaron a impactar a los desprevenidos adversarios, creando más esferas de fuego en el cielo al momento que los humeantes desechos se enfilaban al mar. Un solitario adversario clamo por seguridad a baja altura al momento de ir en picada. Rápidamente el Ranger le dio alcance y en un breve instante, lo roció con mortal fuego, dejando al condenado desaparecer en el mar tras una columna de agua y desechos acompañada por el humo y vapor.
En un instante, el fuego en el cielo se disipo y de aquella enorme cantidad de enemigos solo quedaron humeantes estelas de denso humo y flameantes desechos, todos en un ralentizado camino rumbo al mar. Ahora solo la imponente figura de los dos cazas en formación figuraba en el azul techo.
- Oye Teox, - una voz con fingida preocupación sonó en la radio -, fueron 6 minutos 45 segundos los que nos tomo terminar con estas cosas…
- ¿Y a quien se le debe eso? – fue la molesta respuesta -, sabes bien quien tiene la culpa de que nos tardáramos tanto.
- Mmm… ¿Bin Laden? – despreocupadamente su compañero le dio el nombre -, ¿Saddam Hussei?
- Si, échale la culpa a los muertos de haces siglos – ya se notaba un enojo mayor en la voz -, ¡CON UN DEMONIO XO! ¿COMO RAYOS SE TE OCURRE UNTAR DE MANTEQUILLA UN PAN MIENTRAS PILOTEAS BAJO EL AGUA?
- Es que… no encontré la mermelada – la excusa sonaba seria -, y me dio hambre ver tanto UCAV, así que necesitaba un bocadillo.
- ¡ESO ES LO DE MENOS! – el tono de voz era mucho mayor -, ¡DE TODAS LA COSAS QUE HAS HECHO, ESTA ES EL COLMO!... Por todos los cielos, ¡UNTARLE MANTEQUILLA A UN PAN!... eso es sacrílego, ¡debiste de haber preguntado si tenía mermelada antes de hacer eso!
- ¡¿Tienes mermelada?! – cierto tono de esperanza surgió -, ¡Dame, dame, dame!
- Ahí te va – la voz acompaño la acción de abrir la cabina y arrojar un frasco -.
- Weee – respuesta que salio al recibir el frasco desde la también abierta cabina -.
El extrañado convoy contemplo todo, desde la más brutal y emocionante batalla aérea en toda su carrera, hasta la virtualmente imposible escena del frasco.
- Oigan, ¿es eso posible? – en desconcertado comentario era de esperarse –
- Bueno, la parte de la violenta batalla contra numerosos enemigos me parece que si… lo de la mermelada… lo dudo.
- Que alguien me diga si esto es una escena sacada de una mala película de ciencia ficción…
Los comentarios de similares características revoloteaban por la radio, mientras que los líderes de escuadrón y la joven controladora aérea no lo veían tan extrañados.
- Bueno eso de la mermelada fue nuevo – Ascalon Uno parecía un poco sorprendido -.
- Había escuchado de algunas cosas descabelladas sobre ellos – Hound Uno se unió -, pero ciertamente, esta se lleva el premio.
- No han visto ni escuchado nada entonces – la calmada voz de Jess dio seguimiento a los comentarios -, si tan solo pudieran darse una idea de todo lo que he visto en sus misiones.
En esos momentos, a algunos kilómetros mas allá del grupo, oscuras saetas salían disparadas del fondo marino rumbo a las alturas, poco tapizando de negro el azul y blanco celeste. En segundos, una nueva formación de enemigos estaba en camino del convoy, una que opacaba a la anterior numéricamente. Esta vez, aquel grupo comenzaba a tomar mayor distancia entre los miembros, como previniendo otra posible masacre.
- Sir, una nueva formación se acerca al convoy – una firme, calmada y calculadora voz femenina resonó dentro de la cabina del Su -.
- Bal, ¿Dónde estabas?, te has perdido de todo el show – el tono de Teox se volvió ligeramente menos serio -.
- Debiste de haber visto como caían – la clara presencia del animado Xo no se hizo esperar -.
- Bueno, estaba analizando unos interesantes hechos, pero pude ver lo suficiente. Como sea, creo que deberían de hacer algo con el grupo enemigo que viene en camino.
- ¿Por qué la base no menciono nada sobre nuevos enemigos? – Teox miraba a su costado izquierdo -, debieron de haberse dado cuenta de ellos como con los anteriores.
- Eso es por que la zona esta bajo un campo de interferencia – la respuesta llego sin demora -, no es la gran cosa, pero el equipo normal es fácilmente afectado por el.
- Ya decía que había algo raro en el área – Xo terminaba con la afamada rebanada de pan -.
- Hmph… tratan de ocultarnos algo – la seriedad de Teox era increbantable –
- Bueno, supongo que iremos a ver que hay, así que dejen termino con esto – Xo volvía a untar mermelada en un pan -, Teox, ¿tienes por ahí capsu o salsa tabasco?... ¿y un bebestible?
- No, la capsu y la salsa me las termine – pensé a lo irracional de sus palabras, seguía serio a muerte -, sobre el bebestible… bueno allá abajo hay mucho, solo piensa que es agua mineral.
- Huh… agua mineral – por un breve momento, cierto aire de seriedad apareció en Xo -, no creo, le faltan las burbujitas… no se puede llamar agua mineral sin las burbujitas. ¡Rayos!, tendré que esperar a que pasemos por un autoservicio o aterricemos.
