miércoles, agosto 06, 2008

CAPITULO II "Retribución"

10:26 A.M.
76 Kilómetros al Noreste de la última posición del Escuadrón Star

Dos grupos de cazas volaban a media altitud, dando rondas en círculos sobre los aun flameantes restos de numerosos UCAV, algunos seguían chisporroteando mientras el agua salada entraba por los múltiples agujeros en el fuselaje, otros tantos estaban desapareciendo instantáneamente tras haber sido literalmente separados a la mitad. La experiencia de los pilotos de los Rangers se había impuesto a los números: más de 80 Zeros cayeron contra solo 12 adversarios, todos en no más de 10 minutos.

La ferocidad y violencia del escuadrón Hound fue indiscutible, los guerreros forjados directamente en la batalla eran veteranos experimentados, aguerridos y completamente carentes de temor. Sus poderosas monturas eran directas descendientes de los antiguos MiG-31, con la adición de alerones frontales y el ASMS, se volvieron una peligrosa ave de presa, capaz de lidiar con ágiles y pequeños adversarios a corta distancia, su velocidad les daba la capacidad de interceptar cualquier cosa en el aire algo ideal para su estilo: dar alcance al enemigo aun y en plena huida, como feroces perros de caza. Los 6 miembros eran los mismos desde su formación, ninguna baja en más de 20 años en servicio.

El escuadrón Ascalon, por su parte eran orgullosos y valientes guerreros cuya juventud no les impedía ser de los mejores. Como orgullosos niños del Demonio de Ojos Azules, tenían la misma devoción en su trabajo y alta eficiencia. Apreciaban tanto a su mentora que reaccionaron rápido y sin segundos pensamientos al llamado que hizo por asistencia. Los nuevos F-15X con ASMS eran ideales para estos caballeros del aire por su extrema agilidad y potencia.

- Nido, Aquí Ascalon Uno, misión completa – el calmado tono del líder era solemne –
- Nido, Aquí Hound Uno, requerimos una unidad de reaprovisamiento –una voz hizo temblar la radio –
- Ascalon líder, Aquí Nido, Buen trabajo, regresen a la base. Hound líder, afirmativo, unidad de reaprovisionamiento a las 2 en punto, 20 Kilómetros
- Nido, Ascalon Uno, solicitamos vector hacia ultima localización del escuadrón Star – la calmada voz se mantuvo, aunque con un ligero toque de inconformidad –
- Negativo Ascalon Uno, rellenen combustible y regresen a base para reparaciones. escuadrón Hound servirá como escolta para el vuelo de reaprovisamiento y rescate.
- Nido, Hound Uno, preferiríamos seguir cazando
- Hound Uno, lo siento, pero son los únicos que pueden proveer escolta al grupo.
- Nido, Entendido – el tono de resignación se hizo presente -

La orden no era del todo ilógica: durante la pelea, los miembros del escuadrón Ascalon sufrieron algo de daño serio y un par de fugas. A diferencia de los cazas de entrenamiento, la dureza de los usados para combate permitía a los pilotos ser golpeados y recibir daño, y ser capaces de regresar a casa mientras que el avión tuviera combustible. Por su parte, el escuadrón Hound salio ileso, solo mas combustible y armas y estaban listos para mas pelea, sin embargo la misión de escolta seria su trabajo ahora.

- Nido, Ascalon 4 y 6 pueden regresar a base, el resto cargaremos combustible y buscaremos al escuadrón Star – la calma seguía imperando el tono del líder –
- Ascalon líder, Negativo, cargaran combustible y regresaran a base – la firmeza de tono acompaño la orden –
- Nido, Negativo, buscaremos a los Star – la voz se tornaba menos calmada –
- Ascalon líder, ¡tiene sus ordenes, sígalas! – sonaba imperativamente –
- Nido, ¡Negativo!, ¡Buscaremos a los Star con o sin vector! – el empeño ya era mas que evidente –
- escuadrón Ascalon, ¡No tiene Autoriza…- la voz de la controladora no logro concluir la frase -
- Jess, sabes bien que no vas a detenernos, con o sin órdenes buscaremos a la Capitán Nanoha. – la fuerza contrasto bastante a la calma del líder Ascalon -, ¡NO VAMOS A DEJAR QUE ALGO LE PASE!, ¡ESO ES LO QUE PROMETIMOS! ¡¿RECUERDAS?!

Un breve momento de calma siguió…

- ¡Lo se! – la aflicción se mostró, casi como si el llanto estuviera a punto de brotar el en vez de palabras -, pero…
- ¡SUFICIENTE!, ¡IREMOS A BUSCARLA CON O SIN APOYO! – un sonado botonazo corto la comunicación por la radio –
- ¡ASCALON UNO!, ¡ASCALON UNO! – un inútil intento por parte de joven era lo único en acompañar la estática –

El escuadrón Hound había escuchado todo por la radio, pese a sus deseos de poner algo de orden al asunto, comprendían bien lo que sentían los jóvenes: Nanoha no era solo apreciada por sus niños, muchos mas en los Rangers le tenían afecto por su gentiliza y calidez. Y probablemente ellos también estarían con la misma mentalidad que los chicos del escuadrón Ascalon, pero eran veteranos consumados ya, para ellos seguir ordenes y hacer su trabajo era la manera mas apropiada de honrar a tan prestigiado y querido As en caso de…

- Nah, ella no lo parece, pero es mas dura que cualquiera de nosotros – en pensamiento abordo al líder Hound mientras se enfilaba al convoy que debían escoltar-






10:48 A.M
Algún lugar en el Océano

El suave oleaje la golpeaba junto con la playa mientras que inmóvil permanecía contemplando hacia el cielo. Sus ojos azules ahora visibles sin el casco, se clavaron en lo alto, allá en las ahora lejanas nubes. Había perdido sus alas, había caído. Aquella sensación que nunca había tenido le llenaba el pecho: la derrota.

Por años jamás había probado el sabor de fallar, había sobrevivido batallas cruentas, enseñado a muchos jóvenes, cumplido con las metas que se había fijado, pero, ahora… ahora había fallado en una. Perder sus alas es algo que duele a cualquier piloto, de combate o no, la sensación de saber lo lejos que están las nubes es algo que encoge el corazón a alguien que vivió entre ellas. Dolía, dolía como solo alguien que probó esa gloria podría saber. Pero eso era superfluo, carente de importancia para ella ahora.

Sus niños… sus amados niños, aquellos que se prometió educar, criar y proteger ya no estaban… ni con ella ni volando solos en las nubes. Levanto su mano derecha rumbo a lo alto, como queriendo alcanzar aquella distante alegría que reposaba allá. Saladas lágrimas llenaron sus ojos y parte de su boca, confundiéndose con el sabor del agua marina.

Vividos recuerdos de los recientes eventos danzaron ante ella, como empeñados en darle tormento infinito: presencio la muerte de cinco de sus niños durante el combate, 3 desaparecieron en el aire acompañados por una fugaz e intensa luz, que reflejo su corta y brillante existencia. Dos más encontraron su descanso eterno en el calido mar. No pudo mantener la vista en los más jóvenes y lo último que supo era que Joe los estaba asistiendo mientras se batían con la horda de enemigos. Cuatro y Cinco estuvieron en su vista por buen rato, peleando como lo solo lo harían los veteranos, hasta que dejo de verlos entre el enjambre en el que habían entrado.

Ella había derribado tantos enemigos que dejo la cuenta después del vigésimo. Pero por cada uno que derribo, 3 más aparecían de algún sitio. Poco a poco entendió que era cuestión de tiempo antes de que ella también sucumbiera. Ya no le importaba, derribaría tantos como le fuera posible… no, tantos como se le atravesaran. Entre menos de esos bastardos estuvieran en el aire, más probable que sus niños sobrevivieran. Eso la impulso a seguir peleando hasta la última bala y más.

Realmente no sabía por cuanto había combatido ya, pero su cuerpo ahora resentía el estrés de la pelea, comenzó a reaccionar más lento por el agotamiento y veía que su hora estaba muy cercas. Continuo luchando ya sin munición embistiendo directamente a cuanto blanco encontró, logro hacer que algunos enemigos chocaran entre si con esas acciones, pero ella realmente quería clavarse de lleno en uno de ellos.

Observo un enemigo más. Este si seria el ultimo, el combustible ya no le rendiría para seguir su táctica: cargo contra el y se le pego por unos instantes de maniobras para pronto golpearlo en el fuselaje con su ala derecha. El UCAV realizo una caída directa al mar, despidiendo denso humo en su camino y tras unos segundos, un estallido anuncio la que creyó su última victoria. Su destartalado avión no aguantaría más. Cerrado sus ojos espero por uno segundos a que un enemigo se alineara y terminara su trabajo matándola, Y espero lo que le pareció una eternidad por el golpe mortal. Jamás llego, incrédula y con miedo decidió abrir sus ojos… nada. En un instante el aire estaba limpio, no había nadie, ni enemigos ni sus niños.

Corrigió rápido su avión que iniciaba una caída rumbo al mar. Miro aun incrédula a un lado y otro en búsqueda de que se presentaran nuevamente las oleadas interminables de enemigos. Por más que busco, solo vio cielo y mar azul. De repente un destello atrajo su atención a su derecha.

Casi moría de gusto cuando sus ahora brillantes ojos se notaban por el visor: era uno de sus niños. Con un movimiento de la palanca se dirigió hacia el, esperando que pronto pudiera ver a los demás. Su ya muy castigado caza alcanzo a su pupilo. Su alegría pronto cambio a preocupación y después a pánico nuevamente: aquel pequeño jet estaba brutalmente lastimado: la turbina expiraba algo de humo mientras tosía tratando de impulsar la nave, parte del ala izquierda ya no estaba, el acribillado y chamuscado fuselaje apenas y mostraba algo de los colores que lo pintaron orgullosamente, solo la nariz parecía eso. Entonces contemplo lo más aterrador: la cabina había perdido grandes trozos de cristal, exponiendo el interior junto con el piloto. Nanoha pudo observar, que en los paneles de instrumentos, abundantes manchas de sangre provocaban un leve chisporroteo. Aterrada, puso como pudo su avión a la par del cadete, a quien vagamente pudo reconocer gracias a que su casco ya no estaba: era Cinco, Max el fiel piloto de flanco de Cuatro. Su pelo corto y alborotado había perdido el color azul uniforme y estaba teñido por la sangre. El joven se percato de la presencia de su instructora y con un lento y lastimoso movimiento de su cabeza, volteo hacia ella.

