9:30 A.M.
200km Al Este De La Isla Estado “Avalón”, HQ de los Rangers
En las inmensidades de lo que hace tiempo se conociera como El Golfo de México, una formación de 13 cazas de combate se abre paso entre las delgadas nubes que rematan el azul del cielo. Las estelas de condensación de vapor que dejan los jets a su paso, se dispersan lentamente en la claridad del cielo al mismo tiempo que el tenue rugido de los reactores de las naves. Doce de los cazas van formados de cuatro en cuatro en 3 pequeñas V, estos se parecían en forma al JAS-39 Gripen de inicio del milenio, solo que su tamaño era relativamente menor y la tobera de motor era cuadrada. Presidía la formación el restante caza, sus colores rosa, blanco y azul; al igual que su forma (idéntica a la de un Eurofighter Thyphoon) contrastaban con los ya de por si poco convencionales colores azul y blanco de los otros doce jets. Todas las naves llevaban una insignia: una placa similar a la usada por los antiguos comisarios del viejo oeste norteamericano, solo que rematada por una R en el centro de la estrella de cinco picos, la cual a su vez se encontraba en un escudo.
Una misión normal para la Capitán Nanoha Ueda, de ascendencia proveniente del antiguo país nipón. A sus 28 años ya era una experimentada instructora y as de los Rangers, la fuerza elite multipropósito de la Tierra, formada en alianza con los Dracon, una de las primeras razas extraterrestres que llegaron tras la renovación terrestre. En 10 años había entrenado a más de la tercera parte de los actuales efectivos de todas la ramas de los Rangers.
Una extraña personalidad la que posee, su carácter amistoso oculta un estricto lado que suele sacar a relucir cuando entrena a sus “niños” o cuando tiene que hacer alguna misión. Eso le valió el mote de “El Demonio de Ojos Azules”. Pese a todo, su atención y devoción hacia sus pupilos eran de un carácter casi comparable con el amor maternal. Algo que contrasta bastante es su apariencia física, pues con cabellos castaños peinados en una cola de caballo, ojos azules amables y tiernos, estatura de 1.66m, parece mas una joven en sus 18 que una renombrada, estricta y experimentada instructora.
Era su enésima misión de instrucción en maniobras y combate aéreo básicos, su actual grupo de “niños” era variado como suele pasar y ya habían terminado las sesiones en los simuladores y era hora de presentarlos a la cosa real. Lo habían hecho muy bien, casi excelente, así que esperaba un desempeño óptimo por lo menos. Sin embargo había algo que le inquietaba, la zona designada para el ejercicio había tenido algunos percances con fuerzas hostiles desconocidas un mes atrás. Ya se habían hecho patrullas de combate por más de 2 semanas y parecía que la fuerza, fuese lo que fuese, se había retirado. De todos modos había pedido que se cargara armamento real junto con la munición entrenamiento solo por si acaso. Era un alivio enorme saber que pese a estar en una práctica, podrían defenderse de una agresión de ser necesario.
El nuevo Sistema de Almacenamiento y Administración de Armamento (ASMS) diseñado por los locos de los laboratorios de los Rangers si que era conveniente: sin comprometer el vehículo con peso adicional o con quitar componentes o armas, contaban con la considerable cantidad de 64 misiles en total, sin tomar en cuenta la gran cantidad de munición para el cañón, que aunque variaba enormemente por el tipo y calibre, siempre era mas que la normal de 400+/- que solían tener otros cazas.
Todo con la simple colocación del núcleo (algo así como un compactador de materia) en el avión y la modificación de las bahías y puertos de armas para facilitar el cambio desde la cabina, lo cual se hacia por medio de un conmutador, aunque se estaba trabajando para implementar un sistema por voz.
- Ahora, si algún entrometido quiere arruinar mi paseo con mis niños, simplemente lo borrare del mapa – dejo escapar su pensamiento en un tenue mormullo junto con una sonrisa
- ¿Dijo algo capitán? – se escucho por la radio
- ¡¿Eh?!, no nada, solo pensaba, jeje, pronto llegaremos a la zona de entrenamiento, así que vayan preparándose… - de inmediato tapo su tropezón
- ¡Si, madam! – fue la respuesta al unisolo casi con eco
“Si que se escuchan tiernos diciendo eso” fue su pensamiento al momento que revisaba sus armas: 16 misiles infrarrojos de corto alcance, 16 de guía por radar de largo alcance, más una cantidad igual de sus equivalentes para entrenamiento…
- Además de 3000 balas reales de mi precioso cañón de 27mm, jiji, si que los amo chicos del laboratorio – se dijo con gran satisfacción –
- Uno, Dos esta listo – se comenzó a escuchar en la radio
- Tres, Listo
- Cuatro, Lista
- Cinco, Listo
- Seis, Lista
- Siete, Listo
- Ocho, Lista
- Nueve, Listo
- Diez… amm… Lista – una voz medio confundida arruino la armonía del chequeo
- Once, Lista… Diez, ¡por todos los cielos, calmate! – la firmeza en las palabras enderezaron el orden.
- Doce, Listo – una voz muy joven, pero segura
- Tre… Trece, Lista – la voz mas aniñada de todas termino por derrumbar finalmente la marcialidad de la revisión.
- Juju, como esperaba de mis 4 niños mas jóvenes – dijo jocosamente Nanoha -, ¡bien! por echarme a perder el orden: Vuelo 3, estarán siguiéndome en el ejercicio y al final tendrán un pequeño duelo conmigo.
- ¿¡Eeh!? – fue la respuesta de los 4 jóvenes
- ¡Nada de “¿¡Eeh!?”!, tengo que enseñarles a ser mas firmes, así que tendrán una sesión de practica conmigo – en sus palabras, se notaba que disfrutaba la situación
- Si… madam – la apagada respuesta casi no lucio por la radio –
- No los escuche – una seriedad actuada se sintió en las palabras –
- ¡Si, madam! – se escucho firmemente –
- ¿Ven? , no cuesta ser enérgicos – fueron las palabras de Nanoha al dejar salir otra sonrisa, esta vez mas burlona –
- Bueno mis niños, lo han hecho bien en los ejercicios de superficie, no me vayan a fallar aquí arriba, de lo contrario no van a dormir bien por un bueen rato, ¿entienden?
- ¡Si, madam!
- Vuelo 1, Vuelo 2, inicien combate simulado, están fuera con un impacto directo, Vuelo 3, a mis 6 en punto, ¡Ahora! – una firmeza y seriedad en la voz se hizo notable
- ¡Entendido!
“Bien, es hora” fue el pensamiento final de la Capitán. Y al momento comenzó revisar las maniobras de los dos grupos entablados en el combate.
Apenas habían pasado poco más de 10 minutos desde el inicio del ejercicio y los resultados ya eran obvios: el Vuelo 1, formado por los miembros mayores de sus niños, demostró la madurez que les caracterizaba. Nadie creería que eran solo cadetes en entrenamiento, todo un orgullo para Nanoha. Por su parte el Vuelo 2 no tenía nada que envidiarle a sus hermanos mayores: aun y con la tendencia a hacer maniobras innecesarias, se habían mantenido en la pelea a la par, provocando que ninguno de los grupos lograra más que tiros cercanos.
“Vaya, lo están haciendo mejor de lo que pensé.” Era lo que pasaba por la mente de su instructora mientras observaba las maniobras de sus pupilos. El Vuelo 3, atrás de ella solo podía admirar y asombrarse con la demostración. Era de esperarse, pues siendo los mas jóvenes del grupo recién habían ingresado a la academia y solo gracias a sus talentos innatos era que estaban tan avanzados.
Eran solo unos niños después de todo; la mayor, Cadete Dia Landcaster contando escasamente con 14 años, podía pasar por una chica mayor gracias a su carácter maduro y serio, sin embargo al verle junto con sus compañeros, era obvia su juventud: su amiga inseparable (para su pesar) la despistada e indecisa Cadete Rina Murano con 14 años también, el decidido y arrojado Cadete Eric Dino era el segundo mas joven del grupo con 10 años, finalmente, la inocente y tímida Cadete Karol Impreza con solo 9 años era la mas joven, actualmente no solo del grupo, si no de toda la academia, igualando la hazaña de otros dos jóvenes reclutas años atrás. Era mas que evidente la diferencia en carácter y físico, pero tenían talento, por eso estaban ahí.
“En cierta forma, me recuerdan a esos dos, ¿Qué estarán haciendo ahora?” el pensamiento fugaz recorrió mente de Nanoha distrayéndola por un breve instante. “Bueno, de seguro que alguna locura como siempre. Si que era divertido tenerlos cerca”.
- Star Líder, Aquí Nido – el radio replico sacando a la joven instructora de sus pensamientos
- Aquí Star Uno, Adelante Nido – fue la rápida respuesta, si la base se ponía en contacto era algo serio
- Star Líder, múltiples bandidos a las 11 en punto, 80km, rumbo a su posición.
- Entendido Nido, solicito identificación y numero.
- Star Líder, confirmado: 32 hostiles, tipo UCAV Zero, intercepte.
- ¡Rayos! – pensó – Nido, repita – quizás era broma lo de interceptar –
- Star Líder, 32 UCAV Zero, 11 en punto rumbo a su posición, 70km. Intercepte
- ¡Maldición! – replico Nanoha al momento de cambiar la frecuencia -, Vuelo 1, Vuelo 2, regresen a la formación y cambien armamento, ¡Ahora!
- Uno, entendido, Vuelo 1 regresando a formación – pese al tono, se notaba algo de incredulidad en la respuesta –
- Afirmativo Uno, Vuelo 2 regresando.
- Vuelo 3, mantengan posición y prepárense para combate. – fue la orden para los jóvenes pupilos a su espalda.