- Como quieras – fue la cortante respuesta de su compañero -.
- ¿Podría sugerir que hicieran algo con los enemigos que vienen antes de todo eso? – Bal un tanto molesta quería poner a trabajar al dúo -, se acercan rápido y son muchos.
- Mmmm…. Cierto, es hora de una retribución – ahora la voz Teox sonó escalofriante -, va un Greatsword.
- ¡Aguanta!, ¡vas a hacer que tire mi… - apresuradamente Xo trato de exponer su punto de vista –
En ese instante, el Su negro efectuó un giro de tonel mientras que en la parte inferior central de su fuselaje, dos compuertas se abrían revelando la bahía interna para armas. Como el tambor de un revolver, esta giro y presento un gran misil plateado (mas parecido a un pequeño cohete espacial), el cual opacaba fácilmente a los Longsword S en las demás recamaras. Un segundo después, el misil salía disparado rumbo a su blanco, empujado por la gran fuerza de su motor a la vez que dejaba tras de si una gran y densa estela de condensación. Unos breves momentos de sepulcral calma se hicieron mientras el caza volvía a formarse al lado de su compañero. Los UCAV se dieron cuenta muy tarde del ataque, justo cuando el misil estuvo frente a ellos: raudo y veloz, fue directo al líder para explotar en una brillante y gigantesca esfera color pleiteado, engullendo varios enemigos mientras desintegraba al resto, barriéndolos a la vez que separaba las blancas nubes en la periferia. La onda de choque se sintió aun en el convoy, indiscutible muestra del poder de aquella brutal arma.
- ¡Oh genial! – un desdichado tono salio de Xo -, se tiro todo acá dentro, esas manchas no se quitan fácil…
- Sir, hubiera sido buena idea dejar alguno para que nos guiara a su base – Bal algo frustrada entro en la charla -, Que remedio, tendré que buscarla… yo que contaba con un poco de ahorro de trabajo, pero en fin.
- No es necesario ese pesimismo Bal – el aire de satisfacción en Teox se notaba a leguas -, no fui tan serio como hubiera preferido, así que debe de haber algunos de esos UCAV sanos y salvos.
- Sin contar los heridos que deben de seguir en el aire – Xo limpiaba el tablero con un paño mientras escudriñaba los alrededores -, quizás… bueno espero…
- Parece que si hay unos ilesos – Bal comenzó sentir algo de alivio -, hay que…
- Seguirlos y derribarlos – fue la interrupción de Teox -.
- ¡Esperen, dejen término de limpiar! – las manos de Xo parecían hélices mientras trataba de acabar la limpieza –
- Solo les pido que dejen uno lo suficientemente completo como para analizarlo – resignada Bal casi imploro para que le hicieran caso -, seria bueno saber mas sobre ellos… además de como explotan en pedazos.
- ¡Entendido, déjanos eso! – fue la respuesta del par -.
- Si como no…. Oh bueno, mejor preparo lo demás…
11:03 A.M
Algún lugar en el Océano
El joven grupo contemplaba como aquella esfera plateada terminaba por dispensarse después de haber provocado la reciente débil onda de choque que sintieron. Entre las tupidas sombras de la vegetación en el interior de la isla, sus rostros ahora despojados de los cascos para pilotear vagamente se dejaban ver.
- Dia, ¿que crees que sea eso? – la joven de ojos verdes y corto cabello púrpura apretaba con fuerza una arma de fuego con ambas manos -.
- Creo que… refuerzos, quizás… - fue la respuesta de su compañera de serios ojos azules y lacio cabello castaño claro, mientras recargaba una pistola -, como sea, es mejor salir rápido de aquí si no queremos estar en mas aprietos.
- Tienes razón – Rina al momento que ponía una afligida mirada en un joven de pelo negro tumbado en la base de un árbol cercano -, Joe no esta en condiciones para otra pelea.
- Urgghh… no hablen como si ya estuviera muerto – adolorido, Joe se fue incorporando sin soltar su arma -, no me mataron en el aire, ¿Cómo podrían hacerlo en mi terreno?... je... Karol, ya puedes soltarme, no me pienso caer…
- Pe... pero… - la pequeña de cabello corto rosa le miraba con una clara preocupación en sus ojos azules -, por mi cul…
- Vuelvo a escuchar eso y realmente me enojare – la frialdad en la voz de Joe no parecía ser de alguien herido -, no es culpa de ninguno de ustedes, fue mi propia y libre decisión la que me puso así, ¿Entendido?
Un breve instante de total quietud se manifestó mientras las jóvenes, aun con el corazón lleno de preocupación, simplemente sintieron mudamente a las palabras de su hermano.
- Bien, así esta mejor, habrá que esperar a que vuelva Eric para trazar nuestro rumbo lejos de este sitio infernal – brevemente su mirada escudriño el sitio -, prefiero la tierra y el sol de la playa a mas de esas cosas…
- ¡La encontré! – la jubilosa voz de un joven pelirrojo de ojos azules broto mientras el aparecía de entre la maleza -, la playa no esta muy lejos…
Todos asintieron calladamente para inmediatamente ponerse en marcha tras Eric, mientras detrás de ellos quedaban algunos restos metálicos tapizados por agujeros de bala.