El lado derecho se su rostro estaba seriamente quedado, Nanoha inclusive pudo notar fragmentos del vidrio de la cabina enterrados en la piel. El joven puso una ligera sonrisa a tiempo que sus ojos dejaron salir lagrimas: con la mano izquierda realizo un saludo militar hacia su superior, sus labios articularon inaudibles palabras. Nanoha las comprendió:”Lo Siento”, creyó entender que significaba: Cuatro, Rika también había caído.

El dolor en el pecho se hizo grande, el llanto comenzó a correr nuevamente, pero lo contuvo como pudo y volvió ver a su pupilo para darle instrucciones de alguna forma. El brillo en los ojos del joven se había esfumado, solo mostraban abundantes lagrimas en una mirada vacía, el saludo se perdió cuando la mano se desplomo. Nanoha quedo paralizada al momento que el maltrecho jet se precipito hacia el mar, dando ligeras vueltas hasta tocar la superficie, desintegrándose en otra de las muchas explosiones que habían ocurrido en aquella batalla.

El dolor se volvió insoportable al recordar nuevamente aquello. Llevo su mano hacia su pecho y apretó con fuerza, en un intento de exprimir aquel sufrimiento. Seis de sus niños habían perecido ante ella… los otros probablemente también. No quería pensar en eso, deseaba mantener la esperanza en que hubieran logrado hacer un escape apresurado hacia la seguridad de la base o de la escolta por escuadrones de apoyo… pero la realidad era demasiado cruel como para albergar tan feliz idea. Tan solo una hora antes, sus alegres pupilos estaban puliendo sus habilidades junto a ella, ahora ninguno estaba ahí siquiera para acompañar su dolor. Ahí en aquella desconocida isla a la que había logrado llegar de algún modo: su Thyphoon le había dado todo para salvarla pese a su deseo de muerte, como si aquel viejo compañero digiera que viviera, que aun tenia que hacerlo. Los restos de aquel leal corcel de los aires ahora reposaban bañados por el mar a escasos metros de la playa.

Nanoha movió su mirada del aire rumbo al mar, hacia aquel noble amigo que no la abandono, que ni siquiera lo intento en sus últimos momentos. Sus ojos aun llenos de dolor y lágrimas finalmente entendieron la magnitud del sacrificio que se le había ofrecido. Su antebrazo izquierdo limpio su cara, con presteza se incorporo y puso marcha rumbo al sitio de reposo de su compañero de batalla, librando un pesado caminar entre el oleaje marino.

- Gracias… Lo siento – las tenues palabras las pronuncio al momento que coloco su frente sobre el castigado fuselaje y derramo algunas lagrimas mas en el -.

Una gran esfera luminosa apareció en las alturas, a varios kilómetros de aquella playa. Con un color plateado tan intenso que simplemente opaco la poderosa luz solar. Nanoha solo pudo verla unos instantes antes de que el estruendoso sonido de una explosión acompañando una onda expansiva la forzaran a cubrirse, mientras un agitado mar la bañaba con multitudes de gotas Tras eso, pudo volver a observar aquel sitio: las nubes simplemente se abrieron siguiendo el contorno de aun destellante esfera.

- ¿Pero que rayos fue eso? – el asombro borro cualquier otro pensamiento en la mente de Nanoha -.

10:50 A.M.
Ultima posición conocida del escuadrón Star

El escuadrón Ascalon estaba prisionero, su falta de disciplina y gran obstinación les valió la detención por parte del gran tanquero. El gigantesco cuatrimotor tenia la forma del conocido bombardero B2, pero sus dimensiones eran simplemente imponentes, con mas de 70 metros de envergadura y 40 de largo era capaz de abastecer de combustible y armas a varios cazas a la vez e inclusive hacer reparaciones simples y ligeras gracias a sus bahías que podían albergar cualquier avión de combate disponible en los Rangers. En ellas era donde el escuadrón quedo en custodia tras su clara falta de razón. Sus esfuerzos y llamadas para librase fueron en vano: el gigante no los dejaría ir a otro sitio que no fuera la base. Ese era su trabajo, dar provisiones a los pilotos en pleno aire, reparar lo que pudiera y de ser necesario; llevarlos de regreso a casa.

- ¡Maldición! – el líder Ascalon había dejado de estar tranquilo hace tiempo -, ¡Suéltenos ya!

Su palabras poco le valieron, la orden era que ellos regresaría a la base para reparaciones, y eso harían. Parecía cruel que aquellos en busca de su mentora fueran detenidos de tal manera, pero no estaban en condiciones de hacer nada ahora, ni por sus naves ni por su actitud.

En unos segundos después, el convoy estaba atónito, sus radares mostraron la más gigantesca fuerza enemiga que hubieran visto. Simplemente aparecieron en la pantalla en un pestañeo, los oficiales a cargo del radar perdieron la cuenta después del punto 122 pues se multiplicaron en un instante.

A unos 15 kilómetros de su posición, la enorme horda de enemigos se había colocado a su altura. Era más que evidente su hostilidad cuando comenzaron a abrir fuego con misiles, solo los poderosos sistemas de interferencia de los aviones de guerra electrónica salvaron al grupo de ser golpeado, pero el enjambre ya estaba en camino y solo con 6 escoltas la cosa no seria agradable.

- Escuadrón Hound, posición de combate – no había nada mas que pudiera decir el líder –
- Escuadrón Hound, mantengan su posición – una calmada y seria voz se dejo escuchar –
- ¿¡Eh!?... ¿quien ha dicho eso? – Uno no pareció conforme con esa orden –
- Hound Uno, su trabajo es mantenerse pegado al convoy – una segunda voz sonó, mas vivas que la primera y casi burlona –
- ¡Demonios, dejen esta mierda! – el volátil temperamento de los Hound se presento -, ¿Quién se creen que son?, ¿Eh?, ¡Contesten!
- Hound Uno, ¡SILENCIO!, no tenemos tiempo para estas cosas – la calmada voz se cargo con firmeza -, OK Xo, hay que trabajar…
- No voy a trabajar, no voy a trabajar… – una respuesta cantada -, oh bueno, pido el lado izquierdo.
- Como quieras, pero si te derriban estréllate donde no vea – un tono sarcástico se presento –
- Entendido, déjame eso a mí…

Justo en ese instante, a pocos metros encima del convoy, dos pares de densas estelas blancas rompieron a la derecha, veloces rumbo al grupo enemigo.

- ¡Que fue eso! – el líder Hound vio con incredulidad el movimiento -.
- ¿De donde salio eso?, no había nadie arriba de nosotros
- Al menos yo tampoco vi a nadie.
- Hahahaha… ¡Demonios Jess!, ¡Debiste de haberme dicho de esos dos! – esa risa provino del líder Ascalon -, y yo que perdí mi temple por nada…. Hahahaha…
- Lo siento mucho, pero me dijeron que no mencionara nada… - la voz de aire tan solemne que dirigió las comunicaciones presento un ligero tono de pena -, se supone que están en otra misión y no querían que nadie mas supiera que estaban ahí.
- ¿¡Ahora de quien rayos hablan!? – el líder Hound estaba aun fuera de sus casillas –
- O vamos, sabe bien de quien – fue la respuesta de Ascalon Uno, volviendo poco a poco a su tono serio -, ¿o es que acaso no ha escuchado el nombre de Xo antes?
- ¿Que?, ¿Xo?... ¡oh mierda!, ¿Qué estaba haciendo? – el ahora enterado líder de escuadrón había reflexionado sus actos -, si esos malditos estuvieran de malas, me habrían mandado al fondo del mar…
- Eso no lo dude, pero en este momento parecen mas interesados en derribar enemigos. Quizás no sea tan tarde para los Star… quizás…

Aquellos blancos trazos aparecían como por arte de magia, directo de la nada, del espacio vació delante de ellos. En pocos segundos acortaron distancia con el grupo agresor. Los UCAV solo distinguían los rastros del paso de jets, pero no podía dar con los responsables de ellos. Sus sistemas estaban como locos tratando de encontrar a su enemigo.

- ¿Modo tradicional? – la seria pregunta provino de una bastante iluminada cabina que mostraba todo alrededor de la nave como si el piloto estuviera sentado en pleno aire -.
- Modo tradicional – la afirmación fue inmediata -.
- Je, bien, veamos que tal les sabe un poco de su propia medicina, fuera seguros…

De inmediato, múltiples marcadores aparecieron en los numerosos blancos, arrojando información sobre cada uno. Una pequeña pantalla roja traslucida apareció frente al piloto: “Cañón de 55mm Fijado”. Lo mismo se repetía en la segunda cabina, solo que la pantalla grisácea decía: “Cañón de 37mm Fijado”.

Las estelas blancas desaparecieron, y el su lugar un mar de balas trazadoras de 2 diferentes colores emergían al lado contrario volando inexorablemente rumbo a la formación de UCAV a mas de 2 kilómetros de distancia. Las naves enemigas se percataron del ataque e iniciaron maniobras, pero la densa formación no les permitió maniobrar bien y algunas golpearon con otras. En un instante, aquel torrente de fuego llego a ellas, golpeado y desintegrando decenas con sonoras e intensas explosiones. No había escape a aquello, un solo golpe en algún sitio bastaba para convertir a los UCAV en fuegos artificiales.

Un intenso color identificaba fácilmente el calibre mas pesado, el proyectil mismo parecía al rojo vivo y perforaba sin esfuerzos a mas de un enemigo a su paso, dejando un gigantesco agujero con bordes aun ardientes para después explotaba con brutal fuerza, casi como un misil, cuando golpeaba a un ultimo UCAV. El mas pequeño calibre no era en absoluto débil, su fugaz destello amarillo-anaranjado surcaba entre los adversarios y golpeaba tan duro que arrancaba partes del fuselaje con facilidad. Las victimas de uno u otro impacto, si no desaparecían en el instante, solo permanecían un fugaz momento antes de volverse una bola de fuego tras estallar.

En uno segundos, una enorme cantidad de UCAV cayeron victimas del fuego de las misteriosas naves de los Rangers. El resto de la fuerza, entro en maniobras bruscas para no ser un blanco fácil y a la vez averiguar que era lo que les atacaba.