- U… uno, entendido – la voz desorientada hecho mas estrés al asunto –
- Diez, no es momento para dudar… no ahora. Once, toma el mando de Vuelo 3 – la firmeza se hizo presente en la voz de Nanoha -, Rina, se que estas nerviosa, así que trata de calmarte, no me falles en eso.
- Entendido, los siento – fue la respuesta –
- OK, Rina a mi derecha – fue la orden de la nueva líder del Vuelo 3 -, Capitán, esta pasando algo grande, ¿cierto?
- así es Dia… 32 Zeros vienen por nosotros - contesto Nanoha con claro tono de preocupación -, tenemos que enfrentarles…
- ¡¿Zeros?! – la exclamación provino de alguien del Vuelo 2 -
- ¿Es en serio? – pregunto el líder del Vuelo 1 –
- Muy en serio, se lo que piensan, pero realmente creo que pueden con esto – las palabras las dijo con intención de calmar a sus pupilos –
Tenia una clara idea de lo que pasaba por la mente de sus niños, como todos los UCAV, el Zero era una nave de combate sin piloto, por lo que factores psicológicos no valían en contra ellos, mas obstante lo inverso se aplicaba con extrema eficiencia: al no tener miedo, piedad o duda, ponían en serios problemas a los pilotos que les enfrentaban y frecuentemente caían ante ellos. El Zero era, además, el mas avanzado y poderoso UCAV existente y pese a la detención de su producción principal, muchos seguían apareciendo, provenientes de empresas privadas y fuerzas terroristas que se habían hecho con instalaciones de producción y los ponían a la venta al mejor postor. Su forma era inconfundible: una pieza esférica central se veía conectada con dos prismas triangulares que servían de alas. El armamento que llevaba internamente hacia difícil predecir con que recursos contaba. En síntesis, no era un adversario para novatos, no importara que tan hábiles fueran.
- OK, solucionemos esto rápido – fueron las palabras que pusieron a todos en alerta -, preparen los Longsword, escojan dos blancos, me encargare del resto.
- Entendido – la respuesta sonó algo nerviosa –
Era la solución mas obvia, los misiles Longsword eran los preferidos por los Rangers para trabajos fuera de rango visual. Estaban probados y certificados para acertar en blancos muy maniobrables a más de 200 kilómetros, esa era la carta del triunfo para enfrentarse a los Zeros en ese momento. Pese a su reputación, era seguro que caerían antes de acercarse demasiado como para comprometer a los jóvenes cadetes en un combate cercano.
- Seguros fuera, ¡Abran fuego! – la orden vino con un tono de voz enérgico –
Al unisolo, los 12 cazas novatos dejaron salir los misiles, los cuales de inmediato encendieron sus motores y desaparecieron dejando una estela blanca tras ellos. Poco después, ocho misiles mas provenientes del caza de Nanoha salieron con hacia el mismo rumbo que los primeros.
A escasos 52 kilómetros del grupo, los primeros 24 misiles hacían impacto directo iluminando un poco mas el ya de por si claro día, solo dejando densas bolas de fuego en lugar de enemigos. La tendencia de los UCAV en mantener la formación ante un ataque a distancia y solo limitarse a liberar señuelos facilitaba la tarea para el altamente preciso Longsword.
- ¡Impacto directo! – vocifero alguien por la radio –
- ¡Cayeron como moscas! – se escucho enseguida –
- ¡Yeah! – era obvio que el nerviosismo se había ido -
Los ocho Zeros restantes poco mas hicieron para evitar su destino, cayeron igual ante la segunda oleada.
- ¿Realmente esos eran los más peligrosos UCAV que hay? – la pregunta vino con un tono sarcástico y burlón -, ¡vamos! que me den otros 32 para llevar.
- Querrás decir: otros 30 para llevar, ya usaste dos misiles – alguien le contesto como queriendo bajar los ánimos -
- Jajaja... yo que pensé que necesitaría otro par de pantalones cuando regresáramos – la oleada de alardeos y burlas iniciaba –
- Yo pensé que no regresábamos. Siendo cadetes y ya tenemos dos victorias aéreas, eso es un record, ¿no?
- Hmph… Hombres… - la voz de una de las chicas se hizo notar entre las risotadas –
- Si, un poco de adrenalina y se creen los reyes... – se unió una mas -
- Solo falta que comiencen dar vueltas en círculos como idiotas – el remate -
El estallido de risas suaves hizo callar de inmediato a los varones…
- Parece que se divierten, ¿tu que piensas Dia?
- Mmmm… no se Rina, fue muy fácil.
- Bueno, creo que fue mejor así, no hubiera sido bueno para nosotros entrar en combate de maniobras con ellos… no en nuestro primer vuelo al menos.
- A… ah… ahhh… – la tímida voz de Karol apenas se apreciaba, simplemente había sido mucha tensión de golpe para ella, tanto así que el temblor se sus manos comenzaba a reflejarse en el vuelo de su jet –
- ¿¡Huh!?... Karol tranquila – Eric como siempre estaba al pendiente de lo que le pasaba a la jovencita -, ya paso.
- ¡Oh, vamos!, todos estábamos nerviosos pero no es para tanto – el venenoso comentario provino de un cadete varón –
- Si es lo mas que va a aguantar, creo que seria bueno que la regresaran a casa – se unió un segundo cadete –
- En primer lugar, ¿como es que alguien como ella esta aquí?
- Esa es una muy buena pregunta – la alegría de la victoria se convirtió en una especie de acusación despiadada –
- ¡Hey! Idiotas debe… - una de las chicas estaba por salir a la defensa de la pequeña -
- Deberían de medir sus palabras y dejan de actuar como pendejos – una fuerte y fría voz se había alzado -, creyéndose de altos espíritus cuando eran ustedes los que pensaban salir corriendo a la base…y eso que son mayores que ella. Si fuera al inverso la apoyaría tal y como lo hago ahora que se quedo pese a todo y no retrocedió ni para tomar impulso.
El silencio se hizo tras esas palabras. Provenientes del mayor del grupo, el Cadete Joe Fokker, era para el resto de los novatos, la imagen a seguir en antes que Nanoha. Su frialdad en habla y acciones eran su tarjeta de presentación y pese a eso, no era alguien sin sentimientos o carente de expresión, como demostraba con sus acciones defendiendo a los 4 mas jóvenes del grupo. Para ellos, era el hermano que no tuvieron, para el resto, era alguien a quien respetar, temer y seguir. Por eso el era el numero Dos del escuadrón Star.
- OK, vale, retiro lo dicho – la cuadratura en el tono se notaba solemnemente –
- Si man, no es para que te pongas así
- Jo… quien los viera tan mansitos ahora – tocaba un poco de retribución por parte de las damas –
- Sii. saben que con el Big Brother no se juega
- Ya pues, lo sentimos ya no es necesaria tanta tierra – la incomodidad hizo responder –
- Silencio todos, ya no es momento para cosas de estas – Dos había hablado –
- Si, Señor – y la respuesta no se hizo espera –
- Uno, Aquí Dos, ordenes…
Nanoha no estaba en este mundo, su mente estaba aun tratando de asimilar lo que había pasado. Acabar con esos Zeros fue fácil, muy fácil. Tanto que le incomodaba. En varias ocasiones había tenido que hacerle frente a los Zero, de uno u otro tipo; eran duros de vencer aun a largas distancias y estando como patos sentados. Inclusive con los Longsword, lograr 100% de aciertos en los Zeros, aun a distancias óptimas, era imposible. De una u otra forma sobrevivían algunos e iniciaban el combate cercano, donde eran maestros.
32 Zeros derribados en un solo ataque, sin errar un solo disparo hecho por cadetes en su primera misión de entrenamiento aéreo. Debería de estar feliz y complacida por eso, pero no. Ya tenia planeada su jugada para después del ataque inicial, tenía preparados los misiles Stilleto de corto alcance y los usaría en su asalto directo a los Zeros supervivientes. Ella estimaba que al menos serian 6. Se avalanzaria contra ellos disparando una barrera de misiles que seguramente diezmarían aun mas en numero, dejándole uno o dos con los que se enfrentaría “cara a cara”, es mas, pensaba que en el peor escenario tendría que enfrentarse a mas de 4 a la vez. Había experimentado varias veces eso con el doble de enemigos y había salido victoriosa si daños serios. Estaba dispuesta a despedazar ella misma los 32 Zeros si las cosas llegaban a ello, todo con tal de evitar daño para sus niños. Pero todo fue fácil...
- Demasiado fácil – su susurro se escucho por la radio –
- Aquí Dos, ¿pasa algo Capitán?
- Esto no esta bien… no esta bien – su mente seguía revisando todo sin hacer caso a lo demás -, ¡NO ESTA BIEN!
Su casi grito por la radio puso a todos en alerta y al borde del pánico, Nanoha no había levantado la voz mas allá de un tono molesto de madre regañona, pese a lo que pasara. Desde el momento que el ataque de misiles acertó, ella no había respondido o dicho palabra alguna. Los cadetes pensaron ilusamente que era por que no deseaba amargar el momento de gloria que tenían, ellos como sus niños y ella como quien los crió, literalmente. Pero cuando siguió callada después de que Karol mostrara estar intranquila y aun después de las palabras crueles que se le dirigieron, era claro que algo le pasaba, aunque no creían que algo estuviera realmente mal. ¿Qué podría estar pasando?, ¿Qué tenia a su Capitán tan inquieta y en alerta?
- Una trampa – finalmente Nanoha encontró sentido a sus pensamientos -, los malditos están poniéndonos una trampa...
- Uno, ¿que pasa? – Joe comenzaba a sentir por primera vez pánico –
- Capitán Nanoha, ¿que le pasa?, ¿que no esta bien? – Dia comenzó a sentir escalofríos al igual que resto del grupo –
- Escuadrón Star, rumbo al Oeste, ¡A toda potencia! – Nanoha comenzó idear sus movimientos, había que salir del sitio en el instante –
El grupo inicio un giro de 180ª y comenzó la retirada a toda potencia. Los rugidos y estelas de los jets se hicieron presentes y todos se encaminaron a la base. Ya para ese momento, a los cadetes les era seguro que algo no estaba bien y que era mejor seguir las órdenes rápido.
- Nido, Aquí Star Uno.
- Adelante Star Uno
- Regresamos a la base, solicito refuerzos y un escaneo del área 100 kilómetros desde nosotros – la seriedad de sus palabras era anormalmente áspera –
- Aquí Nido, entendido, enviando refuerzos a la zona e iniciando escaneo – no era normal que un as de los Rangers como Nanoha hiciera una petición así, pero todos habían aprendido que el instinto de un luchador es algo serio y que debe de escucharse –
- Nido, Star Uno, enterado… gracias – su voz seguía mostrando nerviosismo, pero además ahora tenia cierto tono de alivio –
- Star Líder, múltiples Bandidos, 6 en punto, 75 kilómetros
- ¡Lo sabia! – fue el pensamiento de Nanoha al morderse el labio inferior -, Nido, ¿Cuántos bandidos?
- Star Líder, 80+ Zeros
- ¿¡80!? – alguien en el grupo perdió compostura –
- Creo que si nos dieron algunos para llevar – las palabras fueron un fallido intento de humor –
- ¡SILENCIO Y MANTENGAN RUMBO! – ahora Nanoha si que estaba en apuros -, Nido, ¿donde están los refuerzos?
- Star Uno, los refuerzos van en camino, 3 en punto, 130 kilómetros. Pro…. SSSSsssssssssss – el corto sonido de estática interrumpió la frase -
- ¡Demonios! – maldijo su situación -, escuadrón Star, Bajar a ras del mar.
- Uno, Repita – la incrédula pregunta provenía de su numero Dos –
- Vamos a bajar a ras del mar, el aire es más denso ahí, y los Zeros no podrán maniobrar igual. Aprovecharemos esa ventaja para escapar o al menos dar tiempo para que la ayuda llegue.
Nanoha hizo un medio giro rápido, poniendo su avión panza arriba, y después, cual saeta se clavo en picada rumbo al suave oleaje del mar azul. Un instante de silencio se hizo presente entre el grupo que quedo en la alturas...
- Vuelo 3 Descendiendo – fue la respuesta de Dia –, ¡Rina, Eric, Karol!
- ¡Entendido! – exclamaron los 3 “pequeños” -
- Je… OK, Vuelo 1 los sigue.
- Vuelo 2 en camino
Imitando la maniobra de su Capitán, los doce cadetes se abalanzaron hacia el mar bajo ellos, comenzando a dar alcance a Nanoha.
“Seguro pensaron que me estaba volviendo loca, no los culpo, me estaba dejando llevar y casi me olvidaba de ese detalle.” Cierto, por un momento Nanoha había perdido la compostura y había pasado un detalle por alto. Los Zeros eran rápidos y ágiles en las alturas, más allá de los 5000 metros, pero el diseño que les daba esa ventaja sufría enormemente a alturas inferiores, entre más cercano estuviera el suelo, mas torpes se volvían. Eso lo sabia bien, y por un momento de pánico lo había descartado… se sentía como una principiante. Pero sus niños le tenían tanta fe, que seguro estarían con ella aun y si estuvieran frente a las puertas del otro mundo.
- Es por eso que no puedo dejar que los lastimen – fue lo que cruzo por su mente al ver como los cadetes acortaban rápidamente la distancia que llevaba de ventaja -, Muy bien niños, los Zeros lo pensaran dos veces antes de seguirnos abajo…
En cuestión de segundos, es escuadrón ya había bajado a menos de 1000 metros, tan pronto como estaban en los 800 metros, invirtieron su posición e iniciaron la nivelación. Los 13 jets trazaron con densas estelas sus rutas desde las alturas hasta poco más de 10 metros sobre la superficie del mar. Uno tras otro, los cazas se fueron formando en V detrás de su capitán, como era la costumbre, pero el Vuelo 3 era el que se encontraba directamente tras ella, un poco a la derecha el Vuelo 1 y el Vuelo 2 a la izquierda.
El grupo comenzó a viajar rumbo a base nuevamente, manteniendo su vuelo a bajo nivel. Nanoha había mantenido la vista en su radar en espera de que la aparición de los Zeros, pero como lo pensó: los Zeros no los seguían más. Probablemente optaron por cambiar de rumbo y enfrentarse a los refuerzos que iban en camino. Ya no tenia que preocuparse por ellos, los experimentados pilotos de los Rangers podrían manejar con una mano situaciones donde se vieran superados 10 a 1 y no eran pocos los refuerzos con los que tendrían que toparse los Zeros: cerca de ahí se encontraba el escuadrón Hound, cuyos miembros simplemente se volvían locos por derribar cuanto adversario se les ponía enfrente; también estaban los educados y valientes chicos del escuadrón Ascalon, a muchos de los cuales conocía por que los había instruido en algún momento.
- Seguro que ellos vendrán a buscarnos en cuanto manden al fondo del mar esos Zeros – pensó con una tierna sonrisa de satisfacción -, mis niños no se olvidan de mí nunca.
- “algún día nos veremos de nuevo” – la frase le vino de repente, seguida por la difusa imagen de un evento años atrás – Bueno, quizás esos dos sean lo únicos que si me olvidaron. – la sonrisa cambio a una melancólica mueca bajo es casco –
- Wiiiiiii – una despreocupada expresión la saco de sus pensamientos –
- Huh… ¿Qué pasa ahora? – pregunto al momento que volteaba a todos lados desde su cabina –
- Wiiiiii – nuevamente se escucho, pero esta vez vio de donde provenía –
Uno de los cadetes del Vuelo 2, el numero Nueve estaba efectuando una maniobra en zigzag sobre la superficie del mar, provocando una inmensa y espumosa estela de agua salada con su tobera…
- ¡Dios! – exclamo Nanoha -, Nueve toma las cosas en serio y deja de estar jugando…
- ¡O vamos!, esto es divertido, solo me falta ponerle esquíes en el tren de aterrizaje y tendré la lancha mas rápida de estos rumbos… Wiiiii
- Creo que tanta adrenalina al fin le afecto el cerebro – la voz de una de las chicas, la misma del comentario de los varones haciendo círculos -, les dije que esto pasaría.
- Jajaja – las carcajadas generalizadas irrumpieron en el ambiente, obviamente ya todos se sentían mas calmados –
- Di lo que quieras Cuatro – el retador joven se hizo notar entre el ajetreo –
- OK, suficiente, Nueve regresa a tu sitio – Nanoha tapo lo mejor que pudo sus deseos de reír para liberarse de la tensión –
- Si madam, solo una mas – fue la respuesta -, Wiiiiii
El jet comenzó a zigzaguear nuevamente, esta vez haciendo el movimiento más violentamente como si el piloto lo hiciera para desquitar la tensión reprimida que le quedaba. Tras 3 zigzagueos y apunto de iniciar un cuarto, un veloz destello naranja surgió de algún sitio al frente del avión, impactando de lleno la nariz en una lluvia de chispas, reventando el vidrio de la cabina en un macabro arco iris de fragmentos matizados con el rojo de la sangre; cruzando el cuerpo de la nave como un cuchillo caliente cortando mantequilla. Haciendo su salida justo por la tobera, arrancándola de tajo. El aterrador espectáculo termino cuando los restos del feliz caza azotaron contra la azul superficie del mar, levantando una inmensa masa de agua y espuma, rematando todo con una sonora explosión que elevo por las alturas una columna de agua acompañada por fragmentos de toda índole, que posteriormente cayeron al mar mientras las gotas formaban un nuevo arco iris de pequeño tamaño.
Nanoha había visto todo paralizada, su mente apenas y registró lo que acababa de pasar. Sus ojos azules contemplaron aquel evento por completo, en una mirada de terror puro. En fracciones de milisegundo, su mente reacciono, su terror paso a ser una rabia ciega. Sus ojos se volvieron los de una fiera sedienta de sangre. En un rápido moviendo de cabeza escudriño el frente, buscando al mal nacido que le había hecho eso a uno de sus niños. Y lo encontró: a algunos cientos de metros delante del grupo, doce naves negras en forma de flecha abrieron nuevamente fuego despidiendo más ráfagas naranjas desde la nariz.
- ¡ROMPAN FORMACION Y ACABEN CON ESOS BASTARDOS! – fue el grito que dejo escapar al momento de lanzarse al frente a toda potencia –
El grupo reacciono y se disperso en un instante, su miedo y duda murieron junto con su hermano, era la hora de pelear y los cadetes, como si hubieran sido contagiados por la rabia de su Capitán, se abalanzaron contra las naves enemigas desde todas direcciones, tal como lo hacen las jaurías de lobos hambrientos.
Nanoha avanzo directo al enemigo, las descargas naranjas pasaban zumbando por todos lados de su avión, algunas casi acariciando el cristal de su cabina, Ella las esquivaba y danzaba entre ellas, llegando momentos en que las alas de su caza apenas cortaban la superficie del mar. Sus ojos se clavaron en el líder, sabia que era el que había hecho el disparo que derribo a su niño, y lo quería despedazar, aniquilar pieza por pieza.
Las naves hostiles iniciaron maniobras para entablar el combate. Ocho no lograron alinearse bien; los cadetes habían caído sobre ellas con una mortal lluvia de misiles Stilleto y balas. Aquellos novatos ya no eran presas tan fáciles, en un solo instante pasaron de ser unos temerosos niños a unos brutales y salvajes lobos en busca de venganza.