- Vaya, estos se ven un poco más vivos que los Zeros.
- Se… - el tono de despreocupación era remarcado -, ¿Qué tal si los probamos un poco mas a fondo?
- Preferiría deshacerme de ellos rápido – la respuesta no tardo -, pero su pongo que necesitamos un poco mas de información sobre estas cosas.
- No pareces feliz, deberías… ha pasado rato desde que derribamos algo.
- Creeme que aunque quisiera no puedo. – cierto nivel de preocupación se dejo notar -
- Lo que se esperaba de ti… ¿bueno que dices?
- Mmm… - la duda se notaba –, ¡Que mas da!, 5 minutos para terminar esto.
- ¡Bientos! – el afirmativo coro fue inmediato -, ¡Fuera Camuflaje!

En ese instante, como cuando el agua corre por un vidrio, fueron apareciendo sobre el desorganizado grupo de UCAV las figuras de dos cazas.

El primero de ellos era grande y se imponía con facilidad gracias a su forma; parecida a un Su-37 solo que los timones y alerones traseros no estaban en ángulos rectos, sino inclinados, dando la forma a una X en cuyo centro se hallaban los motores. El cristal de la cabina parecía un panal de abeja y daba la impresión de estar formado de pequeños fragmentos hexagonales azules que no emitían reflejos ocultando bien el interior. En ambos costados del aparato, justo bajo la cabina, se exhibía un logo formado por el relieve de una cabeza de dragón, en cuyo centro se encontraba una aflechada figura semejante a un “A”. El muy robusto fuselaje color negro sólido y con retoques en rojo, junto con la insignia de los Rangers en la alas terminaba el conjunto.

El segundo caza era ligeramente de menores proporciones y tenia la apariencia del viejo F-14 Tomcat. La forma de X en los timones y alerones traseros junto con la cabina de “Panal de Abeja” estaban presentes en el. Justo detrás de la cabina había 4 pequeños alerones mas, también formando una X. Pintado con camuflaje urbano (tonos grises claros y oscuros) junto a su compañero se hacían evidentes en el claro cielo azul. La insignia de lo Rangers se veía acompañada esta vez por un logo de una circunferencia de cuyo centro surgía una gran “X” perforando los bordes. Las siglas “RSF” figuraban en ambos jets.

Por un fugaz momento ambos aparatos quedaron inmóviles. Inmediatamente ambas naves dieron un giro poniendo la cabina en dirección al mar e iniciación un descenso en picada, abriendo fuego con sus cañones sobre cuanto enemigo se cruzo en su camino.

El disperso grupo de UCAV rápidamente se dio cuenta de la ubicación de sus agresores e iniciaron movimientos para ponerlos en la mira, algunos inclusive iniciaron una persecución sobre ellos en su camino al mar.

- Ahí vienen – una increbantable calma se notaba en el tono -.
- Cayeron redonditos – por su parte el tono de esta voz era burlón –.

En la cabina de ambos cazas, los múltiples enemigos que venían detrás ya estaban marcados con el letrero “Misil AH Fijo”.

Los UCAV comenzaron a tomar posición para abrir fuego sobre sus blancos y para el momento en que iban a disparar, múltiples estelas blancas de misiles salieron disparadas de los dos cazas en picada. Solo vieron a los misiles alejarse un poco antes de que estos simplemente se dieran una vuelta de 180º y comenzaran a subir pasando a toda velocidad cerca de los jets que descendían.

Atraídos como lo es el metal por el imán, aquellas infernales armas comenzaron a golpear a sus adversarios, volviéndolos bolas de fuego instantáneamente. En su intento por esquivar tan sorpresivo ataque, algunos de los perseguidores rompieron en bruscas maniobras hacia los lados. Fue inútil, los misiles simplemente igualaron las maniobras y les atraparon en el acto.

Los feroces cazas seguían su alocado descenso al mar, pese a no tener más perseguidores. Muchos UCAV iniciaron entonces un asalto con misiles, en un intento por empatar los marcadores. Los dos pilotos ni siquiera se inmutaron ante la mortal lluvia que les iba a caer; siguieron su camino decididos, como si al final no les aguardara la muerte. Rápidamente, los misiles con sus fulminantes motores coronados por estelas, acortaron distancia con sus blancos, cuyos reflejos ya eran visibles en la superficie del mar. Aun así, no hicieron maniobra alguna para evitar el inminente impacto, ni a sus espaldas ni en su nariz. Su infernal fin parecía no impórtales.

Los primeros misiles pasaron de largo y estallaron en el mar, creando oleajes que se anulaban entre ellos, ambos pilotos ya estaban a escasos centímetros de acompañarles y seguían sin romper la maniobra. La segunda oleada de misiles venia pegada a ellos, pero no titubearon… Dos gigantescas columnas de agua salada engulleron ambos cazas junto con los misiles que les seguían, los cuales pronto hicieron explosión rompiendo en millones de millones de gotas la enorme masa de agua tras unas bolas de fuego, aun vivaces pese al liquido. El sitio, ahora cubierto por escombros de misiles y los múltiples UCAV abatidos, permaneció turbio mientras las delgadas gotas formaron un arco iris, como en memoria de los dos locos pilotos que iban rumbo al fondo del averno.

El severamente diezmado grupo de atacantes sobrevoló la zona, como si en sus fríos e insensibles cuerpos algo les digiera que se aseguraran de haber terminado. Círculos amplios, formados por los sobrevivientes, se paseaban sobre la zona, husmeando, revisando y certificando que los locos humanos estuvieran en el otro mundo. Tras algunos momentos, se convencieron de haber logrado su objetivo y reiniciaron su ataque a su principal blanco.

En el convoy, la totalidad de la tripulación estaba sin aliento, habían visto la mas espectacular batalla en sus vidas, en donde dos solitarios cazas acabaron con la mitad de mas de 120 adversarios usando solo cañones y algunos misiles, todo en no mas de 3 minutos. Pero ahora, los dos pilotos estaban en el otro mundo en un inexplicable cambio de eventos y nuevamente tenían tras ellos a una horda de enemigos:

- Deben de estar bromeando – el líder de Ascalon casi hablaba con mormullos -.
- ¡Si es una jodida broma ya es hora de que termine! – Hound Uno tampoco estaba muy relajado –
- A… Ascalon, Hound, prepárense para combate – la también aturdida controladora rápido trato de poner orden –
- ¡Calmados y manténganse quietos! – la familiar voz los paro en seco –, eso si no desean ser derribados.
- ¿¡Eeeh!? – todas las voces se volvieron una –

Los UCAV comenzaron a formarse, ahora eran ellos los que parecían un jauría de lobos hambrientos, afilando los colmillos para hincárselos a su presa…

Un tenue color rojizo rompía la tétrica oscuridad marina imperante. En medio de aquella ausencia de luz, pequeñas pantallas centrales flotaban mientras, con tenues destellos extras, mostraban las imágenes del convoy y sus atacantes. Pronto, una segunda pantalla lateral apareció: “Misil Longsword S”. Inmediatamente múltiples pantallas brotaban mostrando varios blancos en grupos. Los enemigos se habían formado e iniciaban, con sus motores rigiendo a toda potencia, un confiado acercamiento hacia el convoy.

Sobre la ahora mas calmada superficie del mar, 8 delgadas y alargadas siluetas se comenzaban a hacer notar rápidamente, dejando tras de si burbujeantes trazos en su camino. Instantes después, salían a la superficie en un violento moviendo que levantaba leves columnas de liquido salado, para después despedir una potente llamarada que evaporo gran parte del agua que les siguió. El vapor se confundió con las blancas estelas que emitieron. Rápidos e imparables, los largos e estilizados misiles ascendieron rumbo a sus blancos. En el aire, los UCAV habían rodeado al grupo y se disponían a iniciar su ataque, cuando el primer de los Longsword S golpeo al líder de uno de los grupos… una pulsante esfera plateada pequeña se origino al momento que la explosión engullía; instantáneamente, poderosas hondas de choque acompañadas por plasma incandescente emergieron del núcleo, desintegrando a los UCAVS mas cercanos y despedazando e incinerando a los mas alejados y enseguida barrer los restos como polvo. 7 explosiones mas, con efectos idénticos hicieron eco a pocos kilómetros cercas del convoy. De las numerosas jaurías de enemigos que amenazaron a los Rangers, ahora no había más que solitarios lobos, algunos malheridos.

- ¡¿Qué demonios esta pasando aquí?! – una aturdida voz resonaba entre las expresiones de alivio, sorpresa y duda –
- ¡No tengo idea, pero creo que nos salvamos! – la única respuesta no sonaba mas centrada –
- Ok, niños, siéntense y vean el espectáculo, ¡No osen perdérselo! – la burlona voz fue reconocida enseguida -.
- Ya, ya – la seriedad se presento de nuevo -, deberías de fijarte en lo que haces, vas mas al fondo.
- ¡¿Huh?!, ¡Rayos!

En un vértice de agua, espuma, vapor y fuego, los dos cazas de los RSF brotaron del mar justo debajo de los enemigos sobrevivientes, arrastrando tras de si una densa estela creada por el brutal poder de sus motores a toda marcha.

Golpeando con sus cañones otros adversarios mas en su ascenso, rápido se pusieron muy por arriba de los agresores para entonces estabilizarse al momento que ambos cazas se separaban rompiendo a direcciones contrarias. Algunos enemigos vieron la oportunidad e inmediatamente fueron tras ellos en un intento más de arreglar los marcadores.