Eso era más que evidente, inclusive la tímida y tierna Karol sufrió ese cambio, demostrándolo cuando, junto con Eric, habían dado caza a un enemigo. Mientras ella le distrajo con un misil que fallo intencionalmente, Eric se había colocado detrás para molerle literalmente el cuerpo a disparos. No conforme con eso, la joven dio el golpe final al lanzar un misil de frente al ya mortalmente herido adversario, el cual se despezado el un estallido acompañado por una lluvia de fragmentos, los cuales Karol esquivo con un giro de tonel uniéndose a Eric en busca de otra presa.
Por su parte, Dia y Rina se habían decido por el numero dos de la reciente victima de los mas jóvenes. Tomando Rina el frente, Dia inicio un ataque por la retaguardia con un misil, al cual siguió uno de Rina. El enemigo logro esquivarlos con un giro de tonel, pero solo para encontrarse con que las dos chicas habían anticipado el movimiento y neutralizándolo con un giro propio, le habían colocado en línea de tiro para los cañones. Una barrera de ráfagas amarillas provenientes de frente y detrás redujeron la nave a nada mas que humeantes y chispeantes fierros retorcidos que azotaron la superficie marina.
Un tercer enemigo se vio en medio de la lluvia de balas proveniente de 4 cadetes, quienes tomando ventaja de altura, le habían encerrado en medio de un ataque en cruz. Joe por su parte había escogido a dos adversarios, despedazando uno con un misil que impacto justo en el motor, mientras que el segundo sufrió de un centenar de impactos de cañón en el costado derecho, arrancando trozos del fuselaje cuales hojas de papel hasta que el cuerpo golpeo finalmente el mar.
Un cadete más había iniciado un duelo de disparos con una de la naves. El lento pero poderoso cañón del UCAV no pudo acertar más que leves roces en el pequeño caza novato. Por su parte, el veloz pero mas débil cañón de 27mm logro colocar incontables impactos certeros en todo el frente de la nave enemiga. En un movimiento rápido, el cadete hizo girar su montura librando la colisión con el maltrecho adversario, el cual logro avanzar algunos metros mas antes de comenzar a despedir bocanadas de denso humo negro por sus heridas, seguidas por una multitud de chispas para finalmente estallar en una mortal lluvia de restos incandescentes, los cuales se esparcieron en el oleaje marino provocado por la detonación.
Las ultimas dos victimas de los cadetes fueron acabadas por la numero Cuatro y su piloto de flanco, el numero Cinco. Con certeros impactos de Stiletos, ambas naves se volvieron bolas de fuego que terminaron por chocar una contra la otra gracias a los erráticos movimientos en lo que se vieron atrapadas. La más grande explosión del combate marco el final de la embestida por parte de los cadetes hacia el enemigo. Los humeantes y chispeantes restos descansaban en la superficie azul, mudos testigos de la violenta venganza de la que fueron victimas, la cual aun no terminaba.
Nanoha estaba a punto de echarle el avión encima al líder enemigo. Iba decida a despedazarlo aun si eso significaba acompañarlo al mas allá. La rabia se había apoderado por completo de ella, la persona que por mucho tiempo profeso el actuar con cautela y prudencia, anteponiendo la seguridad del grupo y propia primero que todo. Ahora la cosa había cambiado, jamás había perdido a uno de sus niños, ni siquiera tenia conocimiento que alguno hubiera sido siquiera abatido después de su graduación. Conocía y quería a todos, recordaba sus rostros y nombres. El numero Nueve era Iván De Moor, un joven con una sonrisa brillante que hacia juego con su rubio cabello. Un despreocupado fanfarrón pero confiable, ahora yacía en el fondo del mar junto a su montura. Su alma furiosa clamaba venganza a los vientos.
Los UCAV iniciaron una maniobra para evitar la colisión con la enfurecida líder del escuadrón. Tras lanzar las últimas descargas, rompieron la formación violentamente, dispersándose a ambos lados en una estela que pareció formar un abanico. Dos certeros misiles cortaron abruptamente el escape de los enemigos a la derecha de la formación, Nanoha no les iba a dar oportunidad alguna. Y posteriormente, se pego a los otros dos como una sombra, manteniéndose detrás de ellos en cuanta maniobra intentaron. En un fugaz momento, el numero Dos rompió a la derecha tratando de escapar del predicamento. Su intento fue en vano, una mortal lluvia de trazadoras apareció justo enfrente de su camino, llenándole de agujeros el fuselaje. Nanoha quería al líder, pero no iba a permitir que algún adversario se escapara ileso, mucho menos vivo.
El solitario líder del grupo enemigo pareció entender la seriedad del asunto, había quedado solo ante una jauría de lobos que querían un pedazo de el y para colmo: tenia a la madre detrás suyo sin intenciones de dejarle respirar por mas tiempo. Inicio entonces un ascenso a toda velocidad, arañando el aire en un intento por ganar altura, esperando encontrarse con la oportunidad de invertir los papeles. No había ascendido más que 1000 metros sobre el mar, cuando comenzó lloverle fuego desde todos lados: los cadetes le habían esperado arriba y lo encerraron en una mortal esfera, tomando turnos para darle una rociada de balas. El UCAV hizo cuanta maniobra le fue posible para evitar que le llenaran de plomo, apenas librando las acometidas de los cadetes. Pero se había olvidado de Nanoha, quien le seguía aun cual sombra de muerte, recordándole, con un torrente de balas trazadoras, que ya estaba condenado y solo faltaba la ejecución.
Por momentos, los ataques de los cadetes cesaban, como queriendo dar un respiro a su presa antes de seguir con el juego. Pero Nanoha continuaba presionándolo fieramente, decidida a borrarlo del cielo. El ascenso del UCAV había llegado a los 2500 metros en un fiero intercambio de maniobras y balas.
- Ya es hora – un tétrico tono se percibió en la radio cuando Nanoha hablo -.
En un rápido movimiento, Nanoha acorto distancias con el adversario. Todo el tiempo que había durado la persecución se había contenido de alguna forma. En un macabro momento de inspiración, había ideado el plan de dejar que el UCAV ganara algo de oportunidad para moverse, sus niños lo había hecho bien en limitarle las vías. Ahora que estaban en el último acto, era hora del final.
Una leve inclinación y Nanoha apunto directo al costado derecho del UCAV. Unos certeros disparos y todo el costado quedo reducido a carcasa. El UCAV se sacudió con las detonaciones, el humo negro se hizo presente y comenzó a perder altura al momento que iniciaba una violenta espiral rumbo al mar. Paso junto a la aun enfurecida Líder, un leve movimiento del timón y la palanca y esta también inicio un descenso, en persecución de su presa.
El humo negro marcaba fácilmente la ruta del herido adversario mientras giraba sin control, de derecha a izquierda primero, de izquierda a derecha después. Nanoha se acerco de nuevo: un momento para prepararse y después liberar una mortífera lluvia de balas sobre el costado ileso del UCAV. El metal se hizo tirones en una lluvia chispazos, la debilitada parte izquierda se rompió rápidamente, dejando grandes trozos en el aire. El humo se había vuelto furiosas llamas, que envolvieron el aparato al momento que este dejaba su espiral y se precipitaba directo, imitando la luminosidad intensa del pasar de un cometa. Nanoha no había terminado aun, unas maniobras mas y se alineo directo con la bola de fuego en la que se había convertido su presa. Una leve caricia al gatillo y un nuevo torrente de fuego avivo aun más la voraz flama que consumía el cuerpo. La fugaz esfera se acerco a la superficie del mar casi como deteniendo su veloz paso. Justo unos poco metros de la superficie, la aun enfurecida Nanoha dio el toque final: una cuarta ráfaga provoco una explosión que simulo un segundo sol, arrojando los retorcidos e incandescentes restos del caído, mientras se consumían por completo antes de tocar el mar agitado por la onda de choque. El espectáculo culmino con una columna de vapor que se elevo cuando lo que quedaba del fulminado fuselaje toco el agua.
Nanoha realizo un brusco tirón de la palanca de mando, enderezando su avión justo cuando su estela blanca se comenzaba confundir con el vapor. Lo había hecho, había cobrado la muerte de su niño. Pero el dolor no desapareció, ni siquiera menguo. Se había ido y no importara que; no regresaría. Su niño solo le esperaría en el otro mundo. Tibias gotas turbaron su visión, su agitación se torno sollozo, la firme mano que había gobernado el reciente combate comenzó a perderse en un llanto que resonó en la radio. Los cadetes aun en trance de batalla comenzaron, uno a uno, a unirse al llamado de luto. Se había perdido un hijo, un hermano, un compañero, un amigo.
El momento de luto fue interrumpido por una nueva luz que se presento en el cielo. La luminosa esfera de fuego estaba ahí, justo donde instantes antes estaba uno de los cazadores. Los llorosos ojos del grupo contemplaron como nuevos restos caían al mar envueltos en llamas. Después siguieron la estela blanca que indicaba el camino de la mortal arma que había asesinado a uno más de ellos: provenía del mar, de un sitio donde tétricas siluetas se formaban bajo la superficie.
- ¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!! – un lastimoso grito retumbo en el ambiente –
Eso fue un nuevo llamado de furia, no hubo tiempo para más. Ahora era pelear o morir. Multitudes de sobras aflechadas surgieron del lecho marino, levantado largas estelas de agua y vapor al momento que las enormes flamas de sus motores rugían. Una líder enloquecida de dolor, cargo contra la enorme masa de enemigos opacando la luz del astro rey, seguida de cercas por unos fieles guerreros. Estas no eran las puertas del otro mundo… eran las del mismo infierno…
Solo un calmado mar, lleno de incontables trozos mecidos por el oleaje, quedo como testigo de una feroz batalla. Numerosas estelas blancas sobre el, trazaban un rumbo al norte, dejando atrás aquel sitio, convertido ahora en un cementerio.
200km Al Este De La Isla Estado “Avalón”, HQ de los Rangers
En las inmensidades de lo que hace tiempo se conociera como El Golfo de México, una formación de 13 cazas de combate se abre paso entre las delgadas nubes que rematan el azul del cielo. Las estelas de condensación de vapor que dejan los jets a su paso, se dispersan lentamente en la claridad del cielo al mismo tiempo que el tenue rugido de los reactores de las naves. Doce de los cazas van formados de cuatro en cuatro en 3 pequeñas V, estos se parecían en forma al JAS-39 Gripen de inicio del milenio, solo que su tamaño era relativamente menor y la tobera de motor era cuadrada. Presidía la formación el restante caza, sus colores rosa, blanco y azul; al igual que su forma (idéntica a la de un Eurofighter Thyphoon) contrastaban con los ya de por si poco convencionales colores azul y blanco de los otros doce jets. Todas las naves llevaban una insignia: una placa similar a la usada por los antiguos comisarios del viejo oeste norteamericano, solo que rematada por una R en el centro de la estrella de cinco picos, la cual a su vez se encontraba en un escudo.
Una misión normal para la Capitán Nanoha Ueda, de ascendencia proveniente del antiguo país nipón. A sus 28 años ya era una experimentada instructora y as de los Rangers, la fuerza elite multipropósito de la Tierra, formada en alianza con los Dracon, una de las primeras razas extraterrestres que llegaron tras la renovación terrestre. En 10 años había entrenado a más de la tercera parte de los actuales efectivos de todas la ramas de los Rangers.
Una extraña personalidad la que posee, su carácter amistoso oculta un estricto lado que suele sacar a relucir cuando entrena a sus “niños” o cuando tiene que hacer alguna misión. Eso le valió el mote de “El Demonio de Ojos Azules”. Pese a todo, su atención y devoción hacia sus pupilos eran de un carácter casi comparable con el amor maternal. Algo que contrasta bastante es su apariencia física, pues con cabellos castaños peinados en una cola de caballo, ojos azules amables y tiernos, estatura de 1.66m, parece mas una joven en sus 18 que una renombrada, estricta y experimentada instructora.
Era su enésima misión de instrucción en maniobras y combate aéreo básicos, su actual grupo de “niños” era variado como suele pasar y ya habían terminado las sesiones en los simuladores y era hora de presentarlos a la cosa real. Lo habían hecho muy bien, casi excelente, así que esperaba un desempeño óptimo por lo menos. Sin embargo había algo que le inquietaba, la zona designada para el ejercicio había tenido algunos percances con fuerzas hostiles desconocidas un mes atrás. Ya se habían hecho patrullas de combate por más de 2 semanas y parecía que la fuerza, fuese lo que fuese, se había retirado. De todos modos había pedido que se cargara armamento real junto con la munición entrenamiento solo por si acaso. Era un alivio enorme saber que pese a estar en una práctica, podrían defenderse de una agresión de ser necesario.
El nuevo Sistema de Almacenamiento y Administración de Armamento (ASMS) diseñado por los locos de los laboratorios de los Rangers si que era conveniente: sin comprometer el vehículo con peso adicional o con quitar componentes o armas, contaban con la considerable cantidad de 64 misiles en total, sin tomar en cuenta la gran cantidad de munición para el cañón, que aunque variaba enormemente por el tipo y calibre, siempre era mas que la normal de 400+/- que solían tener otros cazas.
Todo con la simple colocación del núcleo (algo así como un compactador de materia) en el avión y la modificación de las bahías y puertos de armas para facilitar el cambio desde la cabina, lo cual se hacia por medio de un conmutador, aunque se estaba trabajando para implementar un sistema por voz.
- Ahora, si algún entrometido quiere arruinar mi paseo con mis niños, simplemente lo borrare del mapa – dejo escapar su pensamiento en un tenue mormullo junto con una sonrisa
- ¿Dijo algo capitán? – se escucho por la radio
- ¡¿Eh?!, no nada, solo pensaba, jeje, pronto llegaremos a la zona de entrenamiento, así que vayan preparándose… - de inmediato tapo su tropezón
- ¡Si, madam! – fue la respuesta al unisolo casi con eco
“Si que se escuchan tiernos diciendo eso” fue su pensamiento al momento que revisaba sus armas: 16 misiles infrarrojos de corto alcance, 16 de guía por radar de largo alcance, más una cantidad igual de sus equivalentes para entrenamiento…
- Además de 3000 balas reales de mi precioso cañón de 27mm, jiji, si que los amo chicos del laboratorio – se dijo con gran satisfacción –
- Uno, Dos esta listo – se comenzó a escuchar en la radio
- Tres, Listo
- Cuatro, Lista
- Cinco, Listo
- Seis, Lista
- Siete, Listo
- Ocho, Lista
- Nueve, Listo
- Diez… amm… Lista – una voz medio confundida arruino la armonía del chequeo
- Once, Lista… Diez, ¡por todos los cielos, calmate! – la firmeza en las palabras enderezaron el orden.
- Doce, Listo – una voz muy joven, pero segura
- Tre… Trece, Lista – la voz mas aniñada de todas termino por derrumbar finalmente la marcialidad de la revisión.
- Juju, como esperaba de mis 4 niños mas jóvenes – dijo jocosamente Nanoha -, ¡bien! por echarme a perder el orden: Vuelo 3, estarán siguiéndome en el ejercicio y al final tendrán un pequeño duelo conmigo.
- ¿¡Eeh!? – fue la respuesta de los 4 jóvenes
- ¡Nada de “¿¡Eeh!?”!, tengo que enseñarles a ser mas firmes, así que tendrán una sesión de practica conmigo – en sus palabras, se notaba que disfrutaba la situación
- Si… madam – la apagada respuesta casi no lucio por la radio –
- No los escuche – una seriedad actuada se sintió en las palabras –
- ¡Si, madam! – se escucho firmemente –
- ¿Ven? , no cuesta ser enérgicos – fueron las palabras de Nanoha al dejar salir otra sonrisa, esta vez mas burlona –
- Bueno mis niños, lo han hecho bien en los ejercicios de superficie, no me vayan a fallar aquí arriba, de lo contrario no van a dormir bien por un bueen rato, ¿entienden?
- ¡Si, madam!
- Vuelo 1, Vuelo 2, inicien combate simulado, están fuera con un impacto directo, Vuelo 3, a mis 6 en punto, ¡Ahora! – una firmeza y seriedad en la voz se hizo notable
- ¡Entendido!
“Bien, es hora” fue el pensamiento final de la Capitán. Y al momento comenzó revisar las maniobras de los dos grupos entablados en el combate.
Apenas habían pasado poco más de 10 minutos desde el inicio del ejercicio y los resultados ya eran obvios: el Vuelo 1, formado por los miembros mayores de sus niños, demostró la madurez que les caracterizaba. Nadie creería que eran solo cadetes en entrenamiento, todo un orgullo para Nanoha. Por su parte el Vuelo 2 no tenía nada que envidiarle a sus hermanos mayores: aun y con la tendencia a hacer maniobras innecesarias, se habían mantenido en la pelea a la par, provocando que ninguno de los grupos lograra más que tiros cercanos.
“Vaya, lo están haciendo mejor de lo que pensé.” Era lo que pasaba por la mente de su instructora mientras observaba las maniobras de sus pupilos. El Vuelo 3, atrás de ella solo podía admirar y asombrarse con la demostración. Era de esperarse, pues siendo los mas jóvenes del grupo recién habían ingresado a la academia y solo gracias a sus talentos innatos era que estaban tan avanzados.
Eran solo unos niños después de todo; la mayor, Cadete Dia Landcaster contando escasamente con 14 años, podía pasar por una chica mayor gracias a su carácter maduro y serio, sin embargo al verle junto con sus compañeros, era obvia su juventud: su amiga inseparable (para su pesar) la despistada e indecisa Cadete Rina Murano con 14 años también, el decidido y arrojado Cadete Eric Dino era el segundo mas joven del grupo con 10 años, finalmente, la inocente y tímida Cadete Karol Impreza con solo 9 años era la mas joven, actualmente no solo del grupo, si no de toda la academia, igualando la hazaña de otros dos jóvenes reclutas años atrás. Era mas que evidente la diferencia en carácter y físico, pero tenían talento, por eso estaban ahí.
“En cierta forma, me recuerdan a esos dos, ¿Qué estarán haciendo ahora?” el pensamiento fugaz recorrió mente de Nanoha distrayéndola por un breve instante. “Bueno, de seguro que alguna locura como siempre. Si que era divertido tenerlos cerca”.
- Star Líder, Aquí Nido – el radio replico sacando a la joven instructora de sus pensamientos
- Aquí Star Uno, Adelante Nido – fue la rápida respuesta, si la base se ponía en contacto era algo serio
- Star Líder, múltiples bandidos a las 11 en punto, 80km, rumbo a su posición.
- Entendido Nido, solicito identificación y numero.
- Star Líder, confirmado: 32 hostiles, tipo UCAV Zero, intercepte.
- ¡Rayos! – pensó – Nido, repita – quizás era broma lo de interceptar –
- Star Líder, 32 UCAV Zero, 11 en punto rumbo a su posición, 70km. Intercepte
- ¡Maldición! – replico Nanoha al momento de cambiar la frecuencia -, Vuelo 1, Vuelo 2, regresen a la formación y cambien armamento, ¡Ahora!
- Uno, entendido, Vuelo 1 regresando a formación – pese al tono, se notaba algo de incredulidad en la respuesta –
- Afirmativo Uno, Vuelo 2 regresando.
- Vuelo 3, mantengan posición y prepárense para combate. – fue la orden para los jóvenes pupilos a su espalda.