3 UCAV se comenzaron a alinear detrás del gran caza negro, dispuestos a todo… un fugaz instante y su presa realizo una maniobra en el cual quedo encabritada reduciendo su velocidad drásticamente. Los rápidos adversarios no pudieron mantenerse detrás y pasaron de largo, apenas librando la colisión. Un movimiento mas y la nariz del Su bajo, alineando el mortal cañón sobre el enemigo central. Como un dragón exhalando un fuego mortal, el caza libero un torrente de balas sobre el desdichado blanco, volviéndolo finos desechos incandescentes tras una serie de luminosas explosiones. Los dos camaradas del caído, rápido llamaron la retira cuando aquella enorme bestia se abalanzó sobre ellos. Maniobraron endemoniados tratando de librase de su perseguidor, pero aquel enorme jet no era torpe e igualaba cada maniobra con presteza y exactitud. Pronto uno de los UCAV quedo directo la línea fuego. Una breve caricia en el gatillo y las mortales balas escarlatas lo borraron de los aires. Inmutable, el cazador pasó sobre los despojos de su reciente presa, jalando en su estela el fuego, humo y desechos incandescentes mientras iba tras el último blanco. Este estaba haciendo cuanta cosa le era posible para escapar, giraba hacia abajo o arriba, de un lado a otro… pero su verdugo estaba detrás, pegado firmemente a el y sin intenciones de dejarle vivir. Un segundo después, en un fatal error, la mira del cañón quedo fijada en el infortunado enemigo. La explosión de su presa poco lucio ante el piloto, pues en el mismo instante en que su enemigo caía, uno mas paso cercas. Un giro y lo alineo para un certero misil… otro menos, pero no había tiempo para contemplar, mas enemigos estaban alrededor… en una incontenible embestida fue tras ellos, con cañón y misiles creando un infernal espectáculo.

Por su parte, el camuflado compañero del RSF estaba danzando con sus enemigos, quienes intentaban desesperadamente acertarle con cañones y misiles. El Tomcat solo bailaba con los mortales ataques, aprovechando los ocasionales encuentros con sus adversarios para darles una rociada de balas, derribándolos con impecable precisión. Pronto los frustrados UCAV decidieron ir por el compañero pensado que seria un blanco más fácil y aprovecharon el momento en que el danzarín enemigo estaba en un ascenso rápido con sus alas plegadas al fuselaje… Grave error, era eso lo que esperaba que hicieran: en un solo movimiento, el caza invirtió instantáneamente su dirección, casi como por arte de magia. Una veloz serie de misiles salieron disparados, dando la impresión de surgir de todas partes del jet. Inexorablemente, los misiles comenzaron a impactar a los desprevenidos adversarios, creando más esferas de fuego en el cielo al momento que los humeantes desechos se enfilaban al mar. Un solitario adversario clamo por seguridad a baja altura al momento de ir en picada. Rápidamente el Ranger le dio alcance y en un breve instante, lo roció con mortal fuego, dejando al condenado desaparecer en el mar tras una columna de agua y desechos acompañada por el humo y vapor.
En un instante, el fuego en el cielo se disipo y de aquella enorme cantidad de enemigos solo quedaron humeantes estelas de denso humo y flameantes desechos, todos en un ralentizado camino rumbo al mar. Ahora solo la imponente figura de los dos cazas en formación figuraba en el azul techo.

- Oye Teox, - una voz con fingida preocupación sonó en la radio -, fueron 6 minutos 45 segundos los que nos tomo terminar con estas cosas…
- ¿Y a quien se le debe eso? – fue la molesta respuesta -, sabes bien quien tiene la culpa de que nos tardáramos tanto.
- Mmm… ¿Bin Laden? – despreocupadamente su compañero le dio el nombre -, ¿Saddam Hussei?
- Si, échale la culpa a los muertos de haces siglos – ya se notaba un enojo mayor en la voz -, ¡CON UN DEMONIO XO! ¿COMO RAYOS SE TE OCURRE UNTAR DE MANTEQUILLA UN PAN MIENTRAS PILOTEAS BAJO EL AGUA?
- Es que… no encontré la mermelada – la excusa sonaba seria -, y me dio hambre ver tanto UCAV, así que necesitaba un bocadillo.
- ¡ESO ES LO DE MENOS! – el tono de voz era mucho mayor -, ¡DE TODAS LA COSAS QUE HAS HECHO, ESTA ES EL COLMO!... Por todos los cielos, ¡UNTARLE MANTEQUILLA A UN PAN!... eso es sacrílego, ¡debiste de haber preguntado si tenía mermelada antes de hacer eso!
- ¡¿Tienes mermelada?! – cierto tono de esperanza surgió -, ¡Dame, dame, dame!
- Ahí te va – la voz acompaño la acción de abrir la cabina y arrojar un frasco -.
- Weee – respuesta que salio al recibir el frasco desde la también abierta cabina -.

El extrañado convoy contemplo todo, desde la más brutal y emocionante batalla aérea en toda su carrera, hasta la virtualmente imposible escena del frasco.

- Oigan, ¿es eso posible? – en desconcertado comentario era de esperarse –
- Bueno, la parte de la violenta batalla contra numerosos enemigos me parece que si… lo de la mermelada… lo dudo.
- Que alguien me diga si esto es una escena sacada de una mala película de ciencia ficción…

Los comentarios de similares características revoloteaban por la radio, mientras que los líderes de escuadrón y la joven controladora aérea no lo veían tan extrañados.

- Bueno eso de la mermelada fue nuevo – Ascalon Uno parecía un poco sorprendido -.
- Había escuchado de algunas cosas descabelladas sobre ellos – Hound Uno se unió -, pero ciertamente, esta se lleva el premio.
- No han visto ni escuchado nada entonces – la calmada voz de Jess dio seguimiento a los comentarios -, si tan solo pudieran darse una idea de todo lo que he visto en sus misiones.

En esos momentos, a algunos kilómetros mas allá del grupo, oscuras saetas salían disparadas del fondo marino rumbo a las alturas, poco tapizando de negro el azul y blanco celeste. En segundos, una nueva formación de enemigos estaba en camino del convoy, una que opacaba a la anterior numéricamente. Esta vez, aquel grupo comenzaba a tomar mayor distancia entre los miembros, como previniendo otra posible masacre.

- Sir, una nueva formación se acerca al convoy – una firme, calmada y calculadora voz femenina resonó dentro de la cabina del Su -.
- Bal, ¿Dónde estabas?, te has perdido de todo el show – el tono de Teox se volvió ligeramente menos serio -.
- Debiste de haber visto como caían – la clara presencia del animado Xo no se hizo esperar -.
- Bueno, estaba analizando unos interesantes hechos, pero pude ver lo suficiente. Como sea, creo que deberían de hacer algo con el grupo enemigo que viene en camino.
- ¿Por qué la base no menciono nada sobre nuevos enemigos? – Teox miraba a su costado izquierdo -, debieron de haberse dado cuenta de ellos como con los anteriores.
- Eso es por que la zona esta bajo un campo de interferencia – la respuesta llego sin demora -, no es la gran cosa, pero el equipo normal es fácilmente afectado por el.
- Ya decía que había algo raro en el área – Xo terminaba con la afamada rebanada de pan -.
- Hmph… tratan de ocultarnos algo – la seriedad de Teox era increbantable –
- Bueno, supongo que iremos a ver que hay, así que dejen termino con esto – Xo volvía a untar mermelada en un pan -, Teox, ¿tienes por ahí capsu o salsa tabasco?... ¿y un bebestible?
- No, la capsu y la salsa me las termine – pensé a lo irracional de sus palabras, seguía serio a muerte -, sobre el bebestible… bueno allá abajo hay mucho, solo piensa que es agua mineral.
- Huh… agua mineral – por un breve momento, cierto aire de seriedad apareció en Xo -, no creo, le faltan las burbujitas… no se puede llamar agua mineral sin las burbujitas. ¡Rayos!, tendré que esperar a que pasemos por un autoservicio o aterricemos.
- Como quieras – fue la cortante respuesta de su compañero -.
- ¿Podría sugerir que hicieran algo con los enemigos que vienen antes de todo eso? – Bal un tanto molesta quería poner a trabajar al dúo -, se acercan rápido y son muchos.
- Mmmm…. Cierto, es hora de una retribución – ahora la voz Teox sonó escalofriante -, va un Greatsword.
- ¡Aguanta!, ¡vas a hacer que tire mi… - apresuradamente Xo trato de exponer su punto de vista –

En ese instante, el Su negro efectuó un giro de tonel mientras que en la parte inferior central de su fuselaje, dos compuertas se abrían revelando la bahía interna para armas. Como el tambor de un revolver, esta giro y presento un gran misil plateado (mas parecido a un pequeño cohete espacial), el cual opacaba fácilmente a los Longsword S en las demás recamaras. Un segundo después, el misil salía disparado rumbo a su blanco, empujado por la gran fuerza de su motor a la vez que dejaba tras de si una gran y densa estela de condensación. Unos breves momentos de sepulcral calma se hicieron mientras el caza volvía a formarse al lado de su compañero. Los UCAV se dieron cuenta muy tarde del ataque, justo cuando el misil estuvo frente a ellos: raudo y veloz, fue directo al líder para explotar en una brillante y gigantesca esfera color pleiteado, engullendo varios enemigos mientras desintegraba al resto, barriéndolos a la vez que separaba las blancas nubes en la periferia. La onda de choque se sintió aun en el convoy, indiscutible muestra del poder de aquella brutal arma.

- ¡Oh genial! – un desdichado tono salio de Xo -, se tiro todo acá dentro, esas manchas no se quitan fácil…
- Sir, hubiera sido buena idea dejar alguno para que nos guiara a su base – Bal algo frustrada entro en la charla -, Que remedio, tendré que buscarla… yo que contaba con un poco de ahorro de trabajo, pero en fin.
- No es necesario ese pesimismo Bal – el aire de satisfacción en Teox se notaba a leguas -, no fui tan serio como hubiera preferido, así que debe de haber algunos de esos UCAV sanos y salvos.
- Sin contar los heridos que deben de seguir en el aire – Xo limpiaba el tablero con un paño mientras escudriñaba los alrededores -, quizás… bueno espero…
- Parece que si hay unos ilesos – Bal comenzó sentir algo de alivio -, hay que…
- Seguirlos y derribarlos – fue la interrupción de Teox -.
- ¡Esperen, dejen término de limpiar! – las manos de Xo parecían hélices mientras trataba de acabar la limpieza –
- Solo les pido que dejen uno lo suficientemente completo como para analizarlo – resignada Bal casi imploro para que le hicieran caso -, seria bueno saber mas sobre ellos… además de como explotan en pedazos.
- ¡Entendido, déjanos eso! – fue la respuesta del par -.
- Si como no…. Oh bueno, mejor preparo lo demás…

11:03 A.M
Algún lugar en el Océano

El joven grupo contemplaba como aquella esfera plateada terminaba por dispensarse después de haber provocado la reciente débil onda de choque que sintieron. Entre las tupidas sombras de la vegetación en el interior de la isla, sus rostros ahora despojados de los cascos para pilotear vagamente se dejaban ver.

- Dia, ¿que crees que sea eso? – la joven de ojos verdes y corto cabello púrpura apretaba con fuerza una arma de fuego con ambas manos -.
- Creo que… refuerzos, quizás… - fue la respuesta de su compañera de serios ojos azules y lacio cabello castaño claro, mientras recargaba una pistola -, como sea, es mejor salir rápido de aquí si no queremos estar en mas aprietos.
- Tienes razón – Rina al momento que ponía una afligida mirada en un joven de pelo negro tumbado en la base de un árbol cercano -, Joe no esta en condiciones para otra pelea.
- Urgghh… no hablen como si ya estuviera muerto – adolorido, Joe se fue incorporando sin soltar su arma -, no me mataron en el aire, ¿Cómo podrían hacerlo en mi terreno?... je... Karol, ya puedes soltarme, no me pienso caer…
- Pe... pero… - la pequeña de cabello corto rosa le miraba con una clara preocupación en sus ojos azules -, por mi cul…
- Vuelvo a escuchar eso y realmente me enojare – la frialdad en la voz de Joe no parecía ser de alguien herido -, no es culpa de ninguno de ustedes, fue mi propia y libre decisión la que me puso así, ¿Entendido?

Un breve instante de total quietud se manifestó mientras las jóvenes, aun con el corazón lleno de preocupación, simplemente sintieron mudamente a las palabras de su hermano.

- Bien, así esta mejor, habrá que esperar a que vuelva Eric para trazar nuestro rumbo lejos de este sitio infernal – brevemente su mirada escudriño el sitio -, prefiero la tierra y el sol de la playa a mas de esas cosas…
- ¡La encontré! – la jubilosa voz de un joven pelirrojo de ojos azules broto mientras el aparecía de entre la maleza -, la playa no esta muy lejos…

Todos asintieron calladamente para inmediatamente ponerse en marcha tras Eric, mientras detrás de ellos quedaban algunos restos metálicos tapizados por agujeros de bala.

CAPITULO I "El Demonio de Ojos Azules "

9:30 A.M.
200km Al Este De La Isla Estado “Avalón”, HQ de los Rangers

En las inmensidades de lo que hace tiempo se conociera como El Golfo de México, una formación de 13 cazas de combate se abre paso entre las delgadas nubes que rematan el azul del cielo. Las estelas de condensación de vapor que dejan los jets a su paso, se dispersan lentamente en la claridad del cielo al mismo tiempo que el tenue rugido de los reactores de las naves. Doce de los cazas van formados de cuatro en cuatro en 3 pequeñas V, estos se parecían en forma al JAS-39 Gripen de inicio del milenio, solo que su tamaño era relativamente menor y la tobera de motor era cuadrada. Presidía la formación el restante caza, sus colores rosa, blanco y azul; al igual que su forma (idéntica a la de un Eurofighter Thyphoon) contrastaban con los ya de por si poco convencionales colores azul y blanco de los otros doce jets. Todas las naves llevaban una insignia: una placa similar a la usada por los antiguos comisarios del viejo oeste norteamericano, solo que rematada por una R en el centro de la estrella de cinco picos, la cual a su vez se encontraba en un escudo.

Una misión normal para la Capitán Nanoha Ueda, de ascendencia proveniente del antiguo país nipón. A sus 28 años ya era una experimentada instructora y as de los Rangers, la fuerza elite multipropósito de la Tierra, formada en alianza con los Dracon, una de las primeras razas extraterrestres que llegaron tras la renovación terrestre. En 10 años había entrenado a más de la tercera parte de los actuales efectivos de todas la ramas de los Rangers.

Una extraña personalidad la que posee, su carácter amistoso oculta un estricto lado que suele sacar a relucir cuando entrena a sus “niños” o cuando tiene que hacer alguna misión. Eso le valió el mote de “El Demonio de Ojos Azules”. Pese a todo, su atención y devoción hacia sus pupilos eran de un carácter casi comparable con el amor maternal. Algo que contrasta bastante es su apariencia física, pues con cabellos castaños peinados en una cola de caballo, ojos azules amables y tiernos, estatura de 1.66m, parece mas una joven en sus 18 que una renombrada, estricta y experimentada instructora.

Era su enésima misión de instrucción en maniobras y combate aéreo básicos, su actual grupo de “niños” era variado como suele pasar y ya habían terminado las sesiones en los simuladores y era hora de presentarlos a la cosa real. Lo habían hecho muy bien, casi excelente, así que esperaba un desempeño óptimo por lo menos. Sin embargo había algo que le inquietaba, la zona designada para el ejercicio había tenido algunos percances con fuerzas hostiles desconocidas un mes atrás. Ya se habían hecho patrullas de combate por más de 2 semanas y parecía que la fuerza, fuese lo que fuese, se había retirado. De todos modos había pedido que se cargara armamento real junto con la munición entrenamiento solo por si acaso. Era un alivio enorme saber que pese a estar en una práctica, podrían defenderse de una agresión de ser necesario.

El nuevo Sistema de Almacenamiento y Administración de Armamento (ASMS) diseñado por los locos de los laboratorios de los Rangers si que era conveniente: sin comprometer el vehículo con peso adicional o con quitar componentes o armas, contaban con la considerable cantidad de 64 misiles en total, sin tomar en cuenta la gran cantidad de munición para el cañón, que aunque variaba enormemente por el tipo y calibre, siempre era mas que la normal de 400+/- que solían tener otros cazas.

Todo con la simple colocación del núcleo (algo así como un compactador de materia) en el avión y la modificación de las bahías y puertos de armas para facilitar el cambio desde la cabina, lo cual se hacia por medio de un conmutador, aunque se estaba trabajando para implementar un sistema por voz.

- Ahora, si algún entrometido quiere arruinar mi paseo con mis niños, simplemente lo borrare del mapa – dejo escapar su pensamiento en un tenue mormullo junto con una sonrisa
- ¿Dijo algo capitán? – se escucho por la radio
- ¡¿Eh?!, no nada, solo pensaba, jeje, pronto llegaremos a la zona de entrenamiento, así que vayan preparándose… - de inmediato tapo su tropezón
- ¡Si, madam! – fue la respuesta al unisolo casi con eco

“Si que se escuchan tiernos diciendo eso” fue su pensamiento al momento que revisaba sus armas: 16 misiles infrarrojos de corto alcance, 16 de guía por radar de largo alcance, más una cantidad igual de sus equivalentes para entrenamiento…

- Además de 3000 balas reales de mi precioso cañón de 27mm, jiji, si que los amo chicos del laboratorio – se dijo con gran satisfacción –
- Uno, Dos esta listo – se comenzó a escuchar en la radio
- Tres, Listo
- Cuatro, Lista
- Cinco, Listo
- Seis, Lista
- Siete, Listo
- Ocho, Lista
- Nueve, Listo
- Diez… amm… Lista – una voz medio confundida arruino la armonía del chequeo
- Once, Lista… Diez, ¡por todos los cielos, calmate! – la firmeza en las palabras enderezaron el orden.
- Doce, Listo – una voz muy joven, pero segura
- Tre… Trece, Lista – la voz mas aniñada de todas termino por derrumbar finalmente la marcialidad de la revisión.
- Juju, como esperaba de mis 4 niños mas jóvenes – dijo jocosamente Nanoha -, ¡bien! por echarme a perder el orden: Vuelo 3, estarán siguiéndome en el ejercicio y al final tendrán un pequeño duelo conmigo.
- ¿¡Eeh!? – fue la respuesta de los 4 jóvenes
- ¡Nada de “¿¡Eeh!?”!, tengo que enseñarles a ser mas firmes, así que tendrán una sesión de practica conmigo – en sus palabras, se notaba que disfrutaba la situación
- Si… madam – la apagada respuesta casi no lucio por la radio –
- No los escuche – una seriedad actuada se sintió en las palabras –
- ¡Si, madam! – se escucho firmemente –
- ¿Ven? , no cuesta ser enérgicos – fueron las palabras de Nanoha al dejar salir otra sonrisa, esta vez mas burlona –
- Bueno mis niños, lo han hecho bien en los ejercicios de superficie, no me vayan a fallar aquí arriba, de lo contrario no van a dormir bien por un bueen rato, ¿entienden?
- ¡Si, madam!
- Vuelo 1, Vuelo 2, inicien combate simulado, están fuera con un impacto directo, Vuelo 3, a mis 6 en punto, ¡Ahora! – una firmeza y seriedad en la voz se hizo notable
- ¡Entendido!

“Bien, es hora” fue el pensamiento final de la Capitán. Y al momento comenzó revisar las maniobras de los dos grupos entablados en el combate.

Apenas habían pasado poco más de 10 minutos desde el inicio del ejercicio y los resultados ya eran obvios: el Vuelo 1, formado por los miembros mayores de sus niños, demostró la madurez que les caracterizaba. Nadie creería que eran solo cadetes en entrenamiento, todo un orgullo para Nanoha. Por su parte el Vuelo 2 no tenía nada que envidiarle a sus hermanos mayores: aun y con la tendencia a hacer maniobras innecesarias, se habían mantenido en la pelea a la par, provocando que ninguno de los grupos lograra más que tiros cercanos.

“Vaya, lo están haciendo mejor de lo que pensé.” Era lo que pasaba por la mente de su instructora mientras observaba las maniobras de sus pupilos. El Vuelo 3, atrás de ella solo podía admirar y asombrarse con la demostración. Era de esperarse, pues siendo los mas jóvenes del grupo recién habían ingresado a la academia y solo gracias a sus talentos innatos era que estaban tan avanzados.

Eran solo unos niños después de todo; la mayor, Cadete Dia Landcaster contando escasamente con 14 años, podía pasar por una chica mayor gracias a su carácter maduro y serio, sin embargo al verle junto con sus compañeros, era obvia su juventud: su amiga inseparable (para su pesar) la despistada e indecisa Cadete Rina Murano con 14 años también, el decidido y arrojado Cadete Eric Dino era el segundo mas joven del grupo con 10 años, finalmente, la inocente y tímida Cadete Karol Impreza con solo 9 años era la mas joven, actualmente no solo del grupo, si no de toda la academia, igualando la hazaña de otros dos jóvenes reclutas años atrás. Era mas que evidente la diferencia en carácter y físico, pero tenían talento, por eso estaban ahí.