- U… uno, entendido – la voz desorientada hecho mas estrés al asunto –
- Diez, no es momento para dudar… no ahora. Once, toma el mando de Vuelo 3 – la firmeza se hizo presente en la voz de Nanoha -, Rina, se que estas nerviosa, así que trata de calmarte, no me falles en eso.
- Entendido, los siento – fue la respuesta –
- OK, Rina a mi derecha – fue la orden de la nueva líder del Vuelo 3 -, Capitán, esta pasando algo grande, ¿cierto?
- así es Dia… 32 Zeros vienen por nosotros - contesto Nanoha con claro tono de preocupación -, tenemos que enfrentarles…
- ¡¿Zeros?! – la exclamación provino de alguien del Vuelo 2 -
- ¿Es en serio? – pregunto el líder del Vuelo 1 –
- Muy en serio, se lo que piensan, pero realmente creo que pueden con esto – las palabras las dijo con intención de calmar a sus pupilos –
Tenia una clara idea de lo que pasaba por la mente de sus niños, como todos los UCAV, el Zero era una nave de combate sin piloto, por lo que factores psicológicos no valían en contra ellos, mas obstante lo inverso se aplicaba con extrema eficiencia: al no tener miedo, piedad o duda, ponían en serios problemas a los pilotos que les enfrentaban y frecuentemente caían ante ellos. El Zero era, además, el mas avanzado y poderoso UCAV existente y pese a la detención de su producción principal, muchos seguían apareciendo, provenientes de empresas privadas y fuerzas terroristas que se habían hecho con instalaciones de producción y los ponían a la venta al mejor postor. Su forma era inconfundible: una pieza esférica central se veía conectada con dos prismas triangulares que servían de alas. El armamento que llevaba internamente hacia difícil predecir con que recursos contaba. En síntesis, no era un adversario para novatos, no importara que tan hábiles fueran.
- OK, solucionemos esto rápido – fueron las palabras que pusieron a todos en alerta -, preparen los Longsword, escojan dos blancos, me encargare del resto.
- Entendido – la respuesta sonó algo nerviosa –
Era la solución mas obvia, los misiles Longsword eran los preferidos por los Rangers para trabajos fuera de rango visual. Estaban probados y certificados para acertar en blancos muy maniobrables a más de 200 kilómetros, esa era la carta del triunfo para enfrentarse a los Zeros en ese momento. Pese a su reputación, era seguro que caerían antes de acercarse demasiado como para comprometer a los jóvenes cadetes en un combate cercano.
- Seguros fuera, ¡Abran fuego! – la orden vino con un tono de voz enérgico –
Al unisolo, los 12 cazas novatos dejaron salir los misiles, los cuales de inmediato encendieron sus motores y desaparecieron dejando una estela blanca tras ellos. Poco después, ocho misiles mas provenientes del caza de Nanoha salieron con hacia el mismo rumbo que los primeros.
A escasos 52 kilómetros del grupo, los primeros 24 misiles hacían impacto directo iluminando un poco mas el ya de por si claro día, solo dejando densas bolas de fuego en lugar de enemigos. La tendencia de los UCAV en mantener la formación ante un ataque a distancia y solo limitarse a liberar señuelos facilitaba la tarea para el altamente preciso Longsword.
- ¡Impacto directo! – vocifero alguien por la radio –
- ¡Cayeron como moscas! – se escucho enseguida –
- ¡Yeah! – era obvio que el nerviosismo se había ido -
Los ocho Zeros restantes poco mas hicieron para evitar su destino, cayeron igual ante la segunda oleada.
- ¿Realmente esos eran los más peligrosos UCAV que hay? – la pregunta vino con un tono sarcástico y burlón -, ¡vamos! que me den otros 32 para llevar.
- Querrás decir: otros 30 para llevar, ya usaste dos misiles – alguien le contesto como queriendo bajar los ánimos -
- Jajaja... yo que pensé que necesitaría otro par de pantalones cuando regresáramos – la oleada de alardeos y burlas iniciaba –
- Yo pensé que no regresábamos. Siendo cadetes y ya tenemos dos victorias aéreas, eso es un record, ¿no?
- Hmph… Hombres… - la voz de una de las chicas se hizo notar entre las risotadas –
- Si, un poco de adrenalina y se creen los reyes... – se unió una mas -
- Solo falta que comiencen dar vueltas en círculos como idiotas – el remate -
El estallido de risas suaves hizo callar de inmediato a los varones…
- Parece que se divierten, ¿tu que piensas Dia?
- Mmmm… no se Rina, fue muy fácil.
- Bueno, creo que fue mejor así, no hubiera sido bueno para nosotros entrar en combate de maniobras con ellos… no en nuestro primer vuelo al menos.
- A… ah… ahhh… – la tímida voz de Karol apenas se apreciaba, simplemente había sido mucha tensión de golpe para ella, tanto así que el temblor se sus manos comenzaba a reflejarse en el vuelo de su jet –
- ¿¡Huh!?... Karol tranquila – Eric como siempre estaba al pendiente de lo que le pasaba a la jovencita -, ya paso.
- ¡Oh, vamos!, todos estábamos nerviosos pero no es para tanto – el venenoso comentario provino de un cadete varón –
- Si es lo mas que va a aguantar, creo que seria bueno que la regresaran a casa – se unió un segundo cadete –
- En primer lugar, ¿como es que alguien como ella esta aquí?
- Esa es una muy buena pregunta – la alegría de la victoria se convirtió en una especie de acusación despiadada –
- ¡Hey! Idiotas debe… - una de las chicas estaba por salir a la defensa de la pequeña -
- Deberían de medir sus palabras y dejan de actuar como pendejos – una fuerte y fría voz se había alzado -, creyéndose de altos espíritus cuando eran ustedes los que pensaban salir corriendo a la base…y eso que son mayores que ella. Si fuera al inverso la apoyaría tal y como lo hago ahora que se quedo pese a todo y no retrocedió ni para tomar impulso.
El silencio se hizo tras esas palabras. Provenientes del mayor del grupo, el Cadete Joe Fokker, era para el resto de los novatos, la imagen a seguir en antes que Nanoha. Su frialdad en habla y acciones eran su tarjeta de presentación y pese a eso, no era alguien sin sentimientos o carente de expresión, como demostraba con sus acciones defendiendo a los 4 mas jóvenes del grupo. Para ellos, era el hermano que no tuvieron, para el resto, era alguien a quien respetar, temer y seguir. Por eso el era el numero Dos del escuadrón Star.
- OK, vale, retiro lo dicho – la cuadratura en el tono se notaba solemnemente –
- Si man, no es para que te pongas así
- Jo… quien los viera tan mansitos ahora – tocaba un poco de retribución por parte de las damas –
- Sii. saben que con el Big Brother no se juega
- Ya pues, lo sentimos ya no es necesaria tanta tierra – la incomodidad hizo responder –
- Silencio todos, ya no es momento para cosas de estas – Dos había hablado –
- Si, Señor – y la respuesta no se hizo espera –
- Uno, Aquí Dos, ordenes…
Nanoha no estaba en este mundo, su mente estaba aun tratando de asimilar lo que había pasado. Acabar con esos Zeros fue fácil, muy fácil. Tanto que le incomodaba. En varias ocasiones había tenido que hacerle frente a los Zero, de uno u otro tipo; eran duros de vencer aun a largas distancias y estando como patos sentados. Inclusive con los Longsword, lograr 100% de aciertos en los Zeros, aun a distancias óptimas, era imposible. De una u otra forma sobrevivían algunos e iniciaban el combate cercano, donde eran maestros.
32 Zeros derribados en un solo ataque, sin errar un solo disparo hecho por cadetes en su primera misión de entrenamiento aéreo. Debería de estar feliz y complacida por eso, pero no. Ya tenia planeada su jugada para después del ataque inicial, tenía preparados los misiles Stilleto de corto alcance y los usaría en su asalto directo a los Zeros supervivientes. Ella estimaba que al menos serian 6. Se avalanzaria contra ellos disparando una barrera de misiles que seguramente diezmarían aun mas en numero, dejándole uno o dos con los que se enfrentaría “cara a cara”, es mas, pensaba que en el peor escenario tendría que enfrentarse a mas de 4 a la vez. Había experimentado varias veces eso con el doble de enemigos y había salido victoriosa si daños serios. Estaba dispuesta a despedazar ella misma los 32 Zeros si las cosas llegaban a ello, todo con tal de evitar daño para sus niños. Pero todo fue fácil...
- Demasiado fácil – su susurro se escucho por la radio –
- Aquí Dos, ¿pasa algo Capitán?
- Esto no esta bien… no esta bien – su mente seguía revisando todo sin hacer caso a lo demás -, ¡NO ESTA BIEN!
Su casi grito por la radio puso a todos en alerta y al borde del pánico, Nanoha no había levantado la voz mas allá de un tono molesto de madre regañona, pese a lo que pasara. Desde el momento que el ataque de misiles acertó, ella no había respondido o dicho palabra alguna. Los cadetes pensaron ilusamente que era por que no deseaba amargar el momento de gloria que tenían, ellos como sus niños y ella como quien los crió, literalmente. Pero cuando siguió callada después de que Karol mostrara estar intranquila y aun después de las palabras crueles que se le dirigieron, era claro que algo le pasaba, aunque no creían que algo estuviera realmente mal. ¿Qué podría estar pasando?, ¿Qué tenia a su Capitán tan inquieta y en alerta?
- Una trampa – finalmente Nanoha encontró sentido a sus pensamientos -, los malditos están poniéndonos una trampa...
- Uno, ¿que pasa? – Joe comenzaba a sentir por primera vez pánico –
- Capitán Nanoha, ¿que le pasa?, ¿que no esta bien? – Dia comenzó a sentir escalofríos al igual que resto del grupo –
- Escuadrón Star, rumbo al Oeste, ¡A toda potencia! – Nanoha comenzó idear sus movimientos, había que salir del sitio en el instante –
El grupo inicio un giro de 180ª y comenzó la retirada a toda potencia. Los rugidos y estelas de los jets se hicieron presentes y todos se encaminaron a la base. Ya para ese momento, a los cadetes les era seguro que algo no estaba bien y que era mejor seguir las órdenes rápido.