“En cierta forma, me recuerdan a esos dos, ¿Qué estarán haciendo ahora?” el pensamiento fugaz recorrió mente de Nanoha distrayéndola por un breve instante. “Bueno, de seguro que alguna locura como siempre. Si que era divertido tenerlos cerca”.

- Star Líder, Aquí Nido – el radio replico sacando a la joven instructora de sus pensamientos
- Aquí Star Uno, Adelante Nido – fue la rápida respuesta, si la base se ponía en contacto era algo serio
- Star Líder, múltiples bandidos a las 11 en punto, 80km, rumbo a su posición.
- Entendido Nido, solicito identificación y numero.
- Star Líder, confirmado: 32 hostiles, tipo UCAV Zero, intercepte.
- ¡Rayos! – pensó – Nido, repita – quizás era broma lo de interceptar –
- Star Líder, 32 UCAV Zero, 11 en punto rumbo a su posición, 70km. Intercepte
- ¡Maldición! – replico Nanoha al momento de cambiar la frecuencia -, Vuelo 1, Vuelo 2, regresen a la formación y cambien armamento, ¡Ahora!
- Uno, entendido, Vuelo 1 regresando a formación – pese al tono, se notaba algo de incredulidad en la respuesta –
- Afirmativo Uno, Vuelo 2 regresando.
- Vuelo 3, mantengan posición y prepárense para combate. – fue la orden para los jóvenes pupilos a su espalda.
- U… uno, entendido – la voz desorientada hecho mas estrés al asunto –
- Diez, no es momento para dudar… no ahora. Once, toma el mando de Vuelo 3 – la firmeza se hizo presente en la voz de Nanoha -, Rina, se que estas nerviosa, así que trata de calmarte, no me falles en eso.
- Entendido, los siento – fue la respuesta –
- OK, Rina a mi derecha – fue la orden de la nueva líder del Vuelo 3 -, Capitán, esta pasando algo grande, ¿cierto?
- así es Dia… 32 Zeros vienen por nosotros - contesto Nanoha con claro tono de preocupación -, tenemos que enfrentarles…
- ¡¿Zeros?! – la exclamación provino de alguien del Vuelo 2 -
- ¿Es en serio? – pregunto el líder del Vuelo 1 –
- Muy en serio, se lo que piensan, pero realmente creo que pueden con esto – las palabras las dijo con intención de calmar a sus pupilos –

Tenia una clara idea de lo que pasaba por la mente de sus niños, como todos los UCAV, el Zero era una nave de combate sin piloto, por lo que factores psicológicos no valían en contra ellos, mas obstante lo inverso se aplicaba con extrema eficiencia: al no tener miedo, piedad o duda, ponían en serios problemas a los pilotos que les enfrentaban y frecuentemente caían ante ellos. El Zero era, además, el mas avanzado y poderoso UCAV existente y pese a la detención de su producción principal, muchos seguían apareciendo, provenientes de empresas privadas y fuerzas terroristas que se habían hecho con instalaciones de producción y los ponían a la venta al mejor postor. Su forma era inconfundible: una pieza esférica central se veía conectada con dos prismas triangulares que servían de alas. El armamento que llevaba internamente hacia difícil predecir con que recursos contaba. En síntesis, no era un adversario para novatos, no importara que tan hábiles fueran.

- OK, solucionemos esto rápido – fueron las palabras que pusieron a todos en alerta -, preparen los Longsword, escojan dos blancos, me encargare del resto.
- Entendido – la respuesta sonó algo nerviosa –

Era la solución mas obvia, los misiles Longsword eran los preferidos por los Rangers para trabajos fuera de rango visual. Estaban probados y certificados para acertar en blancos muy maniobrables a más de 200 kilómetros, esa era la carta del triunfo para enfrentarse a los Zeros en ese momento. Pese a su reputación, era seguro que caerían antes de acercarse demasiado como para comprometer a los jóvenes cadetes en un combate cercano.

- Seguros fuera, ¡Abran fuego! – la orden vino con un tono de voz enérgico –

Al unisolo, los 12 cazas novatos dejaron salir los misiles, los cuales de inmediato encendieron sus motores y desaparecieron dejando una estela blanca tras ellos. Poco después, ocho misiles mas provenientes del caza de Nanoha salieron con hacia el mismo rumbo que los primeros.

A escasos 52 kilómetros del grupo, los primeros 24 misiles hacían impacto directo iluminando un poco mas el ya de por si claro día, solo dejando densas bolas de fuego en lugar de enemigos. La tendencia de los UCAV en mantener la formación ante un ataque a distancia y solo limitarse a liberar señuelos facilitaba la tarea para el altamente preciso Longsword.

- ¡Impacto directo! – vocifero alguien por la radio –
- ¡Cayeron como moscas! – se escucho enseguida –
- ¡Yeah! – era obvio que el nerviosismo se había ido -

Los ocho Zeros restantes poco mas hicieron para evitar su destino, cayeron igual ante la segunda oleada.

- ¿Realmente esos eran los más peligrosos UCAV que hay? – la pregunta vino con un tono sarcástico y burlón -, ¡vamos! que me den otros 32 para llevar.
- Querrás decir: otros 30 para llevar, ya usaste dos misiles – alguien le contesto como queriendo bajar los ánimos -
- Jajaja... yo que pensé que necesitaría otro par de pantalones cuando regresáramos – la oleada de alardeos y burlas iniciaba –
- Yo pensé que no regresábamos. Siendo cadetes y ya tenemos dos victorias aéreas, eso es un record, ¿no?
- Hmph… Hombres… - la voz de una de las chicas se hizo notar entre las risotadas –
- Si, un poco de adrenalina y se creen los reyes... – se unió una mas -
- Solo falta que comiencen dar vueltas en círculos como idiotas – el remate -

El estallido de risas suaves hizo callar de inmediato a los varones…

- Parece que se divierten, ¿tu que piensas Dia?
- Mmmm… no se Rina, fue muy fácil.
- Bueno, creo que fue mejor así, no hubiera sido bueno para nosotros entrar en combate de maniobras con ellos… no en nuestro primer vuelo al menos.
- A… ah… ahhh… – la tímida voz de Karol apenas se apreciaba, simplemente había sido mucha tensión de golpe para ella, tanto así que el temblor se sus manos comenzaba a reflejarse en el vuelo de su jet –
- ¿¡Huh!?... Karol tranquila – Eric como siempre estaba al pendiente de lo que le pasaba a la jovencita -, ya paso.
- ¡Oh, vamos!, todos estábamos nerviosos pero no es para tanto – el venenoso comentario provino de un cadete varón –
- Si es lo mas que va a aguantar, creo que seria bueno que la regresaran a casa – se unió un segundo cadete –
- En primer lugar, ¿como es que alguien como ella esta aquí?
- Esa es una muy buena pregunta – la alegría de la victoria se convirtió en una especie de acusación despiadada –
- ¡Hey! Idiotas debe… - una de las chicas estaba por salir a la defensa de la pequeña -
- Deberían de medir sus palabras y dejan de actuar como pendejos – una fuerte y fría voz se había alzado -, creyéndose de altos espíritus cuando eran ustedes los que pensaban salir corriendo a la base…y eso que son mayores que ella. Si fuera al inverso la apoyaría tal y como lo hago ahora que se quedo pese a todo y no retrocedió ni para tomar impulso.

El silencio se hizo tras esas palabras. Provenientes del mayor del grupo, el Cadete Joe Fokker, era para el resto de los novatos, la imagen a seguir en antes que Nanoha. Su frialdad en habla y acciones eran su tarjeta de presentación y pese a eso, no era alguien sin sentimientos o carente de expresión, como demostraba con sus acciones defendiendo a los 4 mas jóvenes del grupo. Para ellos, era el hermano que no tuvieron, para el resto, era alguien a quien respetar, temer y seguir. Por eso el era el numero Dos del escuadrón Star.

- OK, vale, retiro lo dicho – la cuadratura en el tono se notaba solemnemente –
- Si man, no es para que te pongas así
- Jo… quien los viera tan mansitos ahora – tocaba un poco de retribución por parte de las damas –
- Sii. saben que con el Big Brother no se juega
- Ya pues, lo sentimos ya no es necesaria tanta tierra – la incomodidad hizo responder –
- Silencio todos, ya no es momento para cosas de estas – Dos había hablado –
- Si, Señor – y la respuesta no se hizo espera –
- Uno, Aquí Dos, ordenes…

Nanoha no estaba en este mundo, su mente estaba aun tratando de asimilar lo que había pasado. Acabar con esos Zeros fue fácil, muy fácil. Tanto que le incomodaba. En varias ocasiones había tenido que hacerle frente a los Zero, de uno u otro tipo; eran duros de vencer aun a largas distancias y estando como patos sentados. Inclusive con los Longsword, lograr 100% de aciertos en los Zeros, aun a distancias óptimas, era imposible. De una u otra forma sobrevivían algunos e iniciaban el combate cercano, donde eran maestros.

32 Zeros derribados en un solo ataque, sin errar un solo disparo hecho por cadetes en su primera misión de entrenamiento aéreo. Debería de estar feliz y complacida por eso, pero no. Ya tenia planeada su jugada para después del ataque inicial, tenía preparados los misiles Stilleto de corto alcance y los usaría en su asalto directo a los Zeros supervivientes. Ella estimaba que al menos serian 6. Se avalanzaria contra ellos disparando una barrera de misiles que seguramente diezmarían aun mas en numero, dejándole uno o dos con los que se enfrentaría “cara a cara”, es mas, pensaba que en el peor escenario tendría que enfrentarse a mas de 4 a la vez. Había experimentado varias veces eso con el doble de enemigos y había salido victoriosa si daños serios. Estaba dispuesta a despedazar ella misma los 32 Zeros si las cosas llegaban a ello, todo con tal de evitar daño para sus niños. Pero todo fue fácil...

- Demasiado fácil – su susurro se escucho por la radio –
- Aquí Dos, ¿pasa algo Capitán?
- Esto no esta bien… no esta bien – su mente seguía revisando todo sin hacer caso a lo demás -, ¡NO ESTA BIEN!

Su casi grito por la radio puso a todos en alerta y al borde del pánico, Nanoha no había levantado la voz mas allá de un tono molesto de madre regañona, pese a lo que pasara. Desde el momento que el ataque de misiles acertó, ella no había respondido o dicho palabra alguna. Los cadetes pensaron ilusamente que era por que no deseaba amargar el momento de gloria que tenían, ellos como sus niños y ella como quien los crió, literalmente. Pero cuando siguió callada después de que Karol mostrara estar intranquila y aun después de las palabras crueles que se le dirigieron, era claro que algo le pasaba, aunque no creían que algo estuviera realmente mal. ¿Qué podría estar pasando?, ¿Qué tenia a su Capitán tan inquieta y en alerta?

- Una trampa – finalmente Nanoha encontró sentido a sus pensamientos -, los malditos están poniéndonos una trampa...
- Uno, ¿que pasa? – Joe comenzaba a sentir por primera vez pánico –
- Capitán Nanoha, ¿que le pasa?, ¿que no esta bien? – Dia comenzó a sentir escalofríos al igual que resto del grupo –
- Escuadrón Star, rumbo al Oeste, ¡A toda potencia! – Nanoha comenzó idear sus movimientos, había que salir del sitio en el instante –

El grupo inicio un giro de 180ª y comenzó la retirada a toda potencia. Los rugidos y estelas de los jets se hicieron presentes y todos se encaminaron a la base. Ya para ese momento, a los cadetes les era seguro que algo no estaba bien y que era mejor seguir las órdenes rápido.

- Nido, Aquí Star Uno.
- Adelante Star Uno
- Regresamos a la base, solicito refuerzos y un escaneo del área 100 kilómetros desde nosotros – la seriedad de sus palabras era anormalmente áspera –
- Aquí Nido, entendido, enviando refuerzos a la zona e iniciando escaneo – no era normal que un as de los Rangers como Nanoha hiciera una petición así, pero todos habían aprendido que el instinto de un luchador es algo serio y que debe de escucharse –
- Nido, Star Uno, enterado… gracias – su voz seguía mostrando nerviosismo, pero además ahora tenia cierto tono de alivio –
- Star Líder, múltiples Bandidos, 6 en punto, 75 kilómetros
- ¡Lo sabia! – fue el pensamiento de Nanoha al morderse el labio inferior -, Nido, ¿Cuántos bandidos?
- Star Líder, 80+ Zeros
- ¿¡80!? – alguien en el grupo perdió compostura –
- Creo que si nos dieron algunos para llevar – las palabras fueron un fallido intento de humor –
- ¡SILENCIO Y MANTENGAN RUMBO! – ahora Nanoha si que estaba en apuros -, Nido, ¿donde están los refuerzos?
- Star Uno, los refuerzos van en camino, 3 en punto, 130 kilómetros. Pro…. SSSSsssssssssss – el corto sonido de estática interrumpió la frase -
- ¡Demonios! – maldijo su situación -, escuadrón Star, Bajar a ras del mar.
- Uno, Repita – la incrédula pregunta provenía de su numero Dos –
- Vamos a bajar a ras del mar, el aire es más denso ahí, y los Zeros no podrán maniobrar igual. Aprovecharemos esa ventaja para escapar o al menos dar tiempo para que la ayuda llegue.

Nanoha hizo un medio giro rápido, poniendo su avión panza arriba, y después, cual saeta se clavo en picada rumbo al suave oleaje del mar azul. Un instante de silencio se hizo presente entre el grupo que quedo en la alturas...

- Vuelo 3 Descendiendo – fue la respuesta de Dia –, ¡Rina, Eric, Karol!
- ¡Entendido! – exclamaron los 3 “pequeños” -
- Je… OK, Vuelo 1 los sigue.
- Vuelo 2 en camino

Imitando la maniobra de su Capitán, los doce cadetes se abalanzaron hacia el mar bajo ellos, comenzando a dar alcance a Nanoha.

“Seguro pensaron que me estaba volviendo loca, no los culpo, me estaba dejando llevar y casi me olvidaba de ese detalle.” Cierto, por un momento Nanoha había perdido la compostura y había pasado un detalle por alto. Los Zeros eran rápidos y ágiles en las alturas, más allá de los 5000 metros, pero el diseño que les daba esa ventaja sufría enormemente a alturas inferiores, entre más cercano estuviera el suelo, mas torpes se volvían. Eso lo sabia bien, y por un momento de pánico lo había descartado… se sentía como una principiante. Pero sus niños le tenían tanta fe, que seguro estarían con ella aun y si estuvieran frente a las puertas del otro mundo.

- Es por eso que no puedo dejar que los lastimen – fue lo que cruzo por su mente al ver como los cadetes acortaban rápidamente la distancia que llevaba de ventaja -, Muy bien niños, los Zeros lo pensaran dos veces antes de seguirnos abajo…

En cuestión de segundos, es escuadrón ya había bajado a menos de 1000 metros, tan pronto como estaban en los 800 metros, invirtieron su posición e iniciaron la nivelación. Los 13 jets trazaron con densas estelas sus rutas desde las alturas hasta poco más de 10 metros sobre la superficie del mar. Uno tras otro, los cazas se fueron formando en V detrás de su capitán, como era la costumbre, pero el Vuelo 3 era el que se encontraba directamente tras ella, un poco a la derecha el Vuelo 1 y el Vuelo 2 a la izquierda.

El grupo comenzó a viajar rumbo a base nuevamente, manteniendo su vuelo a bajo nivel. Nanoha había mantenido la vista en su radar en espera de que la aparición de los Zeros, pero como lo pensó: los Zeros no los seguían más. Probablemente optaron por cambiar de rumbo y enfrentarse a los refuerzos que iban en camino. Ya no tenia que preocuparse por ellos, los experimentados pilotos de los Rangers podrían manejar con una mano situaciones donde se vieran superados 10 a 1 y no eran pocos los refuerzos con los que tendrían que toparse los Zeros: cerca de ahí se encontraba el escuadrón Hound, cuyos miembros simplemente se volvían locos por derribar cuanto adversario se les ponía enfrente; también estaban los educados y valientes chicos del escuadrón Ascalon, a muchos de los cuales conocía por que los había instruido en algún momento.

- Seguro que ellos vendrán a buscarnos en cuanto manden al fondo del mar esos Zeros – pensó con una tierna sonrisa de satisfacción -, mis niños no se olvidan de mí nunca.
- “algún día nos veremos de nuevo” – la frase le vino de repente, seguida por la difusa imagen de un evento años atrás – Bueno, quizás esos dos sean lo únicos que si me olvidaron. – la sonrisa cambio a una melancólica mueca bajo es casco –
- Wiiiiiii – una despreocupada expresión la saco de sus pensamientos –
- Huh… ¿Qué pasa ahora? – pregunto al momento que volteaba a todos lados desde su cabina –
- Wiiiiii – nuevamente se escucho, pero esta vez vio de donde provenía –

Uno de los cadetes del Vuelo 2, el numero Nueve estaba efectuando una maniobra en zigzag sobre la superficie del mar, provocando una inmensa y espumosa estela de agua salada con su tobera…

- ¡Dios! – exclamo Nanoha -, Nueve toma las cosas en serio y deja de estar jugando…
- ¡O vamos!, esto es divertido, solo me falta ponerle esquíes en el tren de aterrizaje y tendré la lancha mas rápida de estos rumbos… Wiiiii
- Creo que tanta adrenalina al fin le afecto el cerebro – la voz de una de las chicas, la misma del comentario de los varones haciendo círculos -, les dije que esto pasaría.
- Jajaja – las carcajadas generalizadas irrumpieron en el ambiente, obviamente ya todos se sentían mas calmados –
- Di lo que quieras Cuatro – el retador joven se hizo notar entre el ajetreo –
- OK, suficiente, Nueve regresa a tu sitio – Nanoha tapo lo mejor que pudo sus deseos de reír para liberarse de la tensión –
- Si madam, solo una mas – fue la respuesta -, Wiiiiii

El jet comenzó a zigzaguear nuevamente, esta vez haciendo el movimiento más violentamente como si el piloto lo hiciera para desquitar la tensión reprimida que le quedaba. Tras 3 zigzagueos y apunto de iniciar un cuarto, un veloz destello naranja surgió de algún sitio al frente del avión, impactando de lleno la nariz en una lluvia de chispas, reventando el vidrio de la cabina en un macabro arco iris de fragmentos matizados con el rojo de la sangre; cruzando el cuerpo de la nave como un cuchillo caliente cortando mantequilla. Haciendo su salida justo por la tobera, arrancándola de tajo. El aterrador espectáculo termino cuando los restos del feliz caza azotaron contra la azul superficie del mar, levantando una inmensa masa de agua y espuma, rematando todo con una sonora explosión que elevo por las alturas una columna de agua acompañada por fragmentos de toda índole, que posteriormente cayeron al mar mientras las gotas formaban un nuevo arco iris de pequeño tamaño.

Nanoha había visto todo paralizada, su mente apenas y registró lo que acababa de pasar. Sus ojos azules contemplaron aquel evento por completo, en una mirada de terror puro. En fracciones de milisegundo, su mente reacciono, su terror paso a ser una rabia ciega. Sus ojos se volvieron los de una fiera sedienta de sangre. En un rápido moviendo de cabeza escudriño el frente, buscando al mal nacido que le había hecho eso a uno de sus niños. Y lo encontró: a algunos cientos de metros delante del grupo, doce naves negras en forma de flecha abrieron nuevamente fuego despidiendo más ráfagas naranjas desde la nariz.

- ¡ROMPAN FORMACION Y ACABEN CON ESOS BASTARDOS! – fue el grito que dejo escapar al momento de lanzarse al frente a toda potencia –

El grupo reacciono y se disperso en un instante, su miedo y duda murieron junto con su hermano, era la hora de pelear y los cadetes, como si hubieran sido contagiados por la rabia de su Capitán, se abalanzaron contra las naves enemigas desde todas direcciones, tal como lo hacen las jaurías de lobos hambrientos.

Nanoha avanzo directo al enemigo, las descargas naranjas pasaban zumbando por todos lados de su avión, algunas casi acariciando el cristal de su cabina, Ella las esquivaba y danzaba entre ellas, llegando momentos en que las alas de su caza apenas cortaban la superficie del mar. Sus ojos se clavaron en el líder, sabia que era el que había hecho el disparo que derribo a su niño, y lo quería despedazar, aniquilar pieza por pieza.