- Nido, Aquí Star Uno.
- Adelante Star Uno
- Regresamos a la base, solicito refuerzos y un escaneo del área 100 kilómetros desde nosotros – la seriedad de sus palabras era anormalmente áspera –
- Aquí Nido, entendido, enviando refuerzos a la zona e iniciando escaneo – no era normal que un as de los Rangers como Nanoha hiciera una petición así, pero todos habían aprendido que el instinto de un luchador es algo serio y que debe de escucharse –
- Nido, Star Uno, enterado… gracias – su voz seguía mostrando nerviosismo, pero además ahora tenia cierto tono de alivio –
- Star Líder, múltiples Bandidos, 6 en punto, 75 kilómetros
- ¡Lo sabia! – fue el pensamiento de Nanoha al morderse el labio inferior -, Nido, ¿Cuántos bandidos?
- Star Líder, 80+ Zeros
- ¿¡80!? – alguien en el grupo perdió compostura –
- Creo que si nos dieron algunos para llevar – las palabras fueron un fallido intento de humor –
- ¡SILENCIO Y MANTENGAN RUMBO! – ahora Nanoha si que estaba en apuros -, Nido, ¿donde están los refuerzos?
- Star Uno, los refuerzos van en camino, 3 en punto, 130 kilómetros. Pro…. SSSSsssssssssss – el corto sonido de estática interrumpió la frase -
- ¡Demonios! – maldijo su situación -, escuadrón Star, Bajar a ras del mar.
- Uno, Repita – la incrédula pregunta provenía de su numero Dos –
- Vamos a bajar a ras del mar, el aire es más denso ahí, y los Zeros no podrán maniobrar igual. Aprovecharemos esa ventaja para escapar o al menos dar tiempo para que la ayuda llegue.
Nanoha hizo un medio giro rápido, poniendo su avión panza arriba, y después, cual saeta se clavo en picada rumbo al suave oleaje del mar azul. Un instante de silencio se hizo presente entre el grupo que quedo en la alturas...
- Vuelo 3 Descendiendo – fue la respuesta de Dia –, ¡Rina, Eric, Karol!
- ¡Entendido! – exclamaron los 3 “pequeños” -
- Je… OK, Vuelo 1 los sigue.
- Vuelo 2 en camino
Imitando la maniobra de su Capitán, los doce cadetes se abalanzaron hacia el mar bajo ellos, comenzando a dar alcance a Nanoha.
“Seguro pensaron que me estaba volviendo loca, no los culpo, me estaba dejando llevar y casi me olvidaba de ese detalle.” Cierto, por un momento Nanoha había perdido la compostura y había pasado un detalle por alto. Los Zeros eran rápidos y ágiles en las alturas, más allá de los 5000 metros, pero el diseño que les daba esa ventaja sufría enormemente a alturas inferiores, entre más cercano estuviera el suelo, mas torpes se volvían. Eso lo sabia bien, y por un momento de pánico lo había descartado… se sentía como una principiante. Pero sus niños le tenían tanta fe, que seguro estarían con ella aun y si estuvieran frente a las puertas del otro mundo.
- Es por eso que no puedo dejar que los lastimen – fue lo que cruzo por su mente al ver como los cadetes acortaban rápidamente la distancia que llevaba de ventaja -, Muy bien niños, los Zeros lo pensaran dos veces antes de seguirnos abajo…
En cuestión de segundos, es escuadrón ya había bajado a menos de 1000 metros, tan pronto como estaban en los 800 metros, invirtieron su posición e iniciaron la nivelación. Los 13 jets trazaron con densas estelas sus rutas desde las alturas hasta poco más de 10 metros sobre la superficie del mar. Uno tras otro, los cazas se fueron formando en V detrás de su capitán, como era la costumbre, pero el Vuelo 3 era el que se encontraba directamente tras ella, un poco a la derecha el Vuelo 1 y el Vuelo 2 a la izquierda.
El grupo comenzó a viajar rumbo a base nuevamente, manteniendo su vuelo a bajo nivel. Nanoha había mantenido la vista en su radar en espera de que la aparición de los Zeros, pero como lo pensó: los Zeros no los seguían más. Probablemente optaron por cambiar de rumbo y enfrentarse a los refuerzos que iban en camino. Ya no tenia que preocuparse por ellos, los experimentados pilotos de los Rangers podrían manejar con una mano situaciones donde se vieran superados 10 a 1 y no eran pocos los refuerzos con los que tendrían que toparse los Zeros: cerca de ahí se encontraba el escuadrón Hound, cuyos miembros simplemente se volvían locos por derribar cuanto adversario se les ponía enfrente; también estaban los educados y valientes chicos del escuadrón Ascalon, a muchos de los cuales conocía por que los había instruido en algún momento.
- Seguro que ellos vendrán a buscarnos en cuanto manden al fondo del mar esos Zeros – pensó con una tierna sonrisa de satisfacción -, mis niños no se olvidan de mí nunca.
- “algún día nos veremos de nuevo” – la frase le vino de repente, seguida por la difusa imagen de un evento años atrás – Bueno, quizás esos dos sean lo únicos que si me olvidaron. – la sonrisa cambio a una melancólica mueca bajo es casco –
- Wiiiiiii – una despreocupada expresión la saco de sus pensamientos –
- Huh… ¿Qué pasa ahora? – pregunto al momento que volteaba a todos lados desde su cabina –
- Wiiiiii – nuevamente se escucho, pero esta vez vio de donde provenía –
Uno de los cadetes del Vuelo 2, el numero Nueve estaba efectuando una maniobra en zigzag sobre la superficie del mar, provocando una inmensa y espumosa estela de agua salada con su tobera…
- ¡Dios! – exclamo Nanoha -, Nueve toma las cosas en serio y deja de estar jugando…
- ¡O vamos!, esto es divertido, solo me falta ponerle esquíes en el tren de aterrizaje y tendré la lancha mas rápida de estos rumbos… Wiiiii
- Creo que tanta adrenalina al fin le afecto el cerebro – la voz de una de las chicas, la misma del comentario de los varones haciendo círculos -, les dije que esto pasaría.
- Jajaja – las carcajadas generalizadas irrumpieron en el ambiente, obviamente ya todos se sentían mas calmados –
- Di lo que quieras Cuatro – el retador joven se hizo notar entre el ajetreo –
- OK, suficiente, Nueve regresa a tu sitio – Nanoha tapo lo mejor que pudo sus deseos de reír para liberarse de la tensión –
- Si madam, solo una mas – fue la respuesta -, Wiiiiii
El jet comenzó a zigzaguear nuevamente, esta vez haciendo el movimiento más violentamente como si el piloto lo hiciera para desquitar la tensión reprimida que le quedaba. Tras 3 zigzagueos y apunto de iniciar un cuarto, un veloz destello naranja surgió de algún sitio al frente del avión, impactando de lleno la nariz en una lluvia de chispas, reventando el vidrio de la cabina en un macabro arco iris de fragmentos matizados con el rojo de la sangre; cruzando el cuerpo de la nave como un cuchillo caliente cortando mantequilla. Haciendo su salida justo por la tobera, arrancándola de tajo. El aterrador espectáculo termino cuando los restos del feliz caza azotaron contra la azul superficie del mar, levantando una inmensa masa de agua y espuma, rematando todo con una sonora explosión que elevo por las alturas una columna de agua acompañada por fragmentos de toda índole, que posteriormente cayeron al mar mientras las gotas formaban un nuevo arco iris de pequeño tamaño.
Nanoha había visto todo paralizada, su mente apenas y registró lo que acababa de pasar. Sus ojos azules contemplaron aquel evento por completo, en una mirada de terror puro. En fracciones de milisegundo, su mente reacciono, su terror paso a ser una rabia ciega. Sus ojos se volvieron los de una fiera sedienta de sangre. En un rápido moviendo de cabeza escudriño el frente, buscando al mal nacido que le había hecho eso a uno de sus niños. Y lo encontró: a algunos cientos de metros delante del grupo, doce naves negras en forma de flecha abrieron nuevamente fuego despidiendo más ráfagas naranjas desde la nariz.
- ¡ROMPAN FORMACION Y ACABEN CON ESOS BASTARDOS! – fue el grito que dejo escapar al momento de lanzarse al frente a toda potencia –
El grupo reacciono y se disperso en un instante, su miedo y duda murieron junto con su hermano, era la hora de pelear y los cadetes, como si hubieran sido contagiados por la rabia de su Capitán, se abalanzaron contra las naves enemigas desde todas direcciones, tal como lo hacen las jaurías de lobos hambrientos.
Nanoha avanzo directo al enemigo, las descargas naranjas pasaban zumbando por todos lados de su avión, algunas casi acariciando el cristal de su cabina, Ella las esquivaba y danzaba entre ellas, llegando momentos en que las alas de su caza apenas cortaban la superficie del mar. Sus ojos se clavaron en el líder, sabia que era el que había hecho el disparo que derribo a su niño, y lo quería despedazar, aniquilar pieza por pieza.
Las naves hostiles iniciaron maniobras para entablar el combate. Ocho no lograron alinearse bien; los cadetes habían caído sobre ellas con una mortal lluvia de misiles Stilleto y balas. Aquellos novatos ya no eran presas tan fáciles, en un solo instante pasaron de ser unos temerosos niños a unos brutales y salvajes lobos en busca de venganza.