Las naves hostiles iniciaron maniobras para entablar el combate. Ocho no lograron alinearse bien; los cadetes habían caído sobre ellas con una mortal lluvia de misiles Stilleto y balas. Aquellos novatos ya no eran presas tan fáciles, en un solo instante pasaron de ser unos temerosos niños a unos brutales y salvajes lobos en busca de venganza.

Eso era más que evidente, inclusive la tímida y tierna Karol sufrió ese cambio, demostrándolo cuando, junto con Eric, habían dado caza a un enemigo. Mientras ella le distrajo con un misil que fallo intencionalmente, Eric se había colocado detrás para molerle literalmente el cuerpo a disparos. No conforme con eso, la joven dio el golpe final al lanzar un misil de frente al ya mortalmente herido adversario, el cual se despezado el un estallido acompañado por una lluvia de fragmentos, los cuales Karol esquivo con un giro de tonel uniéndose a Eric en busca de otra presa.

Por su parte, Dia y Rina se habían decido por el numero dos de la reciente victima de los mas jóvenes. Tomando Rina el frente, Dia inicio un ataque por la retaguardia con un misil, al cual siguió uno de Rina. El enemigo logro esquivarlos con un giro de tonel, pero solo para encontrarse con que las dos chicas habían anticipado el movimiento y neutralizándolo con un giro propio, le habían colocado en línea de tiro para los cañones. Una barrera de ráfagas amarillas provenientes de frente y detrás redujeron la nave a nada mas que humeantes y chispeantes fierros retorcidos que azotaron la superficie marina.

Un tercer enemigo se vio en medio de la lluvia de balas proveniente de 4 cadetes, quienes tomando ventaja de altura, le habían encerrado en medio de un ataque en cruz. Joe por su parte había escogido a dos adversarios, despedazando uno con un misil que impacto justo en el motor, mientras que el segundo sufrió de un centenar de impactos de cañón en el costado derecho, arrancando trozos del fuselaje cuales hojas de papel hasta que el cuerpo golpeo finalmente el mar.

Un cadete más había iniciado un duelo de disparos con una de la naves. El lento pero poderoso cañón del UCAV no pudo acertar más que leves roces en el pequeño caza novato. Por su parte, el veloz pero mas débil cañón de 27mm logro colocar incontables impactos certeros en todo el frente de la nave enemiga. En un movimiento rápido, el cadete hizo girar su montura librando la colisión con el maltrecho adversario, el cual logro avanzar algunos metros mas antes de comenzar a despedir bocanadas de denso humo negro por sus heridas, seguidas por una multitud de chispas para finalmente estallar en una mortal lluvia de restos incandescentes, los cuales se esparcieron en el oleaje marino provocado por la detonación.

Las ultimas dos victimas de los cadetes fueron acabadas por la numero Cuatro y su piloto de flanco, el numero Cinco. Con certeros impactos de Stiletos, ambas naves se volvieron bolas de fuego que terminaron por chocar una contra la otra gracias a los erráticos movimientos en lo que se vieron atrapadas. La más grande explosión del combate marco el final de la embestida por parte de los cadetes hacia el enemigo. Los humeantes y chispeantes restos descansaban en la superficie azul, mudos testigos de la violenta venganza de la que fueron victimas, la cual aun no terminaba.

Nanoha estaba a punto de echarle el avión encima al líder enemigo. Iba decida a despedazarlo aun si eso significaba acompañarlo al mas allá. La rabia se había apoderado por completo de ella, la persona que por mucho tiempo profeso el actuar con cautela y prudencia, anteponiendo la seguridad del grupo y propia primero que todo. Ahora la cosa había cambiado, jamás había perdido a uno de sus niños, ni siquiera tenia conocimiento que alguno hubiera sido siquiera abatido después de su graduación. Conocía y quería a todos, recordaba sus rostros y nombres. El numero Nueve era Iván De Moor, un joven con una sonrisa brillante que hacia juego con su rubio cabello. Un despreocupado fanfarrón pero confiable, ahora yacía en el fondo del mar junto a su montura. Su alma furiosa clamaba venganza a los vientos.
Los UCAV iniciaron una maniobra para evitar la colisión con la enfurecida líder del escuadrón. Tras lanzar las últimas descargas, rompieron la formación violentamente, dispersándose a ambos lados en una estela que pareció formar un abanico. Dos certeros misiles cortaron abruptamente el escape de los enemigos a la derecha de la formación, Nanoha no les iba a dar oportunidad alguna. Y posteriormente, se pego a los otros dos como una sombra, manteniéndose detrás de ellos en cuanta maniobra intentaron. En un fugaz momento, el numero Dos rompió a la derecha tratando de escapar del predicamento. Su intento fue en vano, una mortal lluvia de trazadoras apareció justo enfrente de su camino, llenándole de agujeros el fuselaje. Nanoha quería al líder, pero no iba a permitir que algún adversario se escapara ileso, mucho menos vivo.

El solitario líder del grupo enemigo pareció entender la seriedad del asunto, había quedado solo ante una jauría de lobos que querían un pedazo de el y para colmo: tenia a la madre detrás suyo sin intenciones de dejarle respirar por mas tiempo. Inicio entonces un ascenso a toda velocidad, arañando el aire en un intento por ganar altura, esperando encontrarse con la oportunidad de invertir los papeles. No había ascendido más que 1000 metros sobre el mar, cuando comenzó lloverle fuego desde todos lados: los cadetes le habían esperado arriba y lo encerraron en una mortal esfera, tomando turnos para darle una rociada de balas. El UCAV hizo cuanta maniobra le fue posible para evitar que le llenaran de plomo, apenas librando las acometidas de los cadetes. Pero se había olvidado de Nanoha, quien le seguía aun cual sombra de muerte, recordándole, con un torrente de balas trazadoras, que ya estaba condenado y solo faltaba la ejecución.

Por momentos, los ataques de los cadetes cesaban, como queriendo dar un respiro a su presa antes de seguir con el juego. Pero Nanoha continuaba presionándolo fieramente, decidida a borrarlo del cielo. El ascenso del UCAV había llegado a los 2500 metros en un fiero intercambio de maniobras y balas.

- Ya es hora – un tétrico tono se percibió en la radio cuando Nanoha hablo -.

En un rápido movimiento, Nanoha acorto distancias con el adversario. Todo el tiempo que había durado la persecución se había contenido de alguna forma. En un macabro momento de inspiración, había ideado el plan de dejar que el UCAV ganara algo de oportunidad para moverse, sus niños lo había hecho bien en limitarle las vías. Ahora que estaban en el último acto, era hora del final.

Una leve inclinación y Nanoha apunto directo al costado derecho del UCAV. Unos certeros disparos y todo el costado quedo reducido a carcasa. El UCAV se sacudió con las detonaciones, el humo negro se hizo presente y comenzó a perder altura al momento que iniciaba una violenta espiral rumbo al mar. Paso junto a la aun enfurecida Líder, un leve movimiento del timón y la palanca y esta también inicio un descenso, en persecución de su presa.

El humo negro marcaba fácilmente la ruta del herido adversario mientras giraba sin control, de derecha a izquierda primero, de izquierda a derecha después. Nanoha se acerco de nuevo: un momento para prepararse y después liberar una mortífera lluvia de balas sobre el costado ileso del UCAV. El metal se hizo tirones en una lluvia chispazos, la debilitada parte izquierda se rompió rápidamente, dejando grandes trozos en el aire. El humo se había vuelto furiosas llamas, que envolvieron el aparato al momento que este dejaba su espiral y se precipitaba directo, imitando la luminosidad intensa del pasar de un cometa. Nanoha no había terminado aun, unas maniobras mas y se alineo directo con la bola de fuego en la que se había convertido su presa. Una leve caricia al gatillo y un nuevo torrente de fuego avivo aun más la voraz flama que consumía el cuerpo. La fugaz esfera se acerco a la superficie del mar casi como deteniendo su veloz paso. Justo unos poco metros de la superficie, la aun enfurecida Nanoha dio el toque final: una cuarta ráfaga provoco una explosión que simulo un segundo sol, arrojando los retorcidos e incandescentes restos del caído, mientras se consumían por completo antes de tocar el mar agitado por la onda de choque. El espectáculo culmino con una columna de vapor que se elevo cuando lo que quedaba del fulminado fuselaje toco el agua.

Nanoha realizo un brusco tirón de la palanca de mando, enderezando su avión justo cuando su estela blanca se comenzaba confundir con el vapor. Lo había hecho, había cobrado la muerte de su niño. Pero el dolor no desapareció, ni siquiera menguo. Se había ido y no importara que; no regresaría. Su niño solo le esperaría en el otro mundo. Tibias gotas turbaron su visión, su agitación se torno sollozo, la firme mano que había gobernado el reciente combate comenzó a perderse en un llanto que resonó en la radio. Los cadetes aun en trance de batalla comenzaron, uno a uno, a unirse al llamado de luto. Se había perdido un hijo, un hermano, un compañero, un amigo.

El momento de luto fue interrumpido por una nueva luz que se presento en el cielo. La luminosa esfera de fuego estaba ahí, justo donde instantes antes estaba uno de los cazadores. Los llorosos ojos del grupo contemplaron como nuevos restos caían al mar envueltos en llamas. Después siguieron la estela blanca que indicaba el camino de la mortal arma que había asesinado a uno más de ellos: provenía del mar, de un sitio donde tétricas siluetas se formaban bajo la superficie.

- ¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!! – un lastimoso grito retumbo en el ambiente –

Eso fue un nuevo llamado de furia, no hubo tiempo para más. Ahora era pelear o morir. Multitudes de sobras aflechadas surgieron del lecho marino, levantado largas estelas de agua y vapor al momento que las enormes flamas de sus motores rugían. Una líder enloquecida de dolor, cargo contra la enorme masa de enemigos opacando la luz del astro rey, seguida de cercas por unos fieles guerreros. Estas no eran las puertas del otro mundo… eran las del mismo infierno…

Solo un calmado mar, lleno de incontables trozos mecidos por el oleaje, quedo como testigo de una feroz batalla. Numerosas estelas blancas sobre el, trazaban un rumbo al norte, dejando atrás aquel sitio, convertido ahora en un cementerio.