Eso era más que evidente, inclusive la tímida y tierna Karol sufrió ese cambio, demostrándolo cuando, junto con Eric, habían dado caza a un enemigo. Mientras ella le distrajo con un misil que fallo intencionalmente, Eric se había colocado detrás para molerle literalmente el cuerpo a disparos. No conforme con eso, la joven dio el golpe final al lanzar un misil de frente al ya mortalmente herido adversario, el cual se despezado el un estallido acompañado por una lluvia de fragmentos, los cuales Karol esquivo con un giro de tonel uniéndose a Eric en busca de otra presa.
Por su parte, Dia y Rina se habían decido por el numero dos de la reciente victima de los mas jóvenes. Tomando Rina el frente, Dia inicio un ataque por la retaguardia con un misil, al cual siguió uno de Rina. El enemigo logro esquivarlos con un giro de tonel, pero solo para encontrarse con que las dos chicas habían anticipado el movimiento y neutralizándolo con un giro propio, le habían colocado en línea de tiro para los cañones. Una barrera de ráfagas amarillas provenientes de frente y detrás redujeron la nave a nada mas que humeantes y chispeantes fierros retorcidos que azotaron la superficie marina.
Un tercer enemigo se vio en medio de la lluvia de balas proveniente de 4 cadetes, quienes tomando ventaja de altura, le habían encerrado en medio de un ataque en cruz. Joe por su parte había escogido a dos adversarios, despedazando uno con un misil que impacto justo en el motor, mientras que el segundo sufrió de un centenar de impactos de cañón en el costado derecho, arrancando trozos del fuselaje cuales hojas de papel hasta que el cuerpo golpeo finalmente el mar.
Un cadete más había iniciado un duelo de disparos con una de la naves. El lento pero poderoso cañón del UCAV no pudo acertar más que leves roces en el pequeño caza novato. Por su parte, el veloz pero mas débil cañón de 27mm logro colocar incontables impactos certeros en todo el frente de la nave enemiga. En un movimiento rápido, el cadete hizo girar su montura librando la colisión con el maltrecho adversario, el cual logro avanzar algunos metros mas antes de comenzar a despedir bocanadas de denso humo negro por sus heridas, seguidas por una multitud de chispas para finalmente estallar en una mortal lluvia de restos incandescentes, los cuales se esparcieron en el oleaje marino provocado por la detonación.
Las ultimas dos victimas de los cadetes fueron acabadas por la numero Cuatro y su piloto de flanco, el numero Cinco. Con certeros impactos de Stiletos, ambas naves se volvieron bolas de fuego que terminaron por chocar una contra la otra gracias a los erráticos movimientos en lo que se vieron atrapadas. La más grande explosión del combate marco el final de la embestida por parte de los cadetes hacia el enemigo. Los humeantes y chispeantes restos descansaban en la superficie azul, mudos testigos de la violenta venganza de la que fueron victimas, la cual aun no terminaba.
Nanoha estaba a punto de echarle el avión encima al líder enemigo. Iba decida a despedazarlo aun si eso significaba acompañarlo al mas allá. La rabia se había apoderado por completo de ella, la persona que por mucho tiempo profeso el actuar con cautela y prudencia, anteponiendo la seguridad del grupo y propia primero que todo. Ahora la cosa había cambiado, jamás había perdido a uno de sus niños, ni siquiera tenia conocimiento que alguno hubiera sido siquiera abatido después de su graduación. Conocía y quería a todos, recordaba sus rostros y nombres. El numero Nueve era Iván De Moor, un joven con una sonrisa brillante que hacia juego con su rubio cabello. Un despreocupado fanfarrón pero confiable, ahora yacía en el fondo del mar junto a su montura. Su alma furiosa clamaba venganza a los vientos.
Los UCAV iniciaron una maniobra para evitar la colisión con la enfurecida líder del escuadrón. Tras lanzar las últimas descargas, rompieron la formación violentamente, dispersándose a ambos lados en una estela que pareció formar un abanico. Dos certeros misiles cortaron abruptamente el escape de los enemigos a la derecha de la formación, Nanoha no les iba a dar oportunidad alguna. Y posteriormente, se pego a los otros dos como una sombra, manteniéndose detrás de ellos en cuanta maniobra intentaron. En un fugaz momento, el numero Dos rompió a la derecha tratando de escapar del predicamento. Su intento fue en vano, una mortal lluvia de trazadoras apareció justo enfrente de su camino, llenándole de agujeros el fuselaje. Nanoha quería al líder, pero no iba a permitir que algún adversario se escapara ileso, mucho menos vivo.
El solitario líder del grupo enemigo pareció entender la seriedad del asunto, había quedado solo ante una jauría de lobos que querían un pedazo de el y para colmo: tenia a la madre detrás suyo sin intenciones de dejarle respirar por mas tiempo. Inicio entonces un ascenso a toda velocidad, arañando el aire en un intento por ganar altura, esperando encontrarse con la oportunidad de invertir los papeles. No había ascendido más que 1000 metros sobre el mar, cuando comenzó lloverle fuego desde todos lados: los cadetes le habían esperado arriba y lo encerraron en una mortal esfera, tomando turnos para darle una rociada de balas. El UCAV hizo cuanta maniobra le fue posible para evitar que le llenaran de plomo, apenas librando las acometidas de los cadetes. Pero se había olvidado de Nanoha, quien le seguía aun cual sombra de muerte, recordándole, con un torrente de balas trazadoras, que ya estaba condenado y solo faltaba la ejecución.
Por momentos, los ataques de los cadetes cesaban, como queriendo dar un respiro a su presa antes de seguir con el juego. Pero Nanoha continuaba presionándolo fieramente, decidida a borrarlo del cielo. El ascenso del UCAV había llegado a los 2500 metros en un fiero intercambio de maniobras y balas.
- Ya es hora – un tétrico tono se percibió en la radio cuando Nanoha hablo -.
En un rápido movimiento, Nanoha acorto distancias con el adversario. Todo el tiempo que había durado la persecución se había contenido de alguna forma. En un macabro momento de inspiración, había ideado el plan de dejar que el UCAV ganara algo de oportunidad para moverse, sus niños lo había hecho bien en limitarle las vías. Ahora que estaban en el último acto, era hora del final.
Una leve inclinación y Nanoha apunto directo al costado derecho del UCAV. Unos certeros disparos y todo el costado quedo reducido a carcasa. El UCAV se sacudió con las detonaciones, el humo negro se hizo presente y comenzó a perder altura al momento que iniciaba una violenta espiral rumbo al mar. Paso junto a la aun enfurecida Líder, un leve movimiento del timón y la palanca y esta también inicio un descenso, en persecución de su presa.
El humo negro marcaba fácilmente la ruta del herido adversario mientras giraba sin control, de derecha a izquierda primero, de izquierda a derecha después. Nanoha se acerco de nuevo: un momento para prepararse y después liberar una mortífera lluvia de balas sobre el costado ileso del UCAV. El metal se hizo tirones en una lluvia chispazos, la debilitada parte izquierda se rompió rápidamente, dejando grandes trozos en el aire. El humo se había vuelto furiosas llamas, que envolvieron el aparato al momento que este dejaba su espiral y se precipitaba directo, imitando la luminosidad intensa del pasar de un cometa. Nanoha no había terminado aun, unas maniobras mas y se alineo directo con la bola de fuego en la que se había convertido su presa. Una leve caricia al gatillo y un nuevo torrente de fuego avivo aun más la voraz flama que consumía el cuerpo. La fugaz esfera se acerco a la superficie del mar casi como deteniendo su veloz paso. Justo unos poco metros de la superficie, la aun enfurecida Nanoha dio el toque final: una cuarta ráfaga provoco una explosión que simulo un segundo sol, arrojando los retorcidos e incandescentes restos del caído, mientras se consumían por completo antes de tocar el mar agitado por la onda de choque. El espectáculo culmino con una columna de vapor que se elevo cuando lo que quedaba del fulminado fuselaje toco el agua.
Nanoha realizo un brusco tirón de la palanca de mando, enderezando su avión justo cuando su estela blanca se comenzaba confundir con el vapor. Lo había hecho, había cobrado la muerte de su niño. Pero el dolor no desapareció, ni siquiera menguo. Se había ido y no importara que; no regresaría. Su niño solo le esperaría en el otro mundo. Tibias gotas turbaron su visión, su agitación se torno sollozo, la firme mano que había gobernado el reciente combate comenzó a perderse en un llanto que resonó en la radio. Los cadetes aun en trance de batalla comenzaron, uno a uno, a unirse al llamado de luto. Se había perdido un hijo, un hermano, un compañero, un amigo.
El momento de luto fue interrumpido por una nueva luz que se presento en el cielo. La luminosa esfera de fuego estaba ahí, justo donde instantes antes estaba uno de los cazadores. Los llorosos ojos del grupo contemplaron como nuevos restos caían al mar envueltos en llamas. Después siguieron la estela blanca que indicaba el camino de la mortal arma que había asesinado a uno más de ellos: provenía del mar, de un sitio donde tétricas siluetas se formaban bajo la superficie.
- ¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!! – un lastimoso grito retumbo en el ambiente –
Eso fue un nuevo llamado de furia, no hubo tiempo para más. Ahora era pelear o morir. Multitudes de sobras aflechadas surgieron del lecho marino, levantado largas estelas de agua y vapor al momento que las enormes flamas de sus motores rugían. Una líder enloquecida de dolor, cargo contra la enorme masa de enemigos opacando la luz del astro rey, seguida de cercas por unos fieles guerreros. Estas no eran las puertas del otro mundo… eran las del mismo infierno…
Solo un calmado mar, lleno de incontables trozos mecidos por el oleaje, quedo como testigo de una feroz batalla. Numerosas estelas blancas sobre el, trazaban un rumbo al norte, dejando atrás aquel sitio, convertido ahora en un cementerio.
1 comentario:
Queremos mas capitulos!!!